Aurelia Sánchez

Consejera de Bienestar Social de Castilla-La Mancha

Hacer balance en materia de servicios sociales de un año tan complejo como el 2020 es una cuestión tan espinosa como necesaria. La consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, ha querido compartir con este periódico algunas reflexiones personales y profesionales sobre cómo se ha trabajado en su departamento. Con ella, hemos repasado la apuesta de Castilla-La Mancha por potenciar el envejecimiento activo y mejorar la atención a las personas con dependencia y personas con discapacidad. Nos cuenta alguno de los proyectos que tienen entre manos de cara al 2021.

¿Qué balance hace de 2020 en materia de bienestar social?

2020 ha sido un año especialmente complicado como consecuencia de la pandemia por la Covid-19, esta circunstancia ha modificado los planes que inicialmente nos habíamos fijado en el sentido de consolidar los avances que con tanta dificultad realizamos en la pasada legislatura, aunque no hemos dejado de trabajar un solo momento.

Pese a ello hemos mantenido una agenda eminentemente social, protegiendo la seguridad y la salud de las personas más vulnerables, especialmente las personas mayores y las personas o en situación de dependencia o las personas con discapacidad, sin olvidar a la infancia desprotegida.

El sector residencial ha soportado en gran medida el impacto de la crisis sanitaria de la Covid-19, para lo que hemos estado a su lado con distintas actuaciones, en primer término desarrollando los Planes de Contingencia de las residencias, el instrumento adaptado a las características concretas del centro residencial que tiene como principal objetivo proteger a las personas y que se ha visto apoyado por el Plan de Inspección Específico Covid-19, para garantizar la existencia de esta herramienta esencial y asesorar a los centros en su implantación. En total, en 2020, se han realizado más de 850 actuaciones inspectoras.

Parece muy lejano, pero tenemos que recordar los obstáculos que hemos ido solventando, por ejemplo, en el entorno de marzo tuvimos serias dificultades para conseguir EPIs en la cantidad que se precisaban, hoy esto es una cuestión totalmente superada. También hubo dificultades para disponer de profesionales, para lo que pusimos en marcha, y mantenemos activa, una Bolsa de Trabajo social que permite a las empresas y entidades sociales contar con un lugar de referencia para la cobertura de sus necesidades de personal cualificado.

Otra cuestión que la ciudadanía tiene que conocer es que, a pesar de la pandemia, hemos seguido prestando los servicios esenciales, adaptando las metodologías. Un ejemplo muy claro lo encontramos en la prestación de la Atención Temprana para niños y niñas con dificultades en su desarrollo, con los esfuerzos de más de 300 profesionales que se centran en las familias, en apoyarles en lo que realmente les preocupa y necesitan. En el año 2019, se atendieron a casi 6.000 familias en los 54 centros y servicios de Atención Temprana que hay en la región, un incremento del 50 por ciento en los últimos cinco años.

Del mismo modo, hemos impulsado actuaciones como las Ayudas de Emergencia Extraordinarias dirigidas a las familias en situación de vulnerabilidad económica o social.  

Ha sido un año duro, pero de gran aprendizaje personal y social ¿Qué destacaría en ambos aspectos?

La primera de las enseñanzas la quiero situar en el enorme valor y compromiso de los y las profesionales que dedican su trabajo a la mejora del bienestar de la ciudadanía.

Estamos aprendiendo muchas cosas, por ejemplo, a hacer intensivo el uso de las nuevas tecnologías en la gestión diaria, lo que nos ha permitido ahondar en la importancia de aprovechar todo el potencial que, desde el punto de vista de los cuidados de larga duración, nos ofrecen, especialmente en la atención de las personas en su hogar.

Pero también hemos comprobado la enorme resiliencia de la ciudadanía de Castilla-La Mancha. Por situar la cuestión, las personas mayores cuyo hogar son las residencias o las viviendas de mayores, están soportando estoicamente no solo los envites del virus sino también la distancia social en el que están desarrollando su vida cotidiana.

Del mismo modo, las personas mayores que residen en su hogar y que forman parte de ese envejecimiento activo que desde el Gobierno regional potenciamos, han seguido con una actividad intensa, adaptada, pero intensa.

En este sentido, tanto el Servicio de Ayuda a Domicilio, que ha seguido prestándose, como el Servicio Público de Teleasistencia, que ha desarrollado un Plan específico de seguimiento de las personas usuarias, están siendo esenciales.

“Estamos poniendo las bases para una próxima Estrategia regional de cuidados en el entorno”

A cada momento se ha ido paliando la situación y las consecuencias derivas. ¿Qué acciones puestas en marcha por su departamento subrayaría?

