Europa contribuirá a la regeneración del sector sociosanitario

Europa contribuirá a la regeneración del sector sociosanitario

A mediados del pasado mes de enero, el Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia daba luz verde al Plan de Choque en Dependencia 2021-2023, tras varios meses de debate multilateral entre Vicepresidencia segunda del Gobierno y Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, comunidades autónomas e interlocutores sociales. Conversaciones que han pivotado sobre la urgente necesidad de un aumento de financiación al sistema, demanda histórica del sector, y que el Ministerio ha prometido enmarcar en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con cargo a fondos del Plan Next Generation EU de la Unión Europea.

Por Ruth Vázquez

Este fondo de recuperación europeo (Plan Next Generation) permitirá a España obtener financiación global cercana a los 140.000 millones de euros, de los cuales unos 72.000 millones se desembolsarán en forma de transferencias y el resto mediante préstamos. La canalización de dichos fondos se efectuará a través de dos instrumentos principales: el Mecanismo para la Recuperación y la Resiliencia (MRR) y REACT-EU. El primero concentra el grueso de los recursos, con más de 59.000 millones de euros en transferencias entre 2021-2023, destinados a apoyar reformas e inversiones para la recuperación post-Covid, mejorar la resiliencia económica y social y apoyar la transición verde y digital en los estados miembros. Mediante REACT-EU, España obtendrá otros 12.000 millones de euros de fondos adicionales en el marco de la Política de Cohesión, para apoyar operaciones destinadas a afrontar la pandemia, especialmente en el ámbito sanitario y educativo, y preparar la recuperación y la transición digital y ecológica de la economía. La programación de los Fondos REACT-EU se llevará a cabo en colaboración y a través de las comunidades autónomas.

La octava palanca es para los cuidados

En su totalidad, el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, diseñado por el gobierno español, se estructura en torno a diez políticas palanca urgentes sobre la actividad y el empleo para la modernización de la economía y sociedad española. Es en la octava palanca del mismo, “Nueva economía de los cuidados y políticas de empleo”, dotada con el 5,7 % de los fondos en tres años, en donde se incluye el Plan de choque para la economía de los cuidados y refuerzo de las políticas de inclusión. Dicho Plan, reza el documento oficial, tiene entre sus objetivos el desarrollo de nuevas redes de teleasistencia (avanzada y como derecho subjetivo ligado a la situación de dependencia, a partir de 2022, según fija el citado Plan de Choque en Dependencia), la modernización de los sistemas de atención a personas dependientes y el desarrollo de nuevas infraestructuras residenciales que faciliten la autonomía de cuidados de larga duración de las personas mayores y dependientes. Persigue, además, este Plan de choque la orientación del modelo residencial hacia un modelo más centrado en la atención a las personas y mejor conectado con la red de Atención Primaria de Sanidad, y la promoción de la innovación y el uso de nuevas tecnologías como palancas para reforzar y modernizar los servicios sociales.

Para ello, se parte en 2021 con un aumento de la financiación en, al menos, 600 millones de euros  más, con respecto al año pasado, y se comprometen nuevos aumentos acumulativos de magnitud similar en los presupuestos de 2022 y 2023.

La propuesta del País Vasco

Con objeto de cumplir con el plan exigido por la Unión Europea, que pretende que cada país desgrane de forma eficiente la inversión de los fondos que le corresponden para los años 2021-2023, España ha desarrollado un documento genérico (España puede) que deberá concretarse incorporando, entre otras cuestiones, las propuestas autonómicas.

El ejecutivo vasco ha sido el primero en trasladar al gobierno español una propuesta concreta, bautizada como Euskadi Next 21-26, para ser incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) que nuestro país enviará a Europa para optar a los Fondos Next Generation EU, concretamente, a los procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia -MRR-.

Se trata de un primer listado global de 188 proyectos para los que el gobierno vasco quiere movilizar unos 13.135 millones de euros hasta 2026, aunando recursos propios de sus administraciones, inversiones privadas y unos 5.700 millones de los citados fondos MRR.

El programa, que podrá ser ampliado hasta el próximo 30 de abril, según los plazos manejados, contempla ocho ámbitos de actuación: salud y cuidado de las personas; aprendizaje a lo largo de la vida; generación de energías renovables; movilidad sostenible; digitalización e innovación de las administraciones, empresas y cadenas de valor; hábitat urbano; hábitat natural y prevención de desastres naturales; y, finalmente, economía circular.

En concreto, 27 de los 188 presentados hasta finales de diciembre están centrados en el ámbito de la salud y cuidado de las personas, con un volumen de inversión de 1.215,7 millones de euros, de los cuales 786,4 millones procederían de fondos europeos MRR. El plan vasco dedica especial atención a las personas mayores y al desarrollo tecnológico-digital. Pretende garantizar la calidad asistencial y reforzar la atención a las personas mayores en el domicilio y en su entorno próximo, con nuevos ecosistemas locales de atención, cuidados y apoyos, así como fomentar un nuevo modelo de atención centrada en la persona, facilitando que las personas mayores vivan en su propia casa, y definiendo nuevos perfiles profesionales y actividades.

En este ámbito de la salud figuran tres de los 16 Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica de Euskadi –PERTE-, con colaboración público-privada, desgranados en el plan: el proyecto Economía de los Cuidados, Gipuzkoa Advanced New Therapies Territory (GANTT) y el proyecto Osasunberri para la Solución integral de diagnóstico y terapias para la gestión de la COVID-19 y futuras pandemias.

Destaca por cuantía el proyecto Economía de los Cuidados, con una asignación total de 282,4 millones de euros (204,8 de MRR) para la activación de tres centros coordinados y especializados en envejecimiento y con el objetivo de profundizar en nuevos perfiles profesionales de los cuidados.

En terapias médicas avanzadas e industria médica en general, figura el proyecto Gipuzkoa Advanced New Therapies Territory (GANTT), liderado por la diputación guipuzcoana, con una inversión de 130 millones, de los cuales 55 procederían de los fondos comunitarios. También aspira el ejecutivo vasco a contar con casi 200 millones (120 de Europa) para Osasunberri, un proyecto liderado por el Basque Health Cluster, y con otros 88 millones para la digitalización de la prestación sanitaria en Euskadi.

Otras fuentes tradicionales de financiación

Otra de las vías de financiación a las que podría tener acceso el sector sería la utilización de la línea de avales del ICO para hacer frente a sus necesidades de liquidez. El sector que el ICO cataloga como Industria y Servicios de la Salud ocupa el undécimo puesto de un total de 21 sectores de actividad, por volumen de empresas implicadas en operaciones. Unas 23.580 empresas de salud solicitaron avales por valor de 2.452,1 millones de euros en 2020 y recibieron financiación por importe de 3.217 millones.

En paralelo, el ICO refuerza la actividad de financiación al tejido empresarial a través de sus diferentes programas, entre los que se encuentran las Líneas ICO de Mediación y la específica ICO Empresas y Emprendedores.

Por último, el Fondo SAADSS de Sepides, con cargo a los Presupuestos del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, presta apoyo financiero (préstamos ordinarios y participativos) a las entidades del tercer sector de acción social, empresas de economía social y entidades o empresas que lleven a cabo infraestructuras y/o servicios del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia y de los Servicios Sociales.

Otra de las vías de financiación a las que podría tener acceso el sector sería la utilización de la línea de avales del ICO para hacer frente a sus necesidades de liquidez.