Equipar un centro sociosanitario nuevo, ampliado o remodelado es mucho más que dotarlo del mobiliario necesario para su correcto funcionamiento. Su elección le confiere personalidad propia y, sobre todo, debe garantizar la seguridad y comodidad de los residentes, generando ambientes cálidos y accesibles, que faciliten su bienestar físico y emocional.

Conscientes de ello, fabricantes y proveedores se esfuerzan por aunar diseño moderno y hogareño para lograr espacios adaptados a las necesidades de las personas mayores. De la misma manera, los profesionales encuentran en el equipamiento y mobiliario un gran aliado para desarrollar su trabajo en las mejores condiciones posibles. Sobre todo en estos momentos, cuando el temor a un rebrote de coronavirus continúa latente. A continuación, diferentes proveedores exponen cómo les ha afectado el COVID-19, en qué medida han podido apoyar a los operadores, las necesidades del sector sociosanitario y los retos de futuro. 

Lamentablemente, la crisis provocada por el coronavirus ha afectado de manera especial al sector de personas mayores y en situación de dependencia. En este sentido, el  adjunto a la Gerencia CEO Geriatría de Sutega, César Vega, señala que el COVID-19 ha “paralizado nuestra actividad en torno al 40-50 %. Se trata de una crisis distinta a las que habíamos conocido y, como tal, nos ha afectado también de una manera diferente”.

Para el director comercial de Linet, Miguel Ángel López, el COVID ha afectado, sobre todo, a las inversiones en el sector residencial: “Sus prioridades actuales no tienen que ver con la renovación de equipamientos ni con la inversión en centros residenciales”. Y añade que, en este momento, sus necesidades están más relacionadas con la mejora, tanto de las herramientas como de la asistencia.

Por su parte, el director general de ND Mobiliario y Equipamiento Integral, José Antonio Diaz Rovira, se refiere a las distintas fases de la pandemia: “Al principio del estado de alarma, hubo clientes que necesitaron nuestro apoyo y, en mayor o menor medida, colaboramos. Eso duró poco más de una semana. Luego la situación se fue estabilizando lentamente hasta llegar a las fases de desescalada, que empezamos a notar mejoría dentro del sector y a volver a tener cierta demanda de clientes. Ahora estamos con proyectos que no se han llegado a paralizar”.

Asimismo, el responsable de desarrollo de negocio sector Salud de El Corte Inglés, Mario Alberto Delgado, apunta que la situación ha sometido a los equipos y a los procesos a una gran tensión. “Estos meses nos han demostrado, una vez más, la gran capacidad de trabajar en equipo, la importancia de la coordinación con clientes, así como la profesionalidad, entusiasmo y dedicación de nuestros proveedores y colaboradores”, reconoce Delgado.

Sin embargo, los socios directores de Requena y Plaza, Juan Luis Requena y José Plaza, aseguran que, internamente, no ha habido grandes cambios. El teletrabajo les ha permitido continuar con sus tareas, “aunque la efectividad ha quedado algo mermada por la falta de conocimiento, hábito, velocidad de Internet, etc.”. Respeto a los clientes, José Plaza subraya que siempre han estado a su lado: “Hoteles, oficinas, residencias y restaurantes son, precisamente, los que más tiempo y más han sufrido las consecuencias de la pandemia. Hemos organizado el estudio para poder seguir atendiendo nuestros proyectos y, aunque se han tenido que reprogramar algunos, la repercusión ha sido mínima gracias al compromiso de nuestros profesionales y la confianza de nuestros clientes”.

El Corte Inglés

Conscientes de que los centros sociosanitarios necesitaban una gestión ágil y de calidad para afrontar el COVID-19, “hemos puesto a disposición de los clientes toda nuestra experiencia, un amplio abanico de soluciones y un equipo humano altamente especializado”, asegura el responsable de desarrollo de negocio sector Salud de El Corte Inglés, Mario Alberto Delgado.

