atención a las personas dependientes

“Castilla-La Mancha ha cumplido con creces los objetivos de atención a las personas dependientes”

Ana Saavedra

Viceconsejera de Promoción de la Autonomía y Atención a la dependencia

A pesar de que 2021 ha sido un año duro para el sector de los servicios sociales y la dependencia, en Castilla-La Mancha hacen balance positivo en lo que se refiere a la atención a las personas dependientes, y así lo corroboran informes del Imserso y de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales.

Según explica en esta entrevista la viceconsejera de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia de Castilla-La Mancha, Ana Saavedra, la Consejería de Bienestar Social ha cumplido con creces los objetivos de atención que el Gobierno asignó a su comunidad autónoma en el Plan de Choque de la Dependencia.

Según destaca Saavedra, durante el pasado 2021, se ha batido el récord de personas en situación de dependencia atendidas desde la entrada en vigor de la ley. Además, se ha reducido considerablemente el limbo de la dependencia. Del mismo modo, se han introducido mejoras en los servicios y prestaciones que reciben las personas en situación de dependencia , por ejemplo, el reconocimiento como derecho subjetivo del servicio de teleasistencia desde el momento que se tiene grado reconocido sin que sea necesario esperar a la elaboración del Programa Individual de Atención  (PIA) o la consolidación del programa regional de promoción de la autonomía personal (SEPAP MejoraT) con especial consideración de las zonas despobladas de la región. 

No obstante, la viceconsejera de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia insiste: “Tenemos que continuar mejorando la capacidad de respuesta del Sistema de Dependencia y dotar a los procedimientos de gestión y atención de elementos que permitan la agilidad y flexibilidad a las necesidades cambiantes de la persona en situación de dependencia”.

¿Qué balance hace del año 2021 en materia de asuntos sociales en materia de dependencia?

El balance ha sido positivo como lo demuestra la buena evolución del Sistema de Atención a la Dependencia en Castilla-La Mancha durante 2021 y que se puede contrastar con los informes y balances que publica el Imserso y la Asociación estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales.

Veníamos de un año muy duro para las personas en situación de dependencia y, por supuesto, es prioridad de la Consejería de Bienestar Social redoblar los esfuerzos para volver a los niveles de atención anteriores a la pandemia.

En este sentido, el Gobierno de España puso en marcha durante 2021 el denominado Plan de choque de la Dependencia que marcaba objetivos de atención a todas las comunidades autónomas y en el que Castilla-La Mancha ha cumplido con creces los asignados a nuestra Comunidad.

¿Cuáles han sido los principales logros?

Durante el pasado 2021, se ha batido el récord de personas en situación de dependencia atendidas desde la entrada en vigor de la ley, con 63.814 personas beneficiarias con alguno de los servicios o prestaciones que establece el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia en Castilla-La Mancha, incrementándose el número de prestaciones o servicios en más de 6.300 en este último año.

Otro aspecto destacable ha sido la considerable reducción del llamado ‘limbo de la dependencia’, en el que Castilla-La Mancha se sitúa como la segunda comunidad autónoma en la que más se ha reducido el número de personas con algún grado de dependencia esperando recibir prestación, con un 39 por ciento menos en este último año, frente a la reducción del 16 por ciento que se ha alcanzado en la media nacional.

Destacamos estos buenos datos de gestión, pero quiero incidir en que no son sólo datos de una buena gestión, sino que detrás de cada dato y de cada objetivo que se consigue hay personas en situación de dependencia que han obtenido una mejor respuesta de la Administración.

Otra cuestión en la que se ha avanzado este 2021 es en la introducción de mejoras en los servicios y prestaciones que reciben las personas en situación de dependencia, por ejemplo, el reconocimiento como derecho subjetivo del servicio de teleasistencia desde el momento que se tiene grado reconocido sin que sea necesario esperar a la elaboración del programa individual de atención o la consolidación del programa regional de promoción de la autonomía personal (SEPAP MejoraT) con especial consideración de las zonas despobladas de la región. 

¿Hay algunas cuestiones que hayan quedado en el tintero? 

En primer lugar, en lo referente a la financiación del Sistema vamos a seguir demandando financiación suficiente, aunque, por supuesto, es de valorar el esfuerzo del Gobierno central este año para mejorar la aportación del Estado a la financiación del Sistema de la Dependencia con las mejoras del nivel mínimo de financiación y la recuperación del nivel acordado. 

No obstante, en general, se han cumplido los objetivos marcados por el plan de choque de dependencia y recogidos en el convenio relativo al nivel acordado entre el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 y la Consejería de Bienestar Social, objetivos dirigidos a la reducción de la lista de espera, mejora de la calidad de los servicios y condiciones laborales de las personas que trabajan en el Sistema de dependencia e introducción de mejoras en los servicios y prestaciones.

¿Cómo se ha conseguido la reducción de la lista de espera?

En el objetivo de reducción de la lista de espera de personas pendientes de recibir algún servicio o prestación se lleva trabajando desde el año 2015, año en que asumí la dirección política en el área de Dependencia, por lo que el logro se ha conseguido como consecuencia de llevar varios años trabajando en el mismo sentido. Durante el 2021 se ha continuado haciendo un esfuerzo considerable desde Castilla-La Mancha y se han generado sinergias con el Gobierno de España que han hecho posible estos resultados tan satisfactorios.

¿Cuál es el siguiente paso para conseguir una mejor atención a las personas mayores y/o con dependencia?

Tenemos que continuar mejorando la capacidad de respuesta del Sistema de Dependencia y dotar a los procedimientos de gestión y atención de elementos que permitan la agilidad y flexibilidad a las necesidades cambiantes de la persona en situación de dependencia.

¿Se aumentará la inversión para ofrecer más y mejores recursos en la atención a las personas dependientes?

Para 2022 el presupuesto que el Gobierno de Castilla-La Mancha dedica a políticas sociales, entre ellas a dependencia, ha aumentado un 6’79 por ciento más que el año anterior, lo que supone 57,2 millones de euros más que en el ejercicio anterior.

Además de con una mayor inversión, ¿cómo se logrará que los recursos se adapten a las necesidades de las personas dependientes?

Entre otras cosas, se ha publicado diferente normativa que se dirige a la mejora de los servicios y recursos destinados a las personas en situación de dependencia. Por ejemplo el Decreto por el que se regula el Concierto Social para la gestión de Servicios Sociales y atención a las personas en situación de Dependencia en Castilla-La Mancha o el Decreto de Condiciones Básicas de los Centros de Servicios Sociales de atención especializada, que actualiza los requisitos de diferentes recursos (residenciales, centros de día, etc.) para adaptarlos a los nuevos tiempos y necesidades que han emergido a raíz de la crisis sanitaria y social derivada de la Covid-19.

¿En qué cuestiones se van a enfocar en 2022?

En mantener y mejorar el nivel de atención y de respuesta a las personas en situación de dependencia, y, por tanto, mantener y mejorar los resultados obtenidos en 2021.

Otro reto importante se centra en continuar trabajando para eliminar o minimizar la complejidad burocrática del procedimiento de dependencia para las personas que nos demandan una respuesta.

¿Cuáles son los retos de cara al futuro de la atención a las personas dependientes?

El principal reto es trabajar para que los recursos, servicios y prestaciones del Sistema de Dependencia faciliten la permanencia el mayor tiempo posible de la persona en situación de dependencia en su entorno habitual, que es lo que, en suma, nos demandan las personas y familias.