“Nací en Campisábalos, un pueblo pequeñito situado en el extremo norte de la provincia de Guadalajara. Como decimos por allí, en la comarca de la Serranía”, así comienza el cuento de Navidad que han escrito 13 residentes con demencia moderada del centro residencial Sanitas Carabanchel.

“La idea surgió como una reacción ante tanta negatividad asociada a los centros residenciales. Queríamos mostrar cómo es nuestro día a día. Abrir las ventanas de nuestro hogar, porque este es el hogar de los residentes que viven en este centro”, explica Juan Luis Vera, psicólogo del centro residencial Sanitas Carabanchel e impulsor del proyecto.

Para ello, se organizó la experiencia con tres grupos distintos. Dos grupos integrados por residentes con una demencia en fase leve: uno formado por 12 residentes con un deterioro cognitivo en una fase muy inicial, y otro grupo de 14 residentes con demencia en fase leve, pero un poco más avanzada. El tercer grupo estaba compuesto por 13 residentes con una demencia en fase moderada.

La creación del cuento de Navidad se realizó a través de una dinámica grupal. En primer lugar, hablaría una persona que aportaría una idea, el siguiente debería desarrollarla y así, sucesivamente, hasta que hubieran participado todos.

Con los dos primeros grupos, el nivel de desarrollo de los temas que se tocaron y su profundidad fue semejante al que se podría observar entre personas que no tuvieran ningún deterioro, abordaron la inmigración, el valor de la familia y la amistad. “Lo más difícil de la sesión fue lograr ensamblar todas las ideas, porque cada uno quería que se recogiera su propia propuesta, olvidándose de la historia principal”, señala Vera.

Debido al avance de la enfermedad en el caso de las personas del tercer grupo, que les afecta a la memoria a corto plazo, pero no a largo plazo, se les pidió que recordasen cómo eran las Navidades de su infancia. Las aportaciones de estas 13 personas están incluidas en el relato.

Finalmente, el cuento seleccionado para publicarse en la página web de Cuidar Bien de Sanitas Mayores ha sido el realizado por el tercer grupo. “Aunque los tres contaban con detalles entrañables, elegimos el que más nos gustó a todos. Lo seleccionamos porque nos conmovió su sencillez. Nos habla de las enormes dificultades que tuvo esta generación para salir adelante, pero también del cariño, de la importancia de la familia y de cómo disfrutaban con cosas tan sencillas, como unos torreznos. Con sus intervenciones nos muestran cómo esas experiencias quedaron grabadas en su memoria”, explica el psicólogo, Juan Luis Vera.

Talleres para cuidar a las personas con demencia

La terapia aplicada en la actividad de realización de estos tres cuentos de Navidad es una terapia de reminiscencia, que busca rememorar o compartir recuerdos del pasado para que las personas con demencia conecten con sus sentimientos y también con otras personas.

“En Sanitas apostamos por un abordaje farmacológico y no farmacológico del cuidado de las personas que viven con alzhéimer. Es por esto, que terapias como esta de reminiscencia son habituales en nuestros centros. Estas actividades nos permiten centrarnos en la persona y estimular las capacidades que todavía conserva mediante actividades que tienen un significado especial para ella. Con esta actividad, por ejemplo, se ha trabajado la memoria a largo plazo, la comunicación, la concentración y la socialización”, explica Pedro Cano, director de Innovación Médica de Sanitas Mayores.

El alzhéimer es una enfermedad que, por el momento, no tiene tratamiento, por lo que es importante trabajar sobre los síntomas. En este sentido, cabe destacar los beneficios de las terapias no farmacológicas, que contribuyen a la ralentización del avance de la enfermedad al trabajar sobre sus síntomas, como la pérdida de la memoria.

Existen diversos tipos de terapias enfocadas a mejorar distintos aspectos del residente. Está comprobado que la terapia con música, la terapia asistida con animales o el acompañamiento terapéutico mejoran capacidades cognitivas y aumentan el bienestar emocional de la persona con alzhéimer. Además, hay otro tipo de terapias como el acompañamiento terapéutico que requiere de una individualización de los cuidados o aquellas que tienen como fin el uso de materiales para aumentar la estimulación de los sentidos. En este sentido, la terapia en salas Snoezelen busca proporcionar experiencias agradables que fomenten el bienestar emocional y aumenten la relajación.

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