Isabel Franco. Vicepresidenta y consejera de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familias, Política Social y Transparencia de Murcia

“Es necesaria una coordinación absoluta entre los sistemas social y sanitario, pero también con el educativo y formativo”

Isabel Franco

Vicepresidenta y consejera de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familias, Política Social y Transparencia de Murcia

La apuesta de la Región de Murcia por mejorar la calidad de vida y el bienestar personal y social de las personas mayores o en situación de dependencia, se ha materializado en la implantación de un modelo de cuidados de larga duración en el hogar y, cuando no sea posible, en centros residenciales que promuevan una vida independiente con servicios personalizados y donde puedan seguir desarrollando su propio proyecto de vida. Desde la Consejería que dirige Isabel Franco, “estamos trabajando en el Plan Regional de Servicios Sociales de la Región de Murcia 2022, en cuyo proceso de elaboración participan todos los profesionales que intervienen en el ámbito de los servicios sociales”.

Para su puesta marcha, Franco asegura que es necesaria una coordinación absoluta “entre los sistemas social y sanitario, pero también con el educativo y formativo”. Para ello, uno de los primeros pasos dados por la Consejería ha sido la constitución de una comisión técnica de coordinación sociosanitaria de centros residenciales de mayores y personas con discapacidad, con el objetivo de crear flujos de trabajo para mejorar la atención integral a estos colectivos.

¿Cuáles son sus prioridades en materia de políticas sociales, dirigidas a las personas mayores y en situación de dependencia, así como a las personas con discapacidad?
Poner cara y nombre a todas las personas que están conectadas con nosotros, que nunca más sean cifras o datos fríos, conocer su historia y sus necesidades para ofrecer un servicio cercano y personalizado, una respuesta a sus peticiones. Apostamos firmemente por desarrollar planes que mejoren la calidad de vida y el bienestar personal y social de las personas.

Para los mayores trabajamos en un modelo de cuidados de larga duración que permita que permanezcan en su hogar. A la vez, queremos que en los centros residenciales se promueva una vida independiente, que las personas se sientan como en casa. Otra de las metas que ya estamos consiguiendo es la reducción de las listas de espera para los centros residenciales y centros de día, mediante la creación de nuevas plazas. De hecho, este año hemos contemplado en los presupuestos más de nueve millones de euros para el concierto social que nos permite crear 226 plazas residenciales y 57 plazas de centro de día para personas mayores.

Con relación a las personas con discapacidad, hemos marcado un hito a nivel nacional aprobando la primera Ley de Atención Temprana, sobre cuyo modelo ya se está trabajando para impulsar una normativa para todo el país. Además, estamos apostando fuertemente para favorecer la promoción de la autonomía personal. Igualmente, seguimos siempre atentos a las necesidades de apoyo, fortalezas y oportunidades que nos presenta el día a día, a través del asesoramiento del extraordinario equipo de técnicos con que contamos en el Instituto Murciano de Acción Social, con su director Raúl Nortes al frente, y también guiados por el CERMI.

Recientemente, ha presentado el Plan Regional de Servicios Sociales Región de Murcia 2022. ¿En qué consiste?
Seguimos trabajando en el Plan Regional de Servicios Sociales de la Región de Murcia 2022. Se ha presentado el avance de los primeros resultados del trabajo realizado por los diferentes grupos focales responsables del desarrollo de esta fase de implantación de la Ley Regional de Servicios Sociales.

Este programa tiene como meta la gestión y la organización del conjunto de medidas, recursos y acciones necesarias para alcanzar los objetivos de la política de servicios sociales. Es un plan con un claro carácter estratégico y con el compromiso de que sus actuaciones deriven en planes sectoriales.

Algo a destacar es que en el proceso de elaboración de este plan se fomenta la participación de todos los actores sociales y profesionales que intervienen en el ámbito de los servicios sociales, procedentes de la Administración regional, local, de la iniciativa social y los colegios profesionales. Desde la Consejería hemos querido ampliar dicha participación dando también cabida a la Universidad.

Murcia está sentando las bases para construir un nuevo modelo de atención residencial. 
Ha llegado el momento de dar ese importante paso hacia la personalización de los servicios, mostrando con acciones y no solo con palabras nuestra convicción en las personas y en sus deseos, anhelos, inquietudes… En resumen, en que puedan seguir desarrollando su propio proyecto de vida, sean cuales sean sus circunstancias.

