“Los fondos europeos permitirán avanzar en la transformación de los dispositivos y equipamientos de cuidados de larga duración”
Jesús Fuertes. Secretario general de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades

“Los fondos europeos permitirán avanzar en la transformación de los dispositivos y equipamientos de cuidados de larga duración”

Jesús Fuertes

Secretario general de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de Castilla y León

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia nacional  recibe el nombre de España Puede y es el instrumento que desarrollará los fondos europeos de recuperación Next Generation EU. Concretamente, el componente 22 de España Puede se titula Economía de los cuidados y refuerzo de las políticas de igualdad e inclusión social y permitirá a la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades avanzar en la modernización del sistema de cuidados de larga duración para adaptarlo a las necesidades cambiantes de las personas más vulnerables. En esta interesante entrevista, Jesús Fuertes profundiza en el reparto de los fondos y analiza los proyectos presentados.

 ¿Qué supone para Castilla y León los Fondos Europeos Next Generation destinados a transformar el sistema de los cuidados?

Estos fondos van a permitir que avancemos mucho más deprisa en los planes que ya teníamos previstos y que veníamos desarrollando, tanto en el ámbito de la transformación de los dispositivos y equipamientos de cuidados de larga duración como en los ámbitos de la exclusión social y de la accesibilidad.

En todos estos campos, llevábamos ya años trabajando con diferentes planes de inversiones, así como en varios proyectos piloto también encuadrados en programas financiados por la Unión Europea.

Los aprendizajes que ya hemos obtenido nos van a permitir su generalización a prácticamente todos los ámbitos de la protección social: mayores, discapacidad, personas en situación de dependencia, infancia, exclusión social…

¿Cuántos proyectos ha presentado Castilla y León?

Inicialmente, Castilla y León presentó 166 proyectos; posteriormente, en función de la naturaleza de las intervenciones, todos estos proyectos se han agrupado en 13 que contienen el conjunto de los 166 iniciales. Para ellos, Castilla y León va recibir un total de casi 151 millón de euros en el periodo 2021-2023.

Respecto al reparto, ¿cuánto dinero recibirá Castilla y León?

En 2021 recibiremos prácticamente 42 millones de euros. Este dinero está ajustado, lógicamente, a los proyectos presentados, pero no cubren el 100 % de todas las necesidades que tenemos. Por lo tanto, la comunidad seguirá aportando otra financiación para avanzar todavía más deprisa con los objetivos que nos hemos planteado.

Las comunidades autónomas deben destinar esos fondos a financiar los proyectos que se han comprometido a poner en marcha en  tres  líneas: mejorar los cuidados de larga duración, modernizar los Servicios Sociales y promover la accesibilidad universal. ¿Qué puede avanzar respecto a la primera línea?

Al plan de apoyos y cuidados de larga duración se van a destinar 95 millones de euros con un total de 46 actividades. En este apartado, hay que destacar la transformación de los dispositivos actuales de atención residencial dirigidos a personas mayores.

Desde hace años, venimos trabajando en un cambio radical del modelo de atención residencial que se había quedado ya obsoleto, tanto en Castilla-León como en el conjunto de España. Tenemos que avanzar desde un modelo hospitalario o de un modelo hotelero, que son los que han predominado en España, hacia un modelo de hogar. Con ello, pretendemos que estas infraestructuras nuevas se conviertan verdaderamente en el hogar de las personas.

Para ello, trabajamos en proyectos en un doble sentido. Por un lado, en la construcción de nuevos equipamientos como será el caso de Ávila o de Zamora. Por otro, en transformar equipamientos ya existentes. Esta reconversión la haremos en el resto de las provincias de Castilla y León. 

El cambio supone un giro en relación a lo que veníamos haciendo hasta ahora. Lo que antes eran habitaciones de una residencia ahora