Premios ACRA

Pascual pide colaboración a las Administraciones en los 20º Premios ACRA

La Associació Catalana de Recursos Assistencials (ACRA) celebró la semana pasada los 20º Premios ACRA para la mejora del bienestar y la calidad de vida de las personas. La gala reunió a unas 250 personas, encabezados por el conseller de Derechos Sociales, Carles Campuzano, y la presidenta de ACRA, Cinta Pascual, en el Palacio Real de Pedralbes de Barcelona. 

La gala de este año ha recuperado plenamente el formato prepandemia en un escenario tradicional de los premios donde la presidenta de ACRA pidió la máxima colaboración al Govern de Cataluña y otras administraciones para “garantizar la subsistencia” del sector. “Tenemos unos suministros disparados, nos faltan profesionales, necesitamos incrementar las ratios de personal, mejorar tarifas y que el Departamento de Salud se implique en la atención sanitaria de las residencias”, alertó Cinta Pascual ante un auditorio formado por directivos y profesionales, además de representantes del Govern y otras administraciones, miembros de partidos políticos y una representación de grupos parlamentarios.

“Unidad de curas paliativas: el derecho a morir dignamente en la residencia”, de la Fundació Aymar i Puig, recibió el Premio ACRA a la Innovación por un proyecto que ha ofrecido un nuevo modelo de atención integral mediante la creación de una Unidad de Curas Paliativas (UCP) con una arquitectura, ambientación y programas específicos que han contribuido a mejorar el proceso de final de vida.

El Premio ACRA a la Sostenibilidad fue para “Àpat a la carta”, de la Residencia Móra La Nova (Fundació Vallparadís), iniciativa que ha mejorado la satisfacción de los usuarios mediante un consumo sostenible de los alimentos reaprovechando la comida cocinada. Las personas usuarias se convierten así en protagonistas de su propia elección en un ámbito tan importante y valorado como es el de la alimentación.

Por último, el Premio ACRA a la mejor trayectoria y aportación profesional fue para el Consell de la Gent Gran de Catalunya, y específicamente en las personas que forman parte de este, un ejemplo de dinamismo, implicación y trabajo constante en la defensa de los derechos de las personas mayores de nuestro país.