Entrevista a la vicepresidenta y consejera de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familias y Política Social de Murcia, Isabel Franco.

En materia de dependencia Murcia quiere atender las solicitudes lo antes posible para satisfacer las necesidades demandadas. Para ello, se está potenciando el servicio de valoración del grado. También están haciendo un esfuerzo en ayuda a domicilio. Asimismo, se prevé la creación de 400 nuevas plazas para residencias y centros de día de mayores y se incrementan las prestaciones económicas vinculadas a los servicios de residencia y centros de día.

 

Murcia acaba de aprobar el presupuesto más alto de su historia para impulsar las políticas sociales de la región, 415 millones de euros. ¿Qué objetivos se plantean?

Es el presupuesto más alto que nunca se ha destinado a las políticas sociales en la Región de Murcia. El aumento con respecto al ejercicio anterior es considerable: 44 millones de euros más. Entre los objetivos que nos planteamos, habría muchos a destacar entre todas las direcciones generales que dependen de esta Consejería. Pero por destacar algunos insistir en que el Pacto Regional contra la Violencia de Género aumenta un 416 %  para la prevención y atención de las mujeres víctimas. También es importante el esfuerzo que hacemos en cuanto al servicio de ayuda a domicilio, que dará cobertura a 27 nuevos municipios, cubriendo así el 100% de la Región de Murcia, con el primer contrato de tramitación electrónica de la Administración Regional. Se prevé la creación de 400 nuevas plazas para residencias y centros de día de mayores y se incrementan las prestaciones económicas vinculadas a los servicios de residencia y centros de día para que las personas dependientes que las soliciten disfruten de esos servicios.

¿Qué iniciativas enfocadas a la atención de las personas mayores y dependientes desarrollarán ?

Las personas mayores de esta región son una prioridad para el IMAS y la Consejería, ya que ellos son uno de los pilares de la sociedad en la que vivimos, y su experiencia es parte de nuestra historia y de nuestra ciudadanía. Entre las iniciativas, en cuanto a los mayores dependientes, se pretende atender las solicitudes lo antes posible para satisfacer las necesidades que demandan. Por ello, se está potenciando el servicio de valoración del grado, ya que debido a la pandemia se tuvo que modificar la programación de visitas y se va a agilizar este servicio en este nuevo periodo. 

También vamos a impulsar todas aquellas prestaciones y servicios que permitan que las personas mayores, por propia decisión y junto con su familia, permanezcan en su hogar como el servicio de centro de día, la ayuda a domicilio, la teleasistencia y las prestaciones económicas de la ayuda en el entorno familiar.

Otro de nuestros objetivos es seguir ampliando plazas residenciales para atender a los mayores que no pueden o quieren permanecer en su hogar. Tras evaluar los perfiles de personas mayores que requieren residencia, se detecta la necesidad de un nuevo modelo de cuidados de larga duración adaptado a las realidades sociales e individuales de la población atendida. En ese sentido, se va a elaborar un nuevo decreto que regule las condiciones mínimas que han de reunir los centros residenciales y los centros de día para personas mayores de titularidad pública o privada, que sustituya al vigente y permita establecer este nuevo modelo residencial. Para ello se va a contar con todos los colectivos relacionados con este sector.

También pretendemos continuar con los programas de envejecimiento activo a través de los centros sociales, donde los mayores participan de la elaboración de las actividades físicas, culturales, sociales, etc. Y destacaría además que vamos a seguir fomentando la participación de las personas mayores en jornadas intergeneracionales, en programas de voluntariado para ayudar y participar en las redes sociales de sus barrios y municipios, etc.

La ayuda a domicilio está tomando peso en el nuevo modelo de atención a las personas mayores. ¿Cuáles son los principales cambios que requiere este servicio para adaptarse a las necesidades de las personas dependientes que viven en sus hogares?

Los principales cambios que entendemos que se requieren son, en primer lugar, elaborar un modelo de atención en el domicilio en coordinación con los agentes implicados para que la prestación sea la misma en todo el territorio. Es necesario incorporar en esta atención otras profesiones no contempladas hasta ahora como un terapeuta ocupacional, fisioterapeuta, psicólogo, entre otros. También contemplamos actuaciones con los cuidadores familiares al objeto de evitar sobrecarga en los mismos y proporcionarles información y formación sobre el cuidado de su familiar.

Resulta prioritario también incrementar horas de atención -adicionales a las contempladas en su grado de dependencia- en aquellos casos que lo requieran, bien por una situación extraordinaria que requiere mayor atención de la reconocida por su grado (salida de hospital, intervención quirúrgica, caídas, etc.), bien por saturación de los cuidadores o porque estos presenten un problema de salud y no puedan ejercer su cuidado mientras dura esta situación. Ofreciéndoles así un respiro familiar.

La teleasistencia es otro recurso importante que contribuye a que las personas con cierta dependencia continúen el mayor tiempo posible en casa. ¿Se implantará la teleasistencia avanzada?

