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Musicoterapia para estimular a los mayores en los centros de día STIMA

Los centros de día STIMA llevan a cabo todas las semanas talleres de musicoterapia a través de la escucha, y especialmente a través de la práctica musical. Esta última consiste en la ejecución de instrumentos de percusión menor (triángulos, palitos, panderetas y maracas), bajo la figura de un director musical, en formato de pequeña banda rítmica, con musicogramas que muestran esquemas rítmicos sencillos y, que los mayores han aprendido previamente en una clase de teoría musical.

Los esquemas rítmicos aprendidos son aplicados en ensayos, con canciones que luego presentan públicamente para el resto de las personas en los centros de día, obras de compositores como Mozart, Schubert, Vivaldi, Leroy Anderson, entre otros.

En cuanto a las respuesta de los usuarios, Rosa María Martínez, enfermera de STIMA y también cantante lírica, comenta “es muy positiva porque la práctica musical les permite participar en una actividad dinámica, que les exige atención, coordinación y organización, con un objetivo final, que es presentarse públicamente a demostrar lo que se ha aprendido en los ensayos, lo que hace la actividad mucho más motivadora”.

Beneficios de la musicoterapia

Con la aplicación de la musicoterapia, a través de la práctica musical, los mayores demuestran su capacidad de procesar información que viene del exterior en forma de canciones, para coordinar movimientos corporales que serán necesarios al momento de ejecutar los instrumentos que llevan en sus manos. “Esto además les permite trabajar en equipo, seguir indicaciones de un guía o director, participar organizadamente, memorizar y recordar, tomando en cuenta los parámetros más cercanos al funcionamiento de una orquesta”, explica la enfermera. Además, según afirma la experta, la musicoterapia ayuda a estimular todas las funciones cognitivas (memoria, concentración, atención, etc.) y también las funcionales (destrezas manipulativas, coordinación óculo-manual, motricidad fina y gruesa, etc.).

En cuanto al estado emocional de de la persona mayor por todos es conocido que la música es una de las experiencias sensoriales, motoras, cognitivas y emocionales más potentes y diversas que un ser humano puede disfrutar. Está muy presente en nuestro día a día y, además, activa nuestro cerebro en red. “En concreto, para las personas mayores tiene una enorme capacidad para evocar recuerdos, regular emociones, proporcionar confort y aliviar el estrés. Puede energizarlos o relajarlos, puede concentrarlos o distraerlos, ayudarles a recordar o a olvidar, pero los más importante, es que les ayuda a acercarse a los demás”, aclara la enfermera.

Todos estos efectos positivos en la salud mental y emocional de la persona mayor se multiplican cuando se complementan con otras actividades del centro, como son la terapia ocupacional y neuropsicología, ya que todas tienen como objetivo el mejorar y mantener habilidades psicomotrices y cognitivas, e intervenir en una evolución favorable el estado cognitivo de los mayores.

Avalado por la ciencia

Múltiples investigaciones centradas en el impacto emocional y cognitivo de la música en las experiencias subjetivas han recibido una creciente atención experimental y científica en la actualidad. Hay estudios que confirman que la música evoca emociones que influyen en nuestro sistema nervioso autónomo, estimula el funcionamiento cognitivo y activa el cerebro involucrando simultáneamente múltiples regiones. Es el caso de los estudios del psicólogo  e investigador Rafael Román-Caballero del departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Granada, el cual señala que “Una revisión sistemática de todos los estudios que se han llevado a cabo hasta la fecha acerca del efecto de la práctica musical sobre el envejecimiento cerebral ha concluido que tocar un instrumento o cantar son actividades que podrían ayudar a prevenir los problemas cerebrales y cognitivos asociados al envejecimiento”.

El psicólogo explica en su artículo “La práctica musical como potenciadora de la función cognitiva en el envejecimiento saludable – Una revisión sistemática y meta-análisis”, publicado en 2018 en el portal científico Plos One, que “estas mejoras no se restringen a las habilidades directamente entrenadas con la práctica musical (por ejemplo, las habilidades auditivas con sonidos musicales o la destreza manual); sino que alcanzan otras habilidades cognitivas relevantes para muchas otras actividades, además de la música, como es una mayor velocidad de procesamiento de la información, lo que haría a la persona más eficiente a la hora de percibir, responder a los estímulos del medio y realizar operaciones mentales; o la capacidad de control de la persona para regular aspectos como su conducta o su atención”.