El Gobierno de España ha decidido reforzar la estructura del Ministerio de Sanidad con la creación de la Secretaría de Estado de Sanidad como órgano superior del departamento, estando al frente de la misma la epidemióloga Silvia Calzón. Tal y como recoge el Real Decreto publicado en el Boletín Oficial del Estado, esta decisión responde a “la necesidad de reforzar el Ministerio de Sanidad de cara al control de posibles rebrotes de la enfermedad, así como ante la aparición de nuevas enfermedades de potencial pandémico”.

Silvia Calzón es médica especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública y, actualmente, ejercía como epidemióloga de Atención Primaria en el Distrito Sanitario Sevilla (Servicio Andaluz de Salud). Calzón es Doctora por la Universidad de Granada, dentro del Programa Oficial de Doctorado en Ciencias Económicas y Empresariales, máster en Salud Pública y Gestión Sanitaria (Universidad de Granada-Escuela Andaluza de Salud Pública), máster en Economía de la Salud y el Medicamento (Universitat Pompeu Fabra) y tiene el diploma de Especialización en Género y Salud (Universidad de Granada-Escuela Andaluza de Salud Pública).

Ha desarrollado su labor investigadora principalmente vinculada al estudio de las desigualdades sociales en salud, participando en distintos proyectos de investigación. En el ámbito de la gestión sanitaria ha desempeñado el puesto de Gerente de las Áreas de Gestión Sanitaria Sur de Córdoba y Sur de Sevilla del Servicio Andaluz de Salud.

Nuevas competencias

Según se justifica en el texto del Real Decreto, la situación de emergencia ocasionada por la epidemia de COVID-19, así como las actuaciones para el control de la enfermedad por parte del Gobierno y del ministro de Sanidad, Salvador Illa, han marcado un punto de inflexión por lo que se refiere a la gestión de la política en materia sanitaria. Con la creación de una Secretaría de Estado de Sanidad se ampliará su estructura de dirección de primer nivel, reforzando así el espacio de toma de decisión directiva.

Este órgano superior apoyará al ministro en la comunicación de las políticas sanitarias y decisiones adoptadas, dotando de una mayor transparencia a la acción de Gobierno.

También permitirá nivelar la interlocución del Ministerio con diferentes actores, tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

En el ámbito nacional, la configuración del Sistema Nacional de Salud como un sistema descentralizado, cuyas prestaciones se llevan a cabo por las comunidades autónomas, implica la continua coordinación de estas con el Ministerio de Sanidad. Durante la actual crisis sanitaria se ha intensificado dicha coordinación y contactos y así se prevé que siga en los próximos años.

La incorporación de una Secretaría de Estado en estas actividades, especialmente en su contacto directo con los respectivos consejeros, mejora de forma sustancial la coordinación y cooperación entre las administraciones públicas implicadas, reforzando la actuación del ministro con un órgano con el nivel adecuado para realizar dicha interlocución.

En el ámbito internacional, también reforzará la coordinación y presencia del Ministerio de Sanidad en las instituciones y grupos de la Unión Europea, así como en las organizaciones internacionales en materia sanitaria de las que forma parte España.

La crisis provocada por la pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto los efectos de la sanidad en la vida de los ciudadanos y también su importancia para la actividad económica del país. Ello hace necesario reforzar la presencia de las políticas sanitarias en los órganos colegiados del Gobierno. Así, el Ministerio de Sanidad contará con dos representantes en la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios.