Gesad se concibió como un sistema de gestión del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), pero también como una herramienta que ayudase a todo el “ecosistema” de servicios sociales: Administración Pública, coordinadores, auxiliares, trabajadores sociales, empresarios y, por supuesto, al propio dependiente y su familia. Actualmente, es el sistema más utilizado en España para la gestión del SAD y, por ello, su director Chema Prados reconoce que “tenemos una grandísima responsabilidad, porque gestiona diariamente los servicios domiciliarios de casi 300.000 dependientes en España”. Durante la pandemia, Prados destaca que el gran reto de Gesad ha sido “la gestión de cientos de miles de servicios con cientos de miles de cambios y problemáticas particulares”. Pero lo que, en su opinión, la pandemia ha dejado claro “es que los servicios sociales requieren mayor financiación y que hace falta una mayor conexión con los servicios de salud”. De cara al futuro, para que las personas puedan permanecer en su hogar durante más tiempo, Prados apuesta por “la monitorización como complemento al SAD”. Para ello, este experto defiende la necesaria cohesión e integración del SAD con los demás servicios de proximidad, desde teleasistencia hasta Atención Primaria.

Cuando en 2002 comenzó a gestarse Gesad, nada podía hacer presagiar que esta herramienta pudiera resultar imprescindible para la prestación del SAD. Cuando echa la mirada atrás, ¿qué balance hace de la evolución de Gesad?

El embrión de Gesad surgió como una necesidad especial de un cliente particular. La empresa que gestionaba el SAD de Granada consideró dar un salto cualitativo y pasar de la libreta a un sistema informático, así que desarrollamos un sistema de gestión a medida para ello. Cuando en el 2004 lo finalizamos y vimos las ventajas tan significativas que le aportaba, comprobamos que no existía nada así en el mercado de los sistemas de gestión y que parecía que era un negocio que estaba creciendo, decidimos apostar y desarrollar un sistema que no solo diera solución a los problemas concretos de Granada, sino que abarcara cada particularidad de las necesidades municipales nacionales. Estuvimos durante aproximadamente un año analizando todas las empresas que existían en España, las problemáticas que tenían y realizamos la primera versión de Gesad. Esta surgió a comienzos del 2006 y, a finales de ese año, nos encontramos lo que para nosotros fue la grata sorpresa de la Ley 39/2006, la ya tan famosa hoy en día Ley de Dependencia. Aquello supuso un boom y comenzaron a contactar con nosotros una cantidad enorme de empresas de todos lados que necesitaban nuestro sistema.

Gesad programa

Lo que inicialmente habíamos desarrollado para pymes y cooperativas se convirtió en el sistema de gestión de muchas grandes constructoras que dieron el salto a los servicios sociales y que requerían de algo así. Eso nos llevó a ser muy exigentes en I+D, pues estas compañías ya disponían de sistemas de gestión para sus otras líneas de negocio que les resolvían todas sus problemáticas. Así que nos pusimos ese reto; no sólo ofrecer un sistema de gestión, sino una herramienta que ayudase a todo el “ecosistema” de los servicios sociales: administración pública, coordinadores, auxiliares, trabajadores sociales, empresarios y, por supuesto, el propio dependiente y su familia. A día de hoy esa sigue siendo nuestra máxima y con ella trabajamos. Ahora tenemos el salto a herramientas cloud, los entornos web, el control de presencia en el hogar, los auxiliares con dispositivos móviles, lo que está por llegar de telemonitorización… La tecnología se ha convertido en un requisito indispensable para este sector, cuando hace 18 años muchos de nuestros clientes ni tenían ordenadores.

Desde su experiencia, ¿cuáles han sido las principales dificultades a las que el SAD ha tenido que enfrentarse durante la pandemia?

