La crisis provocada por el COVID-19 no ha afectado de igual manera a los proveedores de camas, que sí han visto aumentada su demanda.

“Aunque no me guste el origen, ni las causas, nuestra producción se ha incrementado notablemente, llegando a estar desbordados durante algún periodo”, señala el director gerente de Gerialine Solutions, Gonzalo García.

 En el caso de Pardo, el COVID-19 también ha supuesto un esfuerzo industrial y humano enorme: “Durante los meses de marzo a mayo, nuestra fábrica ha estado realizando cuatro turnos de trabajo, debido a la gran demanda de camas y colchones, tanto de hospitales como de centros sociosanitarios”, afirma el director general de Pardo, Daniel Álvarez.

Asimismo, el director de Desan Flex, Luis Piñera González-Longoria, recuerda que en el mes de marzo “tuvimos que trabajar en equipo para ser muy proactivos en todas las áreas de la empresa y poder hacer una gran provisión de materias primas, agilizar la fabricación y coordinar la logística para poder hacer frente a la situación de emergencia, donde debíamos dar un servicio muy rápido y coordinado. Muchos hospitales se colapsaron, y las camas y sillones se convirtieron en un elemento fundamental. La necesidad era imperiosa”.

Por su parte, el gerente de Tecnimoem, Jaime Arriazu, hace una mención especial a uno de sus clientes: las ortopedias, “que se han visto muy afectadas. Ahora seguimos apoyándolas para que puedan recuperarse. Esta situación nos ha puesto a prueba y nos ha ayudado a seguir mejorando como empresa”.

El apoyo a la sanidad, tanto pública como privada, y a los centros sociosanitarios, con la contratación del personal necesario y la adquisición del material necesario para afrontar cualquier crisis sanitaria es para los responsables de Gerialine y Pardo la mayor lección aprendida.

Desan Flex

Durante la crisis, Desan Flex ha apoyado a sus clientes para poder solucionar las necesidades de camas, colchones y mobiliario sociosanitario. “Mientras llegaban las camas y colchones a un gran hospital de Madrid, le facilitamos sin coste 60 camas y colchones para que pudieran hacer frente a la situación de emergencia. También suministramos a hospitales de campaña y en el hospital de Ifema instalamos 1.500 camas y colchones”, recuerda su director Luis Piñera.

La pandemia ha provocado que los centros sociosanitarios apuesten por productos más seguros y con gran capacidad de higienización. “En definitiva, productos de mayor calidad, que ofrezcan mayor ergonomía y beneficios al usuario final. Las normativas de aplicación europea en lo referente a resistencia al fuego, sobre todo en colchones, se ha convertido en una característica fundamental”, explica Piñera.

En este sentido, todos los materiales con los que Desan Flex fabrica sus productos han sido testados previamente para garantizar la máxima seguridad e higiene. “Por ejemplo, nuestros colchones permiten el lavado de sus fundas a altas temperaturas, que han sido testadas a un uso intensivo, al igual que las tapicerías del mobiliario. Todos nuestros productos permiten una fácil limpieza y desinfección”, detalla este experto.

Teniendo en cuenta la experiencia vivida, Flex ha incrementado su provisión de materias primas e, incluso, “disponemos de stock de más de 500 colchones sociosanitarios para poder suministrar de manera urgente a nuestros clientes”.

Gerialine Solutions

Gerialine Solutions ha podido abastecer a sus clientes con relativa normalidad. “Hemos suministrado camas a hospitales, hospitales de campaña y residencias de todo el territorio nacional. La carga de trabajo ha sido tremenda durante las semanas iniciales de la crisis, pero quiero pensar que nuestro esfuerzo ha ayudado a que todos ellos dispusiesen de los medios necesarios”, precisa su director gerente, Gonzalo García.

Respecto a las necesidades del sector sociosanitario, este experto defiende que la Administración debería ser previsora “y fomentar la creación de instalaciones o almacenes de reserva, dotados de camas e instrumental médico. De los errores se aprende”. Por otra parte, también entiende que se debería revisar el IVA de las camas asistenciales y de otros productos, actualmente grabados con el 21 %, y fijar un IVA reducido “pensando, sobre todo, en los particulares que necesitan estos artículos”.

En estos productos, la higiene y desinfección es prioritaria. Por ello, los colchones Gerialine Solutions utilizan fundas desmontables y tejidos impermeables, fácilmente desinfectables y lavables. “En cuanto a nuestras camas, están preparadas para poder ser sometidas a procesos de limpieza habituales y con productos de desinfección no agresivos”, apunta.

Y ante un posible rebrote, “seguiremos trabajando para que nuestros almacenes estén preparados para poder cumplir sin demora con aquellas necesidades que puedan surgir”, concluye García.

Pardo

Durante la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, Pardo ha procurado atender al máximo número posible de centros, “repartiendo nuestra capacidad productiva entre distintas líneas (hospitales, residencias y centros sociosanitarios, hospitales de campaña) y entre numerosos clientes, intentando no dejar a nadie fuera. Durante marzo y abril nos centramos casi exclusivamente en el mercado nacional”, explica el director general de Pardo, Daniel Álvarez.

Las necesidades actuales del sector sociosanitario son, en su opinión, camas y colchones con mayores prestaciones para la comodidad del usuario y que facilite el trabajo al personal asistencial. Así como la equipación de las zonas de UCI. “En caso de aislamiento, el mobiliario debe permitir al residente hacer vida en la habitación de forma cómoda”, asegura Álvarez. 

Para cumplir con las necesidades de higiene, Pardo ha estandarizado en toda la gama, tanto hospitalaria como geriátrica, la pintura antimicrobiana que antes se empleaba en camas de UCI. Además, están desarrollando superficies como HPL y plásticos con propiedades similares. También aplican estos estudios y desarrollos a las espumaciones técnicas y tejidos.

“Y ante un posible rebrote, mantenemos la capacidad productiva extra conseguida, inversiones en maquinaria previstas para 2021 que hemos adelantado a este ejercicio y un mayor stock de materia prima. Así como la formación del personal para evitar contagios y adecuación de entornos de trabajo”, concluye Daniel Álvarez.

Tecnimoem

“Hemos tratado, a través de nuestros distribuidores, de ofrecer servicio en tiempo récord, ayudando a que todo enfermo tuviera una cama y así pudiera estar en las mejores condiciones”, subraya el gerente de Tecnimoem, Jaime Arriazu.

Las necesidades del sector sociosanitario son, actualmente, muy similares a las habidas antes del COVID-19, “solo que la urgencia ya habitual aún es mayor y eso es un reto para un fabricante, pero disponemos de capacidad suficiente para poder ofrecer un servicio urgente”.

Ante los requerimientos de higiene y desinfección, Arriazu explica que, desde hace ya años, “trabajamos en materiales fáciles de higienizar, ayudando así a su limpieza y mantenimiento. Trabajar en estos desarrollos es algo importante y más en los tiempos que vivimos”.

Finalmente, este experto asegura que, en caso de necesitarlo, Tecnimoem dispone de unas instalaciones preparadas para poder dar un servicio inmediato con disponibilidad de todos nuestros productos.