proceso de licitación de plazas residenciales
Concepción Dancausa. Consejera de Familia, Juventud y Política Social de la Comunidad Madrid

“El proceso de licitación de plazas residenciales prima a las empresas que incrementen el salario de los trabajadores”

Aunque apenas lleva seis meses al frente de la Consejería de Familia, Juventud y Política Social, Concepción Dancausa cuenta con una dilatada trayectoria vinculada a los Servicios Sociales que le ha permitido firmar, el pasado 1 de septiembre, el nuevo Acuerdo Marco que reordena el sector residencial. Destaca el aumento de la inversión, “que permitirá un incremento de un 40 % del precio diario de la plaza residencial y de un 5 % la ratio de personal”. El proceso de licitación se resolverá durante este mes y, posteriormente, se firmarán los acuerdos derivados con las empresas adjudicatarias, “que esperamos estén ya funcionando en abril o mayo de 2022”. Entre otras novedades, la calidad supondrá un 51 % sobre el precio y, en palabras de Dancausa, “se prima a aquellas empresas que incrementen el salario de los trabajadores en un 1,75 %”. Por otra parte, consciente de que las personas mayores quieren permanecer en su hogar, “queremos potenciar la teleasistencia e incrementar el SAD”. En esta entrevista concedida a BALANCE Sociosanitario, Dancausa repasa los principales proyectos en los que está trabajando para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, reforzando el sector sociosanitario que las atiende.

¿Qué objetivos en materia de políticas sociales dirigidas a las personas mayores y en situación de dependencia se plantea en esta legislatura?

Nos encontramos inmersos en un cambio de modelo de política social dirigida a las personas mayores y en situación de dependencia. No se trata tanto de que las personas se adapten a los centros o a los servicios prestados, sino que nosotros nos centremos en la persona.

Para ello, el primer objetivo que nos planteamos es mejorar la calidad de los servicios. De hecho, recientemente hemos aprobado un Acuerdo Marco para ofertar plazas en las residencias privadas y hemos incrementado su precio de concierto en un 40 %. De esta manera, pretendemos dar una mejor atención a las personas usuarias.

El segundo objetivo es la reducción de la lista de espera. Aunque tenemos cubiertas las necesidades de muchas personas con prestaciones del Sistema de Dependencia, es cierto que aún hay demasiada lista de espera. Por ello, estamos trabajando en un Plan de Choque para reducirla. Al hilo de esta cuestión, también queremos agilizar los trámites para solicitar la situación de dependencia y, sobre todo, que la excesiva burocracia no los complique aún más.

Por último, estamos trabajando también en lo que será un Plan contra la Soledad no Deseada. Uno de los principales problemas de las personas mayores es que se sienten solas. Por eso, desde la Administración regional estamos articulando medidas para que nadie sufra soledad no deseada y arbitrando soluciones de acompañamiento.

También hay un objetivo prioritario que, si bien no está expresamente dedicado a las personas mayores con dependencia, tiene mucho que ver con ellas. Se trata del incremento de la natalidad. Para ello, las mujeres menores de 30 años que estén embarazadas del quinto mes y hasta que su hijo cumpla los dos años de edad, recibirán un abono mensual de 500 euros durante 29 meses, lo que supondrá 14.500 euros en total. Esta medida será compatible con el desempeño de una actividad laboral remunerada por parte de las mujeres beneficiarias. Con esto queremos ayudar, que no resolver, el problema de la natalidad, porque necesitamos más gente joven que trabaje y pueda contribuir a pagar las jubilaciones de las personas mayores.

Todo esto se ve reflejado en el proyecto de presupuestos que hemos presentado, en el que la Consejería cuenta con 2.200 millones de euros. Se trata de un incremento muy importante, que nos convierte en la tercera Consejería con más presupuesto de la región. Destaca, sobre todo, que la Comunidad de Madrid dedica 9 de cada 10 euros a la atención social, incluyendo lógicamente la atención sanitaria y la educación.

¿Cómo cree que debería ser el nuevo modelo de atención que debería implantarse, tanto en residencias como en los domicilios?

Nuestro objetivo es que las personas mayores puedan permanecer en su casa el mayor tiempo posible, porque es lo que ellas desean. En todas las encuestas que se han hecho, una de las manifestaciones que expresan las personas mayores es que quieren vivir en su domicilio y, si no es posible, en su entorno.

Por eso, queremos potenciar la teleasistencia e incrementar el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD). Pero también que los centros de día y de mayores sean centros para la prevención de situaciones de dependencia. Estamos transformando los centros de mayores, que a día de hoy son generalmente centros de ocio donde las personas mayores van a desarrollar actividades fundamentalmente lúdicas, para que el 50 % de esas actividades tengan relación con la prevención de la dependencia. De esta manera, los centros combinarán el ocio con la prevención.

