futuro de la atención domiciliaria

Recomendaciones para el futuro de la atención domiciliaria

La Fundación Tecnología y Salud y la Fundación Edad & Vida se han unido para poner en marcha el Proyecto HomeCare, y han elaborado un informe denominado “Modelo de futuro: tecnología domiciliaria para el apoyo de la atención social y sanitaria”.

El objetivo de este informe es poner de manifiesto la importancia de la atención domiciliaria y plantear soluciones que mejoren el acceso y conocimiento acerca de las tecnologías sanitarias vinculadas a este ámbito, incidiendo en el control, bienestar y la mejora de la calidad de vida de los pacientes. Para ello, ofrece recomendaciones para el futuro de la atención domiciliaria.

Asimismo, a través de este proyecto, ambas fundaciones pretenden sensibilizar a los agentes sanitarios y sociales y a la población en general sobre la importancia de la Tecnología Sanitaria en el ámbito domiciliario.

Medias para mejorar

Tras analizar la situación actual de la atención domiciliaria en nuestro país, el informe realiza unas recomendaciones para la evolución y mejora del modelo actual de prestación sanitaria con el fin de adaptarlo a las personas con necesidades complejas:

-Una de ellas es que se apueste por políticas públicas de atención social y sanitaria, con una mejora de la organización, formación, distribución y dotación de recursos.

-También se ve necesaria una mayor coordinación entre los ámbitos social y sanitario. Los servicios sanitarios a domicilio en estos momentos sufren una fragmentación excesiva, y para evitarla se apuesta por estructuras de gobernanza compartida donde participen representantes del ámbito social y el sanitario, para tratar de generar una visión y estrategia comunes y compartidas en el abordaje de las necesidades de la población. En este punto, el informe propone la realización de un mapa de recursos.

-La transformación digital es otra de las piezas clave en el futuro de la atención domiciliaria. Tal como se ha puesto de manifiesto durante la pandemia de la COVID-19, las soluciones digitales pueden ser una ayuda fundamental en la asistencia a las personas mayores o con enfermedades crónicas. En este entorno, según se apunta en el informe, el uso y tratamiento de los datos de los ciudadanos es un reto al que hay que dar respuesta, así como el desarrollo de infraestructuras suficientes y sistemas compartidos e interoperables con cuadros de mando integrales y la necesidad de formación en tecnologías, tanto de pacientes como de profesionales.

-Compartir la información generada es otro de los desafíos que plantea la digitalización de la Sanidad, en el que tienen que implicarse los diferentes agentes sanitarios y administraciones sea cual sea su nivel. Del mismo modo, facilitar la incorporación de tecnologías digitales emergentes es otra de las necesidades a las que dar respuesta para un modelo de atención domiciliaria eficiente.

-El diseño de programas integrales de actuación y seguimiento para pacientes con necesidades específicas – como la telemonitorización de pacientes crónicos o programas de prevención y detección del deterioro cognitivo- se contempla como otro de los elementos clave de la atención domiciliaria del futuro.

Tecnología y formación para atención a domilicio

Asimismo, el documento resalta la importancia de contar con la Tecnología Sanitaria y formación necesarias para atender a los pacientes en su domicilio con productos como material de cura de heridas, absorbentes y soluciones de incontinencia de orina, terapias respiratorias, equipos para la diálisis domiciliaria, soluciones para la administración de medicamentos, programas de nutrición clínica domiciliaria y aplicaciones o softwares para el control y seguimiento remoto de los pacientes por parte de los profesionales sanitarios.

Entre las recomendaciones que se realizan en el informe, también se encuentra la dirigida a implicar a los pacientes en el cuidado de su propia salud y potenciar su participación en la toma de decisiones que les afectan.

Asimismo, se considera esencial contar con procesos transparentes y públicos de evaluación de las estrategias y servicios de atención social y sanitaria en el domicilio, en el marco de un proceso de mejora continua. “La atención domiciliaria debe ser considerada también como una importante inversión generadora de riqueza que fomenta la creación de puestos de trabajo de calidad, así como en el aumento del consumo de las personas atendidas como consecuencia de la promoción de su salud, bienestar y calidad de vida”, concluye el documento.

 

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