Pues, por supuesto, dejando a un lado riesgos de salud, problemas con los EPIS y, por desgracia, tener que asumir desgraciadas pérdidas, en lo que a mi ámbito se refiere estoy convencido de que el gran reto ha sido la gestión de cientos de miles de servicios a prestar con, me atrevería a decir, cientos de miles de cambios y problemáticas particulares que gestionar. Los trabajadores del SAD están acostumbrados a trabajar con las incidencias del servicio, alteraciones a la planificación que se producen por causas inherentes al empleado o al usuario. Diariamente, cada coordinador puede gestionar decenas de estos problemas, pero lo que ha ocurrido durante estos meses ha sido desorbitado. Cambios masivos de servicios, muchísimos trabajadores que caían enfermos y tenían que ser sustituidos, servicios que dejaban de prestarse u otros que se ampliaban… Un auténtico galimatías.

¿Cómo ha ayudado Gesad a solventarlas? Destaque aquellas aplicaciones de Gesad que más y mejor han contribuido a continuar prestando el SAD durante la pandemia.

Pues, por un lado, ha ayudado la propia herramienta, que ya dispone de asistentes para este tipo de contingencias y facilita esta labor de sustituciones. Y, por otro, nuestro personal de soporte, que rápidamente se puso a ayudar a todos los trabajadores de las empresas que llegaban nuevos para reforzar las sustituciones.

Respecto a lo que supuso mandar a los trabajadores de coordinación a sus casas, prácticamente ni lo notaron. Los empleados se quedaron el 16 de marzo en sus domicilios, conectaron su ordenador o portátil a internet, desviaron su teléfono y comenzaron a trabajar exactamente igual que los que estaban en la oficina. Nuestros sistemas ya estaban preparados para el teletrabajo desde hace años.

¿Cree que la percepción del SAD ha mejorado tras la pandemia, tanto por parte de la sociedad como de la Administración Pública?

Mi opinión personal es que, en todo momento, nos han transmitido durante esta pandemia que el lugar más seguro para estar es en nuestra casa. Cierto es que como está concebido el SAD hoy en día, con una intensidad de horas en la mayoría de los casos baja, puede suponer una ayuda, pero no es per se la solución. Lo que creo que ha quedado más claro durante esta crisis es que los servicios sociales requieren de mayor financiación, que hace falta una mayor conexión entre ellos y los servicios de salud y que, si eso se hace bien, las personas pueden estar en sus viviendas durante muchísimo más tiempo. Según tengo entendido, ese suele ser el principal deseo de nuestros mayores.

¿Hacia dónde cree que debe evolucionar el SAD del futuro para prestar la mejor atención a las personas más vulnerables?

Hacia la integración con el resto de servicios. El SAD, con sus servicios de proximidad, no puede estar desconectado de la teleasistencia, de los servicios de salud de atención primaria, de los centros de día o incluso de los servicios farmacéuticos. Jamás dejo de mencionar en cualquiera de mis charlas o conferencias la necesidad de la cohesión de los servicios públicos sociales y de salud, de todos ellos, e incluso me atrevo a decir que debemos involucrar a los servicios privados. Escuchaba en el foro de Balance de hace unas semanas que algunas farmacias contrataban servicios de delivery para llevar medicamentos a los hogares y, muy probablemente, por esas casas pasara algún auxiliar de ayuda a domicilio. Mandamos a los auxiliares a hacer la compra, pero no pueden recoger los medicamentos. Estoy convencido de que la tecnología también va a ayudar mucho en esta línea.

En este sentido, ¿va a implementar Gesad nuevas herramientas para adaptarse a la situación actual y responder a las necesidades del servicio?

Dado que nuestro futuro va por la cohesión, una de las principales líneas en las que estamos implicados hoy en día es la monitorización de las personas en los hogares y de los propios domicilios como complemento al SAD. Estamos convencidos de que teleasistencia, telemedicina y SAD tienen que converger y nuestra apuesta va por ahí. Estamos trabajando en colaboración con la Universidad, otras tecnológicas y alguna fundación en sistemas que verán a la luz pronto y que supondrán, o es lo que esperamos, que se pueda prestar un servicio de SAD 24/7 en cada hogar de este país que lo necesite.

¿Qué propone para optimizar aún más las gestiones y la coordinación del servicio?