Respecto al nuevo modelo de atención residencial, estamos trabajando en la tipología de residencias: más pequeñas y con menor número de usuarios. Y en aquellos centros más grandes, consideramos que la división por módulos permite prestar una atención de mayor calidad.

Sobre el acuerdo marco aprobado el 1 de septiembre, ¿cómo ha recibido el sector sociosanitario el incremento en un 37,4 % del precio diario de la plaza residencial, que pasa de 54,51 a 74,88 euros? ¿Qué incremento presupuestario le acompaña?

El sector sociosanitario ha recibido bien el Acuerdo Marco, porque no se ha hecho de espaldas al sector; sino que se ha hecho teniendo en cuenta sus peticiones y los datos que ha aportado en los diferentes encuentros que hemos mantenido.

Estamos hablando de un incremento notable del precio diario de la plaza residencial, que alcanza el 40 % o, lo que es lo mismo, 20 euros más por plaza y día. Este incremento va a permitir aumentar en cinco puntos la ratio de personal de atención directa de los centros, en el que se incluyen diferentes perfiles profesionales: médicos, enfermeros, gerocultores, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales o psicólogos. El nuevo Acuerdo Marco eleva, además, la ratio para la suma de todos los profesionales encargados de la limpieza, cocina  y mantenimiento. De hecho, somos la comunidad que más ratio tiene después del País Vasco. En definitiva, los centros residenciales de la Comunidad de Madrid contarán con más profesionales para atender a las personas mayores.

La inversión total para llevar a cabo todas las medidas relacionadas con el Acuerdo Marco asciende a 854.286.503 euros, lo que se traduce en 191 millones más que en el anterior acuerdo marco. 

Esa subida del precio de concierto implica aumentar la ratio del personal de atención directa que trabaja en las residencias. Sin embargo, el sector lamenta que entonces quede poco margen para mejorar la remuneración de los profesionales de los centros. ¿Cómo equilibrar ambas cuestiones?

Realmente esta cuestión también se contempla en el Acuerdo Marco, porque en la licitación se prima a aquellas empresas que incrementen el salario de los trabajadores en un 1,75 %, 0,25 % más de lo inicialmente previsto. Por tanto, esta medida significa que también tenemos en cuenta ese incremento salarial que puede producirse en los centros residenciales.

¿Qué propone para dignificar el sector sociosanitario, tanto a nivel retributivo como a nivel social y profesional?

Más que dignificar a los profesionales sociosanitarios, hay que pagarles bien. La pandemia ha sido el mejor ejemplo de la profesionalidad de los trabajadores del sector social. Se han volcado en atender a las personas mayores, incluso encerrándose en los centros residenciales para evitar contagios. Los profesionales lo han dado todo. Otra cosa es que, porque quizá sea un sector relativamente nuevo, su retribución económica es baja. Por ejemplo, las enfermeras que trabajan en sanidad cobran más que en el sector social y, sin embargo, estamos hablando de la misma profesión. Esto, poco a poco, debemos cambiarlo para mejorar sus condiciones laborales.

La falta de profesionales, sobre todo del ámbito sanitario, es un grave problema. Para paliarlo, el sector ha solicitado agilizar las homologaciones de titulaciones, crear una bolsa de empleo específica para el sector sociosanitario e, incluso, generar otras titulaciones. ¿Qué opina al respecto?

Estoy totalmente de acuerdo con el sector sociosanitario. Es cierto que faltan profesionales y más cierto aún que hay que tomar medidas. Desde esta Consejería hemos propuesto en el Consejo de Política Territorial que haya un incremento de las homologaciones de titulaciones extranjeras y que, por supuesto, sean más ágiles. Creemos que también hay que estudiar nuevos puestos de trabajo intermedios quizá entre lo que es, por ejemplo, una enfermera y una gerocultora.

Lo que resulta evidente es que tenemos que avanzar en medidas que nos permitan disponer de profesionales en nuestros servicios, si no tendremos un grave problema. Además, estamos hablando de un sector que cada día está más profesionalizado y recibe más formación. Por tanto, tenemos que apostar por las personas que quieren venir a trabajar en él y crear nuevos puestos que puedan asumir. Para ello, es importante hacer atractivo el sector. Lógicamente, el Gobierno central también debería ayuda para que todo esto sea posible.

