vacunación en residencias

Los mayores que viven en residencias serán vacunados de la tercera dosis

El Gobierno aprueba la vacunación con la tercera dosis a las personas mayores que viven en residencias, dado su perfil de fragilidad, pluripatología y entornos cerrados. Las patronales del sector sociosanitario han aplaudido la decisión y reclaman que no se dejen fuera a los centros de día.

La decisión el Gobierno de suministrar una tercera dosis de la vacuna contra el COVID-19 en las residencias de mayores ha sido muy bien acogida por las patronales del sector sociosanitario.  “Es un momento de enorme alegría”, afirma la presidenta del Círculo Empresarial de Atención a la Dependencia (CEAPs), Cinta Pascual, después de comprobar que el Gobierno atiende las recomendaciones que lleva formulando la patronal desde el principio del verano, así como las planteadas por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y el Centro de Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).

CEAPs lleva “más de 60 días exigiendo y suplicando al Gobierno que decidiera inyectar esa dosis a las personas mayores”, indica Pascual, por ser estas las más vulnerables, por su perfil de muy dependiente, de más de 85 años y por tener un sistema inmunológico debilitado.

En la misma línea, el secretario general de la Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia (AESTE), Jesús Cubero, afirma: “Celebramos esta noticia, puesto que lo llevamos reclamando desde hace más de un mes, si bien, consideramos que esta vacuna de refuerzo debería inocularse también a los mayores que acuden a los centros de día y a aquellos con atención domiciliaria”.  

Otras reivindicaciones de las patronales con respecto a la vacuna es que se tengan en cuenta a los usuarios de centros de día porque a ellos también acuden personas con vulnerabilidad.

Vacunación a los profesionales

Cubero añade también: “Además, debería valorarse la obligatoriedad de la vacunación de los profesionales del sector, especialmente la de aquellos que, por sus funciones, mantienen contacto directo con las personas mayores”.

De la misma opinión son en Ceaps. Por eso insisten en la necesidad de que sea obligatoria la vacunación para todo el personal que trabaja en los centros residenciales, como ya se está realizando en países de nuestro entorno, como Francia e Italia, por ejemplo. Y es que, como sostiene Pascual, “las personas no vacunadas constituyen un riesgo cuando entran en contacto con personas en situación de vulnerabilidad”.

Incluso CEAPs pide que se exija un ‘pasaporte covid’  a todas los familiares que acceden a una residencia para visitar a sus familiares. “Solo si nos protegemos, podremos proteger a nuestros seres queridos”, apostilla.