Necesitamos que la administración pública esté dispuesta a modernizarse y a integrar sus sistemas con Gesad, el software que tienen la mayoría de las empresas prestadoras. No puede permitirse que, en el año 2020, los coordinadores tengan que mandar a mano las horas realizadas o por correo electrónico en el mejor de los casos, para que un funcionario tenga que picarlas en su sistema de gestión igualmente a mano. Estamos invirtiendo una cantidad ingente de recursos en procesos humanos totalmente innecesarios que, en otras áreas de la administración, están más que informatizados. Las áreas de servicios sociales de los ayuntamientos y diputaciones están obsoletas, tienen que renovarse e invertir en una tecnología que permita agilizar las gestiones con las empresas privadas que prestan el SAD.

¿Cómo afronta la posibilidad de un nuevo rebrote? ¿Qué retos tienen ante sí?

Ya nos hemos reforzado con más personal para que nuestra línea de atención telefónica esté preparada para un posible nuevo rebrote y seamos capaces de atender un mayor número de incidencias concurrentemente. También hemos trabajado estos meses en mejorar el sistema con más herramientas de ayuda que permitan a los coordinadores gestionar de forma más eficiente. Y, por último, nuestra nueva aplicación móvil para auxiliares, que saldrá en unas semanas y con la que buscamos el contacto cero entre ellos y su empresa, que su único contacto sea con el usuario. En esa aplicación, el auxiliar dispondrá de todas las alertas, planificación actualizada, sistema de mensajería, registro horario, etc. En definitiva, recibirá toda la información que necesita para gestionar su trabajo sin tener que pasar por la oficina. Y todo, por supuesto, con la máxima garantía en lo que a protección de datos se refiere.

¿Cómo puede organizarse una empresa ante un panorama que cambiaba tanto de un día para otro?

Es obvio que yo lo diga, pero creo que deben prepararse adquiriendo herramientas informáticas específicas para su sector. Hace años, poner un sistema suponía grandes inversiones para una empresa y era algo que había que pensarse mucho. Ya no es así, las cuotas se adaptan mensualmente a las necesidades inmediatas de la empresa y la formación sigue estando bonificada por el estado. Creo que las empresas deben aprovechar para renovarse y prepararse, y el mejor momento para hacerlo es hoy.

¿Cuál es el perfil de los profesionales de Gesad?

Como en todos los sectores de la sociedad, el perfil del profesional de servicios está cambiando. Hace años percibíamos rechazo a las nuevas tecnologías, a la implantación de dispositivos, etc. Hoy en día, el feedback que recibimos es que las herramientas les ayudan y nuestros clientes son los primeros que nos plantean mejoras y el camino de evolución de nuestras soluciones. Por supuesto, sigue habiendo reacios que ven las herramientas de gestión como sistemas de control en vez de como ayuda a su trabajo. También es labor nuestra cambiar esa percepción y hacer las herramientas más amigables, que permitan una desconexión digital cuando el trabajador finalice su jornada, y por supuesto que les aporten cada vez más valor. Es importante que las empresas inviertan en la formación de sus trabajadores para que conozcan todo el provecho que pueden sacar a las herramientas móviles y que entiendan que no son sistemas de vigilancia de su trabajo.

Equipo Gesad

¿Qué acciones formativas tienen previsto realizar para que Gesad llegue al mayor número posible de profesionales?

Desde que implantamos nuestro campus de formación Gesad hace unos años, son miles de profesionales los que ya han adquirido competencias en nuestra herramienta. Cada vez vemos más ofertas de empleo que requieren de conocimientos en Gesad, y eso nos llevó a pensar que debíamos hacer fácil esa formación para los demandantes de trabajo. Durante la pandemia pusimos en marcha un curso de Gesad gratuito para trabajadores sociales desempleados y fueron más de 500 las inscripciones. Queremos hacer esta formación accesible aún a más personas y para ello buscamos la colaboración con centros de formación, universidades, centros de empleo, etc. Entendemos que tenemos una grandísima responsabilidad, dado que Gesad se ha convertido en la herramienta con la que se gestionan diariamente los servicios domiciliarios de casi 300.000 dependientes en España, y es una cifra que va en aumento. Según vayan creciendo estos servicios, el uso de Gesad también se incrementará, y las empresas requieren de profesionales muy bien formados en nuestra herramienta para sacarle el máximo provecho y que su servicio sea cada vez más eficiente y de mayor calidad.