EL PERFIL: Alberto López Rocha

Presidente de SEMER

El Doctor Alberto López Rocha es presidente de la Sociedad Española de Médicos de Residencia (SEMER) y miembro de varias sociedades científicas médicas. Asimismo, ha elaborado numerosas comunicaciones y ponencias para diferentes jornadas y congresos. También es autor y coordinador de manuales de literatura médica y director de proyectos de formación. Ahora, este experto se encuentra sumergido en la inminente celebración del XI Congreso Nacional de la Semer que, bajo el lema Calidad de vida, se celebra en Almería del 3 al 5 de noviembre. López Rocha destaca la importancia de fomentar el envejecimiento activo y retrasar situaciones de dependencia de los mayores institucionalizas, integrándoles en las actividades del centro e implicando a las familias. Formación, atención sociosanitaria y deterioro cognitivo son otros temas que más de 400 médicos de residencia y profesionales de diferentes especialidades (psicólogos, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, etc.), analizarán durante el Congreso.

¿Qué origino el nacimiento de Semer?
La Sociedad Española de Médicos de Residencias (Semer) nació como asociación profesional en la Comunidad de Madrid y poco a poco se fueron anexionando otras regiones. Por eso, aunque sus raíces se encuentran hace 15 años, como sociedad de ámbito nacional se constituyó hace 11 años.

Cerca de 5.000 profesionales se integran en Semer, tanto de residencias públicas como privadas, así como de centros de día y equipos de Atención Primaria que llevan pequeñas residencias. En estos centros, no solo se realiza una asistencia sanitaria, sino también social, laboral, administrativa y de gestión, aglutinando especialidades médicas de todo el ámbito académico, para lo cual debería haber una formación y dedicación adecuada a las necesidades del sector.

Las residencias se encuentran entre la atención primaria y la especializada de hospitales. Es decir, no es un centro hospitalario pero sí se proporcionan más cuidados que los que se puedan brindar desde Atención Primaria. Es por ello que el médico de residencia se diferencia del resto. El problema es que no se tiene la suficiente consideración por nuestro trabajo e, incluso, hay compañeros que desconocen nuestras funciones y subestiman nuestro hacer profesional.

¿Cuáles son los objetivos de Semer?
Desarrollar el ámbito cultural, social, profesional y económico de los médicos de los centros residenciales de corta, media y larga estancia destinados a la atención de las personas mayores, que desarrollen su actividad profesional, tanto en el sector público como privado, dentro del territorio español. Así como promover, coordinar y contribuir a la realización de programas científicos relacionados con los problemas de los mayores, fomentando, ayudando y coordinando, al mismo tiempo, las actividades sociales y sanitarias en el campo de la medicina en la residencia, elaborando programas de información y educación pública en materia de patología del mayor.

Pero también cooperamos con organizaciones cuyos objetivos sean afines a los nuestros y organizamos reuniones sobre temas que interesen a Semer y a sus asociados. En este sentido, nos esforzamos por ser portavoz ante los entes autonómicos en lo que respecta a la asistencia médica en las residencias y promovemos la docencia y los cursos de formación continua dirigidos a los médicos de residencias.

¿En qué medida contribuye Semer a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, promover el envejecimiento activo y retrasar situaciones de dependencia?
Semer apuesta por una buena formación continua de los profesionales. El médico de residencia no sólo dispensa asistencia sanitaria, sino que debe consensuar la atención con el resto del equipo multidisciplinar (auxiliar, gerocultora, enfermera, psicólogo, trabajadora social, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional), con el fin de lograr unos mejores resultados y aunar la parte social. Así, durante su formación se abordan las diferentes áreas del conocimiento, que capacita al médico de residencia para estar al frente de un equipo multidisciplinar que atiende al mayor y lo prepara para coordinar, dirigir y gestionar.

El médico de residencia mantiene un vínculo mediador desde su lugar de trabajo con los centros de salud de referencia, con las direcciones de su área de salud, con la dirección de asuntos sociales correspondiente y, por supuesto, con el hospital. De esta manera, suma esfuerzos y criterios comunes de actuación, es decir, realiza una labor de gestión administrativa socio-asistencial.

Semer, a través de su colaboración con otras entidades y las reuniones con los responsables del sector, ha ayudado a mejorar notablemente el cuidado y la atención del mayor, así como la relación con la familia, traduciéndose en un notable descenso de las reclamaciones en muchos de los centros que han apostado por la calidad.

No obstante, hay todavía queda mucho por hacer. Hay que adaptarse progresivamente a las exigencias del mercado y debe desaparecer el concepto arcaico de que en los centros residenciales sólo se da de comer, cama, aseo, lavado y planchado de ropa. La integración en la labor organizativa de los residentes es cosa de pocos años y es una apuesta de futuro. Todos, profesionales, empresarios y usuarios, tienen que sentarse juntos y establecer las necesidades reales para mejorar la calidad de vida de los mayores, fomentar el envejecimiento activo y retrasar la situación de dependencia.