En estos largos meses hemos realizado múltiples actuaciones encaminadas a proteger la salud y la seguridad de las personas más vulnerables, cuestión que, debido a la virulencia de la Covid-19, no ha sido posible en todos los casos.

Quiero desatacar el apoyo, de todo tipo, al sector residencial; el mantenimiento, en colaboración con las corporaciones locales, del Servicio de Ayuda a Domicilio; el refuerzo de la Teleasistencia, estas dos últimas medidas como elementos fundamentales de la atención a las personas en su hogar, y el apoyo que hemos dado y hemos recibido de las entidades sociales de los ámbitos de la discapacidad y de la atención a la infancia y las familias.

Mención aparte merecen los profesionales de la Atención Primaria que han seguido trabajando de manera presencial y telemática para atender a todo tipo de situaciones de vulnerabilidad económica o social.

2020 ha sido un año de trabajar a marchas forzadas, pero debido a la situación tan excepcional hemos sacado tiempo para reflexionar sobre cuáles son las medidas esenciales que se deben ir modificando en materia de atención a las personas mayores, población especialmente afectada. ¿En su opinión por dónde deberíamos comenzar?

El modelo residencial de Castilla-La Mancha es uno de los más respetados del conjunto del país, no solo por su dimensión con 343 residencias autorizadas y activas y cerca de 27.000 plazas totales, con más de 11.500 plazas públicas, sino también por la calidad de la atención.

Sobre esta base vamos a seguir construyendo mejor atención, una atención centrada en la persona. Y, de la mano de los y las profesionales, estamos diseñando un modelo avanzado de atención. Ya estamos trabajando en la modificación de la normativa sobre condiciones mínimas de los centros residenciales.

En el futuro más inmediato vamos a desarrollar un ambicioso plan de inversiones que va a permitir la realización de importantes avances en las infraestructuras físicas destinadas a la atención de las personas mayores, así como el desarrollo de importantes iniciativas dirigidas a la incorporación de las nuevas tecnologías a los cuidados, es el caso de Plan regional de Telecuidado avanzado.

Además, estamos poniendo las bases para una próxima Estrategia regional de cuidados en el entorno, que ordene y organice los innumerables recursos y servicios de los que disponemos el conjunto de las Administraciones públicas, con el objetivo de mejorar la atención, pero también combatir la despoblación y generar importantes nichos de empleo.

En la agenda del Gobierno del presidente Emiliano García-Page caben todos los colectivos y personas, por eso seguimos prestando la atención que se precisa. Estamos al lado de entidades sociales y privadas de todos los ámbitos y vamos a profundizar el desarrollo de iniciativas cuyo objetivo último es el bienestar de las personas.

modelo residencial de Castilla-La Mancha

En relación a la atención de las personas mayores, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha iniciado los trámites para la modificación normativa que garantice la Teleasistencia universal y gratuita a los usuarios mayores de 70 años. ¿Cómo se está planteando este servicio?

Así es, los trámites para esta modificación normativa se iniciaron el pasado mes de diciembre que va a suponer la garantía legal de la Teleasistencia universal, gratuita y automática a los usuarios mayores de 70 años que viven en soledad, un compromiso expreso del presidente Emiliano García-Page. Pero, mientras se culminan los trámites legales, todas las personas mayores de 70 años ya disponen de la Teleasistencia de forma automática tengan o no grado de dependencia reconocido, un punto más que muestra la apuesta del Ejecutivo autonómico por atender a las personas mayores que lo necesiten, una necesidad de la que se ha hecho eco el último Consejo Territorial de Servicios Sociales y Dependencia celebrado, que ha adoptado un Acuerdo en este mismo sentido.

La importancia de este servicio público la encontramos en que, en la actualidad, el índice de cobertura del Servicio Público de Teleasistencia es del 92% de los municipios y llega a 842 de los 919 del total regional, que beneficia a cerca de 55.000 personas, de las que 26.700 personas viven en situación de soledad, y se ha demostrado extremadamente útil para las personas mayores tanto en el seguimiento de la pandemia como con ocasión del temporal ‘Filomena’, sirviendo de apoyo a las personas mayores para la cobertura de sus necesidades.

“El índice de cobertura del Servicio Público de Teleasistencia es del 92% de los municipios”

A finales de año también informaban de que la Red de Viviendas de Mayores de Castilla-La Mancha se ha consolidado como la mejor dotada de España. ¿En qué consiste este recurso y cómo funciona?

Efectivamente, nuestra red regional de viviendas es la mejor dotada en cuanto al número de viviendas del país, con 155 viviendas para personas mayores, que sirven de hogar a más de 1.500 personas y dan empleo a cerca de 600 profesionales, una cifra que se ha visto incrementada en 15 recursos en estos últimos años y que se ofrecen en colaboración con los Ayuntamientos, principalmente en el entorno rural.

