Tatiana Alemán

Directora gerente del Ceapat

Arquitecta de profesión, Tatiana Alemán cuenta con una dilatada experiencia en los ámbitos de la discapacidad y la accesibilidad universal: edificación, urbanismo, turismo, cultura, transportes y nuevas tecnologías. Trabajó para la Consultora en Accesibilidad Sociedad y Técnica (Socytec) desde 2004 hasta 2007 y para la Plataforma Representativa Estatal de Personas con Discapacidad Física (Predif) desde 2007 hasta noviembre de 2020. Hace poco más de dos meses fue nombrada directora gerente del Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas (Ceapat), tiempo suficiente para poner en el punto de mira la promoción de la accesibilidad integral para construir una sociedad más inclusiva para todas las personas en las diferentes etapas de su vida.

Uno de los principales retos que se plantea Alemán es trabajar en la desinstitucionalización de las personas mayores y con dependencia, “para que cuando envejezcamos o desarrollemos una discapacidad podamos vivir en nuestra propia casa con los apoyos sociales y sanitarios necesarios”. Y llegado ese momento, otro reto importante es poner a su disposición soluciones tecnológicas que puedan utilizar por sí mismas y sin ayuda de terceras personas.

Trabaja en el ámbito de la accesibilidad universal y la discapacidad desde 2004, ¿qué puede aportar su formación y experiencia al Ceapat?

He reforzado mi trayectoria profesional con una intensa formación específica en el ámbito de la accesibilidad, en concreto, sobre cuestiones relacionadas con el diseño para todos, la accesibilidad web, el subtitulado y la audiodescripción. Además, la he complementado con formación relacionada con la dirección de organizaciones. La dirección del Ceapat me permite llevar a la práctica este conocimiento y trabajar con un equipo multidisciplinar con una amplia trayectoria en este ámbito, hablando desde el inicio un mismo lenguaje y compartiendo posturas.

Por otra parte, durante los últimos 13 años he trabajado en una organización del Tercer Sector para la defensa de los derechos de las personas con discapacidad física y la mejora de su calidad de vida. En estos años, los proyectos que he realizado se han orientado, a partir de acciones relacionadas con la accesibilidad, a la mejora de su calidad de vida y del ejercicio de sus derechos.

Esta visión social y enfocada a nuestros grupos diana nos permitirá reforzar las relaciones y alianzas con las entidades sociales que representan a las personas con discapacidad y a las personas mayores, para responder eficazmente las demandas sociales actuales.

¿Cuáles son sus líneas de trabajo?

Desde el Ceapat, trabajamos en la promoción de la accesibilidad integral en todos los ámbitos de la vida de cualquier persona. Las principales líneas de actuación son:

  • Accesibilidad en el entorno edificado y urbano, público y privado. La vivienda accesible con apoyos es una de nuestras prioridades actuales para evitar la institucionalización de las personas mayores y personas con discapacidad.
  • Las tecnologías y productos de apoyo que facilitan la autonomía de las personas, y su participación activa en la vida social y laboral.
  • Impulsar el desarrollo de nuevos productos de apoyo con nuestros propios medios o a través del apoyo a empresas privadas y personas emprendedoras para que sean accesibles y usables desde el origen.
  • Desarrollar productos de apoyo de bajo coste y apoyar a la red de diseñadores de este tipo de productos.
  • La accesibilidad de transportes públicos y privados, la movilidad inclusiva en general.
  • La accesibilidad cognitiva aplicada a los espacios y servicios de uso público, para facilitar la autonomía y participación de las personas.
  • La aplicación de criterios de accesibilidad en cualquier servicio prestado a través de dispositivos tecnológicos para que no solo ofrezcan soluciones de cuidados sociales y/o sanitarios, sino también para que sean fáciles de utilizar por personas mayores y con discapacidad.
  • La difusión de conocimiento en accesibilidad universal a través de formación y publicaciones especializadas.

¿Cuáles son las principales barreras físicas y cognitivas a las que se enfrenta una persona con discapacidad y/o dependencia?