Actualmente, en su opinión, la demanda de equipamiento se puede dividir en dos tipos. Por un lado, como los centros siguen desarrollando su actividad, requieren mobiliario. “Además, se ha incrementado la necesidad de pequeño equipamiento de diagnóstico y monitorización: termómetros, pulsioxímetros, tensiómetros…”, explica Delgado. Por otro lado, la tendencia de avanzar hacia residencias más medicalizadas hace que haya aumentado la demanda de monitores, respiradores e incluso la adaptación de estancias para instalar gases medicinales. Sin olvidar la propia adaptación a las medidas de prevención marcadas por la pandemia: mamparas de separación, señalización o dispensadores de gel hidroalcohólico.

Delgado subraya también una mayor concienciación en el uso de materiales seguros en lo que a higiene y desinfección se refiere (tejidos vinílicos, con propiedades ignífugas, antibacterianas, antimoho, de fácil limpieza y resistentes) y la búsqueda de nuevas soluciones por parte de los fabricantes. “Con respecto a formas y acabados, destaca una evolución a diseños más sencillos y fáciles de limpiar. Sin renunciar al diseño, ha pasado a ser prioritario la tarea de desinfección”, manifiesta.

Frente a un posible rebrote, el equipo de El Corte Inglés busca permanentemente nuevos productos para incorporar “a nuestro abanico de soluciones, trabajando en equipo con los fabricantes para garantizar plazos de entrega. Asimismo, colaboramos con nuestros clientes en la detección temprana de sus necesidades”.

«Sin renunciar al diseño, ha pasado a ser prioritario la tarea de desinfección”

Linet

“Si bien nuestros productos no han sido de primera necesidad durante la pandemia, hemos ayudado en todo lo posible. La demanda, por tanto, no ha sido más alta de lo normal”, explica el director comercial de Linet, Miguel Ángel López Marcos.

Desde su experiencia, las necesidades del sector sociosanitario relacionadas con mobiliario y equipamiento pasan por implementar productos que realmente cubran las necesidades actuales, que básicamente se focalizan, tras la pandemia en dos. En primer lugar, facilitar la higiene y la limpieza y, en segundo lugar, la necesidad de establecer sistemas de monitorización integrado en el propio sistema de la residencia para evitar daños como caídas.

Como la seguridad es prioritaria, “ya antes de esta crisis, nuestros productos utilizaban telas antimicrobianas iguales que las de uso hospitalario. Además, tenemos la opción de revestir las camas con un tratamiento antimicrobiano y antivírico que evitan la posibilidad de contagio a través de la manipulación del mobiliario. Esperamos que la combinación de estos factores ayude a estabilizar la situación actual provocada por el COVID-19”, manifiesta López Marcos.

“En geriatría, nuestro producto no es tan crítico como en hospitales; por lo que, ante un segundo rebrote, estamos más focalizados en satisfacer las necesidades de los hospitales”, concluye.

«En las residencias existe la necesidad de establecer sistemas de monitorización integrado en el propio sistema de la residencia para evitar daños como caídas»

ND Mobiliario y Equipamiento Integral

Durante la pandemia, el director general de ND Mobiliario y Equipamiento Integral, José Antonio Díaz Rovira, explica que “a pesar de que manteníamos la actividad, aunque con menos personal, fuimos muy conscientes de que en cualquier momento podían necesitar ayuda de proveedores como nuestra empresa. Suministramos algunos colchones y camas en distintas residencias que así nos lo demandaron”.

Algunos centros sociosanitarios “han pasado esta pandemia como han podido” y, lógicamente, “han invertido menos. Ahora, tras el verano, esperamos que vuelva todo a normalizarse un poco. Proyectos en los que trabajar a corto y medio plazo tenemos, bien aquellos que venían de tiempo atrás y otros que han ido surgiendo”.

La higiene y desinfección de los centros se ha convertido en una prioridad. En este sentido, Díaz Rovira explica que “los materiales que empleamos en el mobiliario tapizado cumple con todas las normativas en cuanto a higiene, dispone de capa protectora que lo hace impermeable, fácil limpieza y muy resistente a las manchas de aceites, orina e incluso sangre. Por otro lado, el tejido es apto para su desinfección”.