En cuanto a los criterios de adjudicación de los contratos, por primera vez pesan más los aspectos relacionados con la calidad en la atención que la oferta económica de los licitadores. ¿Qué aspectos serán los que tendrán más importancia? ¿En qué situación se encuentra el proceso de licitación?

El proceso de licitación de plazas residenciales con las empresas que quieran presentarse se resolverá, probablemente, este mes de noviembre. Luego llegará la firma de los acuerdos derivados con las empresas adjudicatarias, que esperamos estén ya funcionando en abril o mayo de 2022.

En esta licitación hemos tenido en cuenta, fundamentalmente, que la calidad prime sobre el precio. Hay un 51 % de puntos para la calidad y el 49 % restante corresponde al precio. Si tenemos en cuenta que antes el porcentaje era 70 % para el precio y 30 % para la calidad, hemos invertido la situación dando mucho peso al que yo definía como el objetivo principal: la apuesta por la calidad.

Algunos de los aspectos relacionados con la calidad que primarán en la licitación de plazas residenciales son: la puesta en marcha de talleres innovadores de terapia, la contratación de mayor número de fisioterapeutas o animadores socioculturales, la existencia de planes de formación continuada para todos los trabajadores, la mejora de sus condiciones salariales, la disponibilidad de mayor número de habitaciones individuales y la instalación de tecnología preventiva.

El actual pliego introduce también, por primera vez, criterios homogéneos para la evaluación de la calidad relacionada con la alimentación de los residentes de los centros. De esta manera, se va a contemplar el diseño de un menú específico adaptado a las necesidades nutricionales de cada persona.

¿Y cómo controlarán que se cumplen las premisas de calidad?

Con inspecciones y penalizaciones, que se incrementan con respecto al acuerdo marco anterior. Vamos a tener muy en cuenta que la calidad del servicio se cumple y no solo en lo que respecta a la atención social, sino que en el resto de servicios también. Por ejemplo, los problemas de limpieza en habitaciones, ropa y demás espacios pasan a ser consideradas faltas graves en vez de leves. Además, se amplían los supuestos que permiten a la Administración rescindir los contratos con los adjudicatarios.

Nuestro objetivo no es penalizar, pero sí queremos que los operadores tengan claro que cuando el servicio de inspección acuda al centro va a controlar la calidad de la atención de todos los servicios que ofrece.

¿Qué otras herramientas pondrá en marcha su departamento para asegurar la calidad de los servicios prestados en centros de día, SAD y teleasistencia?

Estos servicios no entran en el Acuerdo Marco, pero tienen su propio sistema de inspección. Además, acabamos de crear una nueva Dirección General de Calidad, Valoración e Innovación, que se va a ocupar fundamentalmente de valorar y evaluar todos los servicios que se prestan. También elaborará unos indicadores de calidad, que cada vez serán más exigentes.

Desde la Consejería han propuesto implantar coordinadores de referencia del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD). ¿Por qué? ¿Cómo se articularía?

Siempre ha habido coordinadores del SAD, pero se medían con respecto al número de usuarios. La novedad es que ahora vamos a medir los coordinadores en función de los profesionales que prestan el servicio y habrá un coordinador por cada 150 profesionales de atención directa.

Ambas medidas van a permitir mejorar la coordinación del servicio prestado y, como es lógico, su calidad también. Un coordinador organizará mejor el servicio cuando tiene menos profesionales a su cargo y, al mismo tiempo, tendrá más capacidad para resolver las diferentes incidencias que se presenten.

¿Cómo se plantean la teleasistencia del futuro?

Madrid es la comunidad que tiene un mayor porcentaje de usuarios de teleasistencia: 1 de cada 3 personas mayores de 60 años recibe el servicio, un 60 % más que la media nacional. De esta manera, más de 58.000 personas reciben el servicio y pretendemos que al final de la legislatura los beneficiarios alcancen las 70.000 personas. Supondrá un crecimiento importante.

También estamos trabajando en la digitalización del servicio de teleasistencia, más en la línea de la teleasistencia avanzada. Y lo haremos a través de una plataforma digital, en la que pretendemos integrar a todos los ayuntamientos para poder colaborar. Será una teleasistencia muy diferente a la que tenemos ahora, que si bien ya no se caracteriza solo por llevar una medalla y apretar un botón, daremos un paso importante con, por ejemplo, sensores en el domicilio. También queremos que la plataforma esté conectada con el sistema sanitario.

