Carlos Dosil Díaz

Miembro de la Junta Directiva de Agasede

El 22 de julio, en plena crisis del coronavirus, nació la Asociación Galega do Sector da Dependencia (Agasede), una entidad sin ánimo de lucro que representa a empresas privadas del sector social y sanitario dedicadas a la atención de las personas en situación de dependencia en Galicia. Carlos Dosil Díaz, miembro de la Junta Directiva de Agasede, comparte con los lectores de Balance Sociosanitario por qué decidieron constituir una patronal sectorial cuando en Galicia ya existían asociaciones de centros; “sin embargo, no existía una asociación que representara a los intereses de cada una de las empresas”, explica el portavoz Carlos Dosil.

¿Por qué decidieron lanzar Agasede justo en plena crisis sanitaria provocada por el COVID?

Desde hace varios años, observamos que en Galicia no existe un organismo que represente a las entidades del sector. Las empresas estábamos trabajando centrados en nuestro día a día, haciéndolo lo mejor posible con los recursos de los que disponíamos e intentando resolver problemas. Creemos que era una necesidad ponernos a trabajar en equipo y de forma coordinada con diferentes entidades para luchar por intereses comunes. Con la aparición de la pandemia surgió, de forma natural, la creación de nuestra asociación, motivada por solidaridad y colaboración entre centros y empresas ante un enemigo común que es el Covid-19.

¿Qué empresas o grupos forman parte?

Agasede  está compuesta por empresas que operan en las cuatro provincias gallegas. Actualmente, damos servicio a más de 2.000 usuarios y empleo a más 1.000 trabajadores. En esta patronal caben todos, hay centros que van desde las 12 hasta las 200 plazas. Somos una asociación muy heterogénea (autónomos, PYMES, grupos…), pero compartimos las mismas problemáticas e inquietudes.

Para conocer los grupos y empresas pueden acceder www.agasede.es. La transparencia es uno de nuestros valores.

Nuestro objetivo a corto plazo es mejorar la coordinación sociosanitaria entre empresas y  Administraciones Públicas

En Galicia ya hay patronales sectoriales. ¿Qué necesidades no tenían cubiertas?

Bien es cierto que existen asociaciones de centros en Galicia. Sin embargo, no existía hasta la fecha una patronal, que no es más que una asociación de empresas, en las que cada una tiene un voto. Reiterando lo anterior, no existía una asociación que representara a los intereses de las empresas. Consideramos que este modelo es más democrático que el anterior y nos representa mucho mejor.

¿Cuáles son vuestros objetivos a corto y medio plazo?

Nuestro objetivo a corto plazo es mejorar la coordinación sociosanitaria entre empresas y  Administraciones Públicas. Para ello, hemos solicitado una reunión con la Consellería de Política Social y de Sanidade en la que vamos a proponer la creación de una o varias mesas de trabajo en las que poder avanzar en este sentido.

Otro de nuestros grandes objetivos es la defensa de un sector, cuya imagen últimamente ha sufrido mucho desgaste. Parece haberse instaurado la idea de que en el sector todo de hace mal y que la Administración Pública es un desastre. Ninguna de estas afirmaciones es cierta. Puede que no todas las empresas, los centros o los trabajadores lo hayan hecho bien. Pero la inmensa mayoría han luchado con uñas y dientes contra esta pandemia y por desgracia los medios no siempre han sido los que nos hubiesen gustado. Hay que sacar pecho y defender el trabajo de las empresas y los trabajadores del sector, que no han dejado de cuidar y que han demostrado su vocación de servicio. 

Hay que sacar pecho y defender el trabajo de las empresas y los trabajadores del sector, que no han dejado de cuidar y que han demostrado su vocación de servicio

¿Y reivindicaciones?

Principalmente, pedimos que se nos tenga en cuenta en la elaboración de protocolos y procedimientos ante la pandemia. No venimos a exigir, sino a construir. Somos los que más sabemos de los problemas y del funcionamiento de los centros. Estamos dispuestos a remangarnos para ponernos a trabajar con la Administración para mejorar los protocolos existentes o crear otros nuevos.

Creemos que es importante que se garantice un mayor acceso a los EPI. En este sentido, la Xunta de Galicia ha creado Clonegal, que es una gran iniciativa, muy aplaudida por el sector. Pero seguimos teniendo dificultad para el acceso a buzos o batas, entre otros.

Podría seguir, pero con estos dos puntos creo que ya tenemos un punto de partida.

¿Está el sector, en general, y el gallego en particular, preparado para enfrentarse a un rebrote? 

En primer lugar, matizar que existen diferencias entre comunidades autónomas e incluso a nivel gallego, dependiendo del área sanitaria, hay diferencias.

Me gustaría poder decir que sí, que estamos preparados, pero aún sabemos poco de la enfermedad y aunque tenemos más material y hemos aprendido cosas de la primera oleada, nos queda mucho por hacer aún. Los centros sociosanitarios no son centros hospitalarios, ni tienen que convertirse en ello, pero ante una situación como esta, eso un hándicap. Los centros no estaban pensados para hacer tantos aislamientos y los circuitos de sucio-limpio son difíciles dado a las dificultades arquitectónicas.

Desde Agasede vamos a trabajar en la formación de los trabajadores del sector. Hay que recordar que no son personal sanitario, son sociosanitarios. En algún caso, hablamos de gerocultores que hicieron un curso de apenas 600 horas, y debemos ser conscientes de las carencias y las diferencias con un centro hospitalario.