Las barreras físicas continúan siendo muchas, desde no poder salir de tu propia casa por ser una persona con movilidad reducida y vivir en un edificio sin ascensor o con un portal no accesible, hasta ser discriminado por no poder entrar y hacer la actividad que necesitas en un edificio público o no poder desplazarte en transporte público por tus propios medios.

Por otra parte, la falta de accesibilidad cognitiva limita la autonomía, la participación social y la capacidad de tomar decisiones de las personas. Orientarte en un entorno urbano o edificio público, comprar unas entradas para un espectáculo en una página web, realizar un trámite administrativo o entender a lo que te comprometes firmando el contrato de una hipoteca son actividades de la vida que deberíamos poder realizar todas las personas. Es una cuestión de derechos, su ausencia afecta la vida de las personas con discapacidad y personas mayores, y condiciona la vida del resto de ciudadanos.

Asistentes virtuales como Alexa o Google Home y la televisión inteligente se están convirtiendo en importantes aliados para las personas que utilizan comunicación aumentativa y alternativa

¿Cómo contribuye el Ceapat a combatirlas?

Prácticamente todas las actividades que realizamos desde el Ceapat están centradas en combatir las barreras de accesibilidad de todo tipo: físicas, visuales, auditivas y cognitivas, entre otras. Esto lo hacemos a través del asesoramiento para la eliminación de estas barreras dirigido a personas individuales y profesionales, Administraciones Públicas y empresas privadas. También difundiendo buenas prácticas mediante la formación y la realización de publicaciones especializadas y, por último, participando en la creación de textos jurídicos, normas técnicas y estándares españoles e internacionales específicos de accesibilidad.

¿Qué herramientas considera fundamentales para promover la autonomía personal y mejorar la calidad de vida de las personas mayores, con dependencia y/o discapacidad?

En los próximos años hay muchos retos por delante. El primero es trabajar en la desinstitucionalización de las personas mayores y con dependencia, para que en lugar de vivir en residencias podamos, cuando envejezcamos o desarrollemos una discapacidad, vivir en nuestra propia casa con los apoyos sociales y sanitarios necesarios.

Para esto, hay que crear servicios adecuados como puede ser la asistencia personal. Pero también hay que trabajar en su regulación para garantizar los derechos de las personas y resolver cuestiones éticas relacionadas con, por ejemplo, la privacidad en el tratamiento de datos personales.

El segundo es que gran parte de los servicios que tendremos a nuestra disposición se prestarán a través de un dispositivo tecnológico. El problema es que estos dispositivos y servicios deben poder ser utilizados por personas mayores, personas con dificultades de movilidad, manipulación o comunicación y personas con algún tipo de limitación cognitiva. El reto consiste no solo en poner al alcance de las personas estas soluciones tecnológicas, también que puedan utilizarlas por sí mismas y sin ayuda de terceras personas.

En este sentido, ¿qué novedades tecnológicas y servicios de apoyo accesibles destacaría para personas mayores y con discapacidad?

Cada vez hay más productos y servicios tecnológicos creados para resolver necesidades específicas de las personas mayores o con discapacidad. En el Ceapat tenemos prácticamente todas las semanas presentaciones de nuevos productos puestos en el mercado o en desarrollo que nos solicitan valorar o incluir en nuestro catálogo de productos de apoyo.

Actualmente, hay dos dispositivos que tienen todavía muchas posibilidades de desarrollar servicios para las personas mayores y personas con discapacidad. Son los asistentes virtuales como Alexa o Google Home y la televisión inteligente.

Las actividades del Ceapat combaten las barreras de accesibilidad de todo tipo: físicas, visuales, auditivas y cognitivas, entre otras

La utilización del lenguaje para interactuar con los asistentes virtuales, recibir alertas o dar indicaciones no requiere de mucho aprendizaje. Conversar con el asistente virtual es casi natural, por eso puede ser una herramienta útil y amigable para las personas mayores. Su configuración y gestión a través de una aplicación móvil o página web facilita a familiares, cuidadores o empresas de teleasitencia el seguimiento de los hábitos personales y cuidados. También ayuda a la prevención e identificación de situaciones de emergencia. Puedo poner como ejemplo dos productos recientemente creados, el asistente de voz Wibbio (http://wibbio.com/), que incluye sensores de movimiento, micrófono y altavoces y cámara HD para vídeo y reconocimiento facial, y Alice65 (https://alice65.es/), que incluye servicios fuera de casa a través del uso de un reloj inteligente o teléfono móvil.

