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En una entrevista concedida a BALANCE Sociosanitario, el director general del Imserso, Luis Alberto Barriga, anuncia que la agenda del Gobierno contemplaba, ya antes del COVID-19, “una revisión del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) que comporte no sólo incrementos de inversión pública, sino una necesaria recuperación de derechos, su ampliación y una mayor flexibilización”.

En este sentido, destaca que la mejora del Sistema será inviable sin unos recursos humanos adecuados: “En servicios sociales, el mayor valor añadido lo aportan las personas, pero son las peor tratadas organizativa y salarialmente. La precarización del personal es una de las peores rémoras para afrontar la salida de la situación actual. No podemos esperar más para adoptar medidas en este sentido”.

En este proceso de revisión del SAAD, el director general del Imserso se plantea que en el diseño de las políticas públicas relacionadas con las residencias, además de servicios sociales, debe implicarse el sistema sanitario y “reflexionar muy seriamente sobre la reconfiguración necesaria que garantice la mejor atención a las personas mayores”. Respecto a la medicalización de las residencias, tema recurrente en las últimas semanas, Barriga subraya que si dicha medicalización implica simplemente introducir más personal sanitario en las residencias, “no supone garantía de solución o mejor respuesta ante rebrotes”. Por eso, defiende que si el centro residencial es la casa de personas vulnerables, debemos “asegurar su protección y acceso a la sanidad pública universal sin ninguna discusión”.

La apuesta por los servicios de proximidad es otra cuestión imprescindible para Luis Barriga: “Los proyectos de vida de las personas, mayoritariamente, se ubican en su entorno y la clave estará en su adaptación flexible”.

En el próximo número del periódico BALANCE Sociosanitario, publicaremos una extensa entrevista con el director general del Imserso, Luis Barriga.