Creímos que el acuerdo propuesto por el Ministerio de Derechos Sociales podría ser la oportunidad para hacerlo y, por eso, ‘aparcamos’ provisionalmente la actualización de nuestro decreto de mínimos. Hemos comprobado cómo se ha sacado adelante un modelo importantísimo, que afecta directamente al cuidado de los más vulnerables, por la mínima y sin el diálogo necesario con todos los sectores. Y, por eso, y por la nula financiación con que se pretende implantar, nos hemos opuesto a un modelo que supone un retroceso en número de plazas disponibles para la Región de Murcia, con el consiguiente incremento de las listas de espera, además del disparatado coste que implica para los usuarios.

Así que hemos vuelto a recuperar el camino iniciado a mediados de 2021, elaborando nuestro propio modelo, esta vez sí, con la participación de todos los sectores implicados en su desarrollo.

Nuestra apuesta es la de acercar a las personas mayores, en situación de dependencia o con discapacidad a su entorno familiar y comunitario; a que puedan vivir solas, en pequeños grupos o en pareja; a generar las condiciones sociales y personales para que tengan control sobre sus vidas y sobre las decisiones que las afectan. Sin duda, para que esto sea posible es necesaria una coordinación absoluta entre sistemas, no solo el sanitario sino también el educativo y formativo.

En este sentido, ¿cuál es el papel de la coordinación sociosanitaria? ¿Existe en Murcia una coordinación real y efectiva entre sanidad y servicios sociales?
Estamos dando importantes pasos en este sentido. El compromiso del Gobierno Regional por mejorar la coordinación se ha materializado este año en la constitución de la comisión técnica de coordinación sociosanitaria de centros residenciales de mayores y personas con discapacidad. El objetivo de esta comisión es crear los flujos de trabajo para mejorar la atención integral a estos colectivos. Para ello, desde de las consejerías de Política Social y de Salud se está trabajando de forma coordinada con la finalidad de optimizar la atención sanitaria que reciben los mayores y las personas con discapacidad de la Región. Hay que destacar el trabajo llevado durante la pandemia, en la coordinación de ambas áreas de salud y servicios sociales, para la atención a los diferentes centros y recursos de acogida.

También está en marcha el Protocolo de Coordinación Sociosanitaria para la Atención al colectivo de personas sin hogar con problemas de trastorno mental grave y/o adicciones en el Área de Salud VII, además de la Comisión Técnica Regional de Coordinación socio-sanitaria contra la violencia hacia las mujeres y la Comisión técnica del Plan Integral de Enfermedades Raras, que dio lugar a un diseño de medidas y que se acaba de evaluar.

En cuanto a las necesidades de atención a la salud de las personas atendidas en las residencias, se está haciendo un gran trabajo por parte de ambas consejerías para mejorar en los procedimientos existentes actualmente entre las residencias y los centros sanitarios. Pronto presentaremos el nuevo mapa de servicios que estamos elaborando.

En este nuevo modelo de cuidados, ¿qué lugar ocupan los servicios domiciliarios y de proximidad, especialmente la ayuda a domicilio y la teleasistencia? ¿Y los centros de día?
Estos servicios ocupan un lugar fundamental y prioritario en el nuevo modelo de cuidados. Es muy importante potenciar los servicios y prestaciones que permitan que las personas mayores, por propia decisión y junto con su familia, permanezcan en su hogar.

En ese sentido, el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) para personas dependientes es un servicio con una alta demanda y en progresivo ascenso de solicitudes. Ha sido esencial en esta pandemia, durante la que se ha prestado sin interrupciones y que ha permitido atender a las personas dependientes y altamente vulnerables dando cobertura a sus necesidades básicas de atención y acompañamiento.

Por otra parte, el Servicio de Teleasistencia para personas dependientes es pionero en la incorporación de programas como el de apoyo al cuidador (con teleoperador de referencia), protocolos de actuación y tecnología asociada (dispositivos de seguridad para detectar riesgos en el hogar).

El servicio que actualmente se presta en la Región está definido como «un servicio de teleasistencia avanzada, proactivo, predictivo y preventivo, que da una respuesta adaptada a los beneficiarios y a sus necesidades».

En cuanto a los centros de día, permiten promover la autonomía de los residentes. A través de ellos, procuramos la permanencia de las personas en su entorno familiar y social y así ir retrasando e incluso evitando la institucionalización en residencias. De ahí que sigamos incrementando, como he señalado anteriormente, el número de plazas financiadas por el Gobierno Regional en estos entornos de cuidados, atención y acompañamiento, pero también de respiro para las familias, que también necesitan de nuestra atención.