El principal valor de las Viviendas de Mayores es que son un recurso comunitario que permiten que las personas mayores permanezcan en su lugar de origen, favoreciendo la integración en el entorno social y evitando así la soledad y el desarraigo con su pueblo, familiares y amigos constituyendo, además, una fuente de empleo local, al llegar a todos los rincones de Castilla-La Mancha.

En envejecimiento activo es otro objetivo de su departamento y, para conseguirlo, trabajan para mejorar la formación y eliminar la brecha tecnológica en las personas mayores. ¿Los proyectos que se emprenden en este sentido son eficaces?

En el año 2016, el Gobierno regional formulamos el Marco de Envejecimiento Activo, una estrategia común y compartida a partir del cual se organizan y desarrollan las Acciones de Envejecimiento Activo en todo el territorio regional, en colaboración con las entidades sociales representativas de las personas mayores y desde la Red de Centros de Mayores.

Esta estrategia se articula en tres ejes: favorecer el envejecimiento activo y saludable, prevenir las situaciones de dependencia y promocionar la calidad de la atención y la protección de los derechos de las personas mayores.

Gracias a este marco, se han recuperado actividades muy importantes que habían desaparecido que, además, son un importante foco de empleo, principalmente en el entorno rural. Me estoy refiriendo al termalismo social, a las rutas senderistas, a la recuperación del turismo social o a los programas de capacitación digital para las personas mayores.

El Gobierno de Castilla-La Mancha desarrolla dos programas de digitalización orientados a favorecer la incorporación de personas de más de 55 años a las nuevas tecnologías, con los  proyectos ‘Capacita TIC+55’ y ‘Los mayores forman la Red’, y también se ha apostado de manera muy importante por los 53 centros de mayores regionales,  como motor de actividad para los cerca de 114.000 socios y socias que forman parte de la red, desarrollando una potente página web que pone en contacto a todos los centros y dotando al 100% de la red de aulas informáticas.

Por las excepcionales circunstancias que estamos atravesando, como consecuencia de la pandemia, nos hemos visto en la obligación de modificar la prestación de estos servicios, pero seguimos ofreciendo actividad. Así, por ejemplo, hemos adaptado las actividades de ocio y tiempo libre de manera telemática, donde los mayores son protagonistas y obtienen una paleta de actividades muy interesante, por ejemplo, con la iniciativa que desarrollamos de manera conjunta con la Consejería de Educación para llevar el teatro a los domicilios de las personas y a las residencias, convirtiendo su salas de estar en auténticas plateas.

“Estamos diseñando un modelo avanzado de atención en los centros residenciales”

En materia de discapacidad, el Gobierno regional ha destinado recientemente 59 millones de euros para atender y mejorar la calidad de vida de las personas con diversidad. ¿Cuáles son las principales acciones que se llevarán a cabo?

Antes de comenzar, quiero destacar la colaboración que las entidades sociales, organizadas en torno al CERMI y a Plena Inclusión Castilla-La Mancha, realizan con el Gobierno regional, así como el compromiso de las corporaciones locales a favor de las personas con discapacidad.

Estas líneas de apoyo a las personas con discapacidad, la más importante del ejecutivo autonómico a favor de las personas con discapacidad, van destinadas a financiar acciones que el Gobierno desarrolla en colaboración con entidades sociales y ayuntamientos, y su objetivo es mejorar la calidad de vida de más de 11.500 familias de las personas con discapacidad de forma directa en las cinco provincias, a través de 246 entidades y corporaciones locales y 2.000 profesionales especializados.

Con estas convocatorias se financian los gastos de personal y mantenimiento de nueve centros residenciales con 68 plazas, 22 centros ocupacionales con 586 plazas, 15 centros de día con 198 plazas, además de la financiación de seis Centros de Atención Temprana y Desarrollo Infantil que han atendido a más de 600 familias, a través de entidades locales

Y, con respecto a las entidades privadas, se contemplan los gastos de personal y mantenimiento de centros y servicios cuyo objeto es la atención directa y la mejora de la calidad de vida en la atención a las personas con discapacidad, en concreto, 91 recursos de día con un total de 3.261 plazas, 111 centros de carácter residencial con 1.415 plazas y 45 centros de atención temprana y desarrollo infantil que atienden aproximadamente a 5.500 familias con hijos con dificultades en su desarrollo.

En definitiva, 59 millones de euros para atender y mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad, con el objetivo de consolidar la red de recursos especializados de atención a las personas con discapacidad.