El Departamento de Derechos Sociales de Navarra colabora con la Asociación Lares Navarra y la empresa Familiados en una iniciativa denominada “Proyecto Soledad”, pionera en Navarra, cuyo objetivo es reducir la soledad de las personas mayores que viven en las residencias.

El «Proyecto Soledad» se contempla en el convenio firmado para el año 2020 entre el departamento y Lares, entidad que agrupa a 39 centros de mayores navarros, en los que viven cerca de 2.500 residentes y trabajan unas 1.000 personas. El importe global del convenio asciende a 62.000 euros.

Según indica Beatriz Lacabe, secretaria técnica de la Asociación Lares Navarra, «este proyecto tenía previsto su lanzamiento antes de la crisis provocada por el COVID-19. No obstante, después de estos meses tan difíciles que nos ha tocado vivir cobra mucha más importancia».

La soledad una cuestión urgente

Por su parte, la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, señala que “la soledad en personas mayores es una cuestión que debemos abordar con urgencia. Es una dura realidad para las personas que viven en esta situación, y también para quienes lo hacen en una residencia y carecen de apoyo familiar o del entorno próximo”.

“El COVID-19 no ayuda en absoluto a mitigarla en ninguno de los casos. Por eso, esta iniciativa, sin pretenderlo, adquiere más sentido todavía en estos momentos”, indica la consejera y añade “también desde el enfoque de atención centrada en la persona que ya se viene implantando poco a poco en los centros”.

¿Soledad en las residencias?

El «Proyecto Soledad» forma parte de una iniciativa de investigación más amplia sobre cómo afecta esta circunstancia a las personas mayores de las residencias. «Vivir en comunidad no es sinónimo de no sentir soledad. Muchos residentes tienen carencias familiares, no tienen amigos dentro de la residencia, lo que les genera sensación de soledad», apunta Beatriz Lacabe.

Primera experiencia en la residencia San Manuel y San Severino de Tafalla

La primera etapa del proyecto se ha llevado a cabo en la residencia San Manuel y San Severino de Tafalla. Durante tres meses, nueve residentes han contado con el acompañamiento de profesionales seleccionados por la empresa Familiados, dos días por semana.

“Partiendo del conocimiento mutuo entre el acompañante y el residente y de sus preferencias, se establecen las actividades que se desarrollarán durante los tres meses que dura el proyecto”, explica Nuria Carcavilla, psicóloga especializada en apoyo a cuidadores con demencia y colaboradora del proyecto. Estas actividades pueden englobar, añade, “desde la comunicación y el contacto social hasta las emociones y la interacción social”.

En total participarán varios centros de mayores y 18 residentes. La mitad recibirán acompañamiento y la otra mitad no lo tendrán. El estudio analizará y comparará la evolución de las habilidades cognitivas, sensoriales y sociales de ambos grupos para valorar los beneficios del acompañamiento.