Previo a la implantación de la plataforma digital, tenemos previsto hacer tres experiencias piloto en tres ayuntamientos de distinto tamaño: pequeño, mediano y grande. El objetivo es observar cómo se integra la tecnología en el hogar y cómo se adaptan los beneficiarios a ella. En lo que respecta a los detectores de incendios e inundaciones, entre otros, los usuarios están preparados. Pero es probable que les cueste más adaptarse a la tecnología de voz, relojes inteligentes, etc. También dependerá del perfil de la persona. Por eso, es conveniente poner en marcha los proyectos piloto en distintos entornos para ver la aceptación de la teleasistencia avanzada y el beneficio que tiene para las personas. No se trata de poner aparatos sin más, sino que debemos comprobar realmente que esa tecnología les puede ayudar y facilitar la vida.

En cualquier caso, la tecnología nunca va a sustituir a las personas que les seguirán atendiendo desde un teléfono o presencialmente cuando requieran los servicios de emergencia. No obstante, la plataforma digital nos permitirá tener una mayor información de lo que está sucediendo en ese hogar y poder atender a los usuarios con la urgencia que requieran.

Por otra parte, el Consejo de Política Territorial está avanzando en la teleasistencia gratuita. En la Comunidad de Madrid el copago es bajo y las personas que cobran tres veces por debajo del Iprem no pagan. Por lo tanto, a día de hoy, la teleasistencia es prácticamente gratuita.

En cuanto al Sistema de Dependencia, ¿qué propone para desarrollar e impulsar la autonomía personal y la atención de la dependencia?

Como ya he avanzado, estamos trabajando en el Plan de Choque contra las listas de espera. Actualmente, el 87 % de las personas con derecho a recibir servicio o prestación están atendidas. Esto ha supuesto un incremento del 5 % en los últimos 10 meses. Es decir, hemos incorporado al Sistema de Dependencia 15.000 personas más en esos 10 meses, convirtiéndonos en la comunidad que más dependientes ha incorporado.

Por otra parte, hemos mejorado los recursos y vamos a seguir creciendo. De hecho, crearemos 800 plazas residenciales y de centros de día y vamos a incorporar al SAD 4.750 nuevas personas. Además, próximamente, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid firmaremos un convenio que va a implicar un impulso importante del SAD.

Ahora bien, para poder seguir avanzando el Gobierno debería financiar el 50 % que se comprometió a aportar cuando nació la Ley de Dependencia. Nosotros invertimos un 85 % del total, mientras que el 15 % restante lo pone el Gobierno. Si pusiera el dinero que se comprometió, las listas de espera desaparecerían.

¿Cuál cree que debería ser la ruta sociosanitaria en la Comunidad de Madrid?

Estamos trabajando con Sanidad en varios temas. Uno de ellos es, precisamente, un protocolo para crear un modelo de atención sociosanitaria. La pandemia ha permitido que la aproximación entre lo social y lo sanitario haya mejorado la coordinación. Se han producido avances importantes, pero aún queda mucho trabajo por hacer. Si bien el ámbito social y sanitario tiene prioridades distintas, hay un nexo común que son las personas muy mayores y con enfermedades crónicas. Ese es el modelo de atención que necesitamos y para el que estamos diseñando un protocolo.

La atención sanitaria de una persona que se encuentra en una residencia tiene que ser la misma que la que recibe otra persona que vive en su hogar. Pero también es verdad que las personas mayores dependientes que están en una residencia tienen muchas dificultades para trasladarse a Atención Primaria. Por eso, debemos diseñar un modelo diferente que atienda necesidades especiales.

No estoy a favor de las residencias medicalizadas, pero tampoco de que los sanitarios absorban lo social. El nuevo modelo de atención debe cubrir las necesidades sociales y sanitarias que tienen las personas mayores con enfermedades crónicas.  

Por último, respecto a los Fondos Europeos dirigidos a políticas sociales: ¿cuánto esperan recibir y cuáles son las prioridades?

Vamos a recibir una cantidad cercana a los 335 millones de euros y los vamos a invertir fundamentalmente en tres líneas maestras.

  1. Plan de apoyo a los cuidados de larga duración, que fundamentalmente se basa en la desinstitucionalización de las personas.
  2. Plan de modernización de los centros de Servicios Sociales, que tiene que ver con la transformación tecnológica, innovación, formación y atención.
  3. Eliminación de barreras y fomento de la igualdad de oportunidades.

Para poder ejecutar estas mejoras, vamos a implicar a las corporaciones locales, mediante convenios con los ayuntamientos, y a las organizaciones no gubernamentales, mediante la convocatoria de subvenciones.

No obstante, los fondos europeos han llegado tarde (de hecho, aún no han llegado). Por consiguiente, vamos a disponer de muy poco tiempo para la tramitación y ejecución de los fondos. Pero creemos que serán muy importantes para mejorar e implantar el nuevo modelo de atención social centrado en la persona.