Además, los asistentes virtuales se están convirtiendo en importantes aliados para las personas que utilizan comunicación aumentativa y alternativa. De esta manera, pueden utilizar su producto de apoyo para emitir las peticiones y, al reproducirse en síntesis de voz, el asistente realiza la acción solicitada. Sin embargo, queda todavía mucho por hacer en este sentido para que sean muchas más las acciones disponibles, también cuando están fuera del hogar usando el asistente virtual de Google o Siri, por ejemplo.

La televisión es otro dispositivo con el que las personas mayores están familiarizadas y se sienten cómodas utilizándola. La incorporación de servicios sanitarios o de apoyo humano a través de la misma puede ser más fácil de aprender e incorporar en la vida diaria.

En general, a la hora de desarrollar nuevos productos tecnológicos los diseñadores y fabricantes deberían centrarse en que fuesen fáciles de utilizar, asegurar la interacción humana con el máximo de sentidos posibles, incluyendo la vista, la audición y el tacto, incorporar herramientas de comunicación aumentativa y alternativa, y permitir la personalización del servicio según las necesidades de cada persona.

Queda pendiente el potenciar la accesibilidad y la interoperabilidad en las tecnologías emergentes. Es decir, que las personas puedan interactuar con la nueva tecnología utilizando sus recursos habituales para acceder al medio digital. Por ejemplo: un pulsador o un ratón controlado con la mirada.

También se está haciendo un esfuerzo importante por diseñar soluciones de accesibilidad cognitiva en entornos digitales, a fin de hacer más comprensible la tecnología. Algunas de estas pautas están recogidas en la página de Web Accessibility Iniciative (WAI) del W3C (World Wide Web Consortium). Desde el Ceapat participamos haciendo aportaciones.

Por último, hay dispositivos en el mercado que incorporan inteligencia artificial y tienen la capacidad de aprender las rutinas de los moradores en las viviendas. Estas rutinas se recogen mediante sensores repartidos por la misma. Cuando se produce una  alteración, actúan mandando un aviso al cuidador o empresa responsable. De esta manera, si la persona que se suele levantar a una hora, ir al cuarto de baño un número determinado de veces o acceder al frigorífico deja de hacerlo, denota que es posible que le ocurra algo. Estos sistemas están cada vez más presentes en los modelos de teleasistencia.

Además, estos dispositivos pueden configurarse para ayudar a personas con movilidad reducida y si, por ejemplo, se suele acostar a una hora, el sistema puede aprender las rutinas que se ejecutan en dicho acto. Entonces, el usuario solo tendría que decirle al sistema que se quiere acostar para que de forma automática se realicen determinadas rutinas (apagado de luces, cerrado de persianas, de puertas, colocación de posición horizontal en la cama articulada, etc.), ahorrándole tiempo y desplazamientos.

En cualquier caso, a la hora de diseñar un nuevo producto tecnológico para prestar servicios sanitarios o sociales en el hogar, es importante conocer y consultar la Resolución de 15 de enero de 2018, de la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, por la que se publica el Acuerdo del Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, sobre determinación del contenido del servicio de teleasistencia básica y avanzada.

¿Considera que arquitectos y diseñadores piensan en la accesibilidad en su trabajo? ¿Y en el diseño universal?

Cada vez hay más profesionales que tienen en cuenta la accesibilidad a la hora de crear un nuevo producto o entorno. Aunque todavía queda mucho trabajo por hacer.

La alineación de los futuros servicios y proyectos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030, y la cada vez mayor conciencia sobre el envejecimiento de la población española y europea, contribuyen a que la accesibilidad se tenga más en presente desde el origen de los proyectos. Sin embargo, todavía no puede considerarse la norma.

Es importante formar a los actuales y futuros profesionales en accesibilidad y diseño para todos, desde los colegios y universidades. También ofrecer herramientas prácticas para que conozcan y entiendan mejor las necesidades de las personas mayores y con discapacidad y las incluyan en sus procesos creativos.