De cara al futuro, ND va a intentar fortalecerse en algunos mercados exteriores a los que exporta habitualmente y, ante un posible rebrote, “intentaremos apoyar a nuestros clientes en todo lo que necesiten”.

«La higiene y desinfección de los centros se ha convertido en una prioridad»

Requena y Plaza

La pandemia ha obligado a Requena y Plaza a adaptarse a las necesidades de los centros sociosanitarios. “La ejecución de los proyectos ha debido ajustarse a cada situación concreta con la máxima profesionalidad. Nuestro objetivo es que los centros sociosanitarios, además de ser estéticamente lo más atractivos posible, sean funcionales y saludables”, explica Juan Luis Requena.

Centrándose en las necesidades, destaca la funcionalidad: “Si bien siempre ha sido un aspecto considerado por nuestro estudio, ahora cobra más importancia que nunca. Todo elemento que no cumpla un propósito debe ser eliminado o simplificado al máximo, ya sea en decoración como en mobiliario o complementos: telas, plantas, lámparas, biombos y separaciones han de ser repensados”. Otro aspecto que este estudio valora en el diseño de residencias son los jardines, terrazas, patios, ventanales, etc., que permiten que el aire circule también en el interior aportando seguridad.

En este sentido, Juan Luis Requena defiende que la estética de un espacio no puede estar reñida con la funcionalidad, especialmente en entornos donde la higiene es tan importante. Otro elemento a tener en cuenta es la resistencia, importantísima para elegir o no un tejido: “Es fundamental identificar el uso que tendrá cada elemento del mobiliario para tomar una decisión acertada con la tapicería. Su durabilidad aporta mayores posibilidades de limpieza e higiene”.

Por su parte, José Plaza reconoce que “seguimos aprendiendo día a día. Estamos atentos a cómo evolucionan las necesidades de nuestros clientes para ayudarles a adaptarse a las nuevas tendencias y diferenciarlas de aquellas que serán transitorias, porque nos obligan las circunstancias, para hacer más eficientes sus inversiones”.

«La estética de un espacio no puede estar reñida con la funcionalidad»

Sutega

Durante las semanas más duras de la pandemia, Sutega ha puesto su estructura y capacidad a disposición de los centros residenciales para facilitar aquellos elementos que podían precisar con urgencia: camas, elementos de desinfección, elementos para evitar contactos mediante mamparas de separación en metacrilato, etc.

Respecto a las necesidades del sector sociosanitario relacionadas con mobiliario y equipamiento, el adjunto a la Gerencia CEO Geriatría de Sutega, César Vega, destaca aquellas que permiten la implantación de protocolos para el mantenimiento de distancias, delimitación de espacios, equipos de desinfección y elementos de comunicación, que faciliten información sobre las medidas adoptadas para mantener protocolos de seguridad sanitaria.

Teniendo en cuenta esta realidad, Vega explica que los tejidos “que hemos utilizado y estamos utilizando son anti-germenes (protección antimicrobina, antibacteriana y antimicotica), así como resistentes a la abrasión y con protección ignífuga, que permiten la higiene y desinfección sin mermar sus propiedades. Utilizamos materiales que permiten superficies lisas de fácil limpieza, evitando en todo momento materiales que puedan acumular suciedades y de difícil desinfección”.

Ante un posible rebrote, Sutega está implantando protocolos sanitarios en todas sus zonas de trabajo y actividad, “siguiendo en todo momento las recomendaciones de las autoridades sanitarias”.

 

 

 

Candela Tapizados (recuadro pequeño y discreto con su foto)

Como ha sucedido con todos los proveedores, la pandemia también ha afectado a Candela Tapizados. Apenas hay nuevos pedidos, aunque su responsable Manuela Díaz Azorín espera que este mes de septiembre se reactive el sector y puede ir volviendo todo poco a poco a la normalidad.

 

Lógicamente, para Candela Tapizados los tejidos y materiales de fácil limpieza son prioritarios. “Para hospitales y centros geriátricos siempre trabajamos con materiales adecuados y de primera calidad, tanto con maderas, gomas ignífugas y, por supuesto, con unos vinílicos con certificaciones sanitarias y de fácil limpieza”, asegura Díaz.