logopedas en residencias

Reclaman una mayor presencia de logopedas en residencias

Según el Colegio Profesional de Logopedas de Galicia (CPLGA),  en España, cuatro de cada cinco personas necesitará la atención de un logopeda a lo largo de su vida. En base a ese contundente dato, y aprovechando la conmemoración del Día Europeo de la Logopedia, que en este 2022 tiene por lema “La logopedia a lo largo de la vida”, quieren reivindicar la importante labor de estos profeisonales y reclamar una mayor presencia de logopedas en el sistema público de salud y en residencias de mayores.

“Nos toca como colectivo reclamar más plazas en la sanidad pública, un espacio en el que estamos en una situación muy precaria, con ratios de apenas un logopeda por cada cien mil habitantes y ausencia de logopedas en Atención Primaria en la mayoría de las comunidades autónomas; y también reivindicar la inclusión de nuestra profesión en sectores en los que aún no estamos presentes o lo estamos de forma casi testimonial, como las residencias geriátricas públicas, los equipos de valoración de la discapacidad y dependencia o los comedores de escuelas de educación especial”, sostiene Ana Isabel Vázquez Lojo, presidenta del CPLGA.

Vázquez Lojo sostiene que a diario, pacientes, familiares de pacientes y otros profesionales sanitarios ensalzan el valor del trabajo de los logopedas, aunque reconoce que aún queda camino para que se conozca entre la población esa importante labor: “Debemos seguir luchando para que esta profesión que nos enorgullece tanto a los que trabajamos en ella sea más conocida, para que cada persona que nos necesite, ya sea para sí mismo o para algún familiar o conocido, sepa qué hacemos y dónde encontrarnos”.

Abordaje en la edad adulta

Aunque reconocen que la infancia sigue siendo una de las etapas en las que los logopedas más intervienen, sobre todo, en aquellos aspectos que requieren de una atención más inmediata como el desarrollo del lenguaje o los trastornos de aprendizaje, reivindican que los logopedas atienden a personas con dificultades en la comunicación y/o la deglución de todas las edades, desde la infancia hasta la vejez, adolescencia y adultez incluidas.

No obstante, en el caso de estos dos últimos grupos de población, su presencia en las consultas de logopedia depende en gran medida “de la dificultad o trastorno que se presente y de cómo afecte a la vida diaria o al desarrollo emocional, físico y personal de los pacientes”.

En ese sentido, los pacientes con accidentes cerebrovasculares, traumatismos craneoencefálicos, o cánceres de boca y laringe son habituales en consulta. “Cada vez atendemos a más a pacientes de todas las edades, incluso pacientes paliativos, porque la calidad de vida cada vez se valora más. En los próximos años, posiblemente, los pacientes adultos y ancianos irán ganando peso en nuestras consultas, tanto por las propias características de la población como porque está creciendo el conocimiento sobre nuestro papel en estas edades, tanto entre otros profesionales sanitarios como entre la población general”, reflexiona.

Prevención, rehabilitación y tratamiento logopédico en las personas mayores

Al respecto, y en lo referente a los grupos de población de más edad, Francisco Javier Bueno Herrera, secretario y vocal del Colegio Profesional de Logopedas de Galicia, recuerda que en las consultas de logopedia se atienden todas aquellas dificultades de comunicación y/o deglución relacionadas con el envejecimiento orgánico, pero también patologías relacionadas con el envejecimiento cerebral como las demencias, aquellas causadas por daño cerebral adquirido como el ictus, las asociadas a trastornos neurológicos como el Parkinson, o la sordera, un aspecto este último al que llama a prestar especial atención ya que la deprivación sensorial auditiva en una persona mayor “puede llevar al deterioro cognitivo de una forma acelerada”.

Ese “prestar atención” sirve, por último, al vocal del CPLGA para reivindicar una atención a los pacientes en los tres niveles de intervención en la rehabilitación, del que normalmente se prioriza el secundario, es decir el abordaje tras la instauración de una patología. “Muy pocas veces, sin embargo, se interviene a nivel primario o de prevención o a nivel terciario, el que respecta a enfermedades crónicas o degenerativas, en las que la intervención logopédica va encaminada a retrasar la pérdida de facultades o capacidades”, concluye.