La Región de Murcia desde el año 2010 presta el Servicio de Teleasistencia a las personas dependientes con teleasistencia avanzada, que es aquella que incluye los servicios de teleasistencia básica con apoyos tecnológicos dentro y fuera del domicilio, aplicándola a cada usuario en función de su necesidad, programas y protocolos de actuación integral. Y todo ello basado en el modelo de atención centrado en la persona, que consiste en realizar la valoración del beneficiario del servicio y, en base a ella, elaborar su programa de atención individualizada adaptando las prestaciones a las necesidades personales y específicas de la persona.

“Se prevé la creación de 400 nuevas plazas para residencias y centros de día de mayores”

La excelencia en el cuidado también exige a las residencias de mayores la implantación de un modelo más personalizado y centrado en la persona. ¿Cómo se está favoreciendo desde su departamento la implantación de este modelo?

El trabajo de los profesionales y  protocolos siempre se ha orientado a personalizar y a realizar programas de desarrollo adaptados a las características de las personas mayores. En la vida diaria de la residencia se organizan y orientan las actividades para crear un ambiente lo más cotidiano y semejante a los que habría en un hogar, teniendo en cuenta la trayectoria vital de cada persona, respetando su historia y haciéndole partícipe de su integración en el nuevo hogar.

La participación de los familiares y su contacto con las personas residentes siempre han sido prioritarios y, en estos momentos de pandemia, aún más. Se está haciendo un esfuerzo para que los mayores puedan seguir en contacto con sus familiares el mayor tiempo posible dentro de las restricciones sanitarias que se han debido aplicar en cada momento y que hemos ido revisando de forma paulatina en función de la situación epidemiológica.

Las residencias siempre han estado abiertas a la convivencia con los colegios de la zona, a la colaboración con asociaciones de voluntariado y a otros organismos. Algo que permite a los mayores interactuar con su medio y ser y sentirse miembro activo de la sociedad.

Como ya se ha señalado, la implantación de un nuevo modelo de cuidados de larga duración se vincula, por una parte, a la elaboración de un nuevo decreto que regule las condiciones mínimas de espacios, profesionales y otras cuestiones que han de reunir los centros residenciales y los centros de día para personas mayores de titularidad pública o privada. Y por otra parte, destacar también que se van a realizar una serie de inversiones en infraestructuras y equipamientos que permitan adaptar los espacios físicos de las residencias a ese nuevo modelo y disponer de los medios tecnológicos precisos para hacerlo realidad.

Como consecuencia de la pandemia, los centros de día han estado cerrados hasta hace pocas semanas. Ahora es preciso poner en valor este recurso, ¿cómo están trabajando para conseguir una mayor demanda y una ampliación de plazas en los centros de día de mayores?

Durante el tiempo en que los centros de día de mayores han estado cerrados, aunque no se prestó atención presencial, pero sí se estableció una nueva metodología de trabajo con atención domiciliaria y on-line o telefónica con el fin de que las personas mayores sufrieran el menor deterioro posible y poder llevar a cabo un seguimiento y ofrecerles una cierta rutina. Cabe señalar que, antes de la apertura de los centros, cada uno de ellos elaboró un plan de contingencia para adaptarlos a las nuevas medidas higiénico-sanitarias y evitar la propagación del virus y proteger a los mayores y así garantizar la atención presencial. 

Una vez que la gran mayoría de personas usuarias de centros de día han recibido la vacuna, se ha ido retomado la atención continuada de forma presencial siempre atendiendo a los planes de contingencia que habían establecido con el fin de proteger a los mayores frente a posibles contagios.

El IMAS, el Instituto Murciano de Acción Social, en la actualidad tiene 1.173 plazas contratadas, conveniadas o concertadas, con entidades y ayuntamientos en los centros de día mayores. Tras la vacunación de los mayores, se está produciendo un repunte en la solicitud de plazas en los centros. Para 2021 se ha previsto la ampliación de hasta 100 plazas concertadas, al ser los centros de día un servicio que propicia la conciliación familiar y una atención profesionalizada y personalizada a nivel sociosanitario.

La reducción de la lista de espera es uno de los objetivos principales en la atención a la dependencia. ¿Qué medidas están tomando?

Una vez que se ha mejorado el sistema de comunicación de los datos con el Imserso se ha iniciado un proceso de depuración de la información enviada a fin de evitar duplicidades que están incrementando la lista de espera de modo ficticio.

Además, se ha llevado a cabo la contratación de seis valoradores de la dependencia nuevos para reforzar y eliminar el colapso provocado por la pandemia. En total son 20 valoradores con los que contamos en la actualidad.

Se están remitiendo periódicamente a los ayuntamientos los listados que contienen peticiones de informe social dirigidos a los servicios de atención primaria, preceptivos para resolver, a fin de que sean conscientes y puedan tomar medidas para agilizar su envío al Instituto Murciano de Acción Social.

En relación con las residencias y centros de día de personas mayores, se prevé reducir la lista de espera mediante la creación de nuevas plazas concertadas y también se ha incrementado el presupuesto para prestaciones económicas vinculadas a estos servicios de residencia y centro de día de mayores, como forma de reducir las listas de espera sobre todo en los grandes municipios. Estas prestaciones permiten que las personas que solicitan plaza pública en residencia o centro de día y por sus circunstancias no pueden aguardar a la plaza pública, reciban una ayuda para su ingreso en una plaza privada, hasta que se le asigne la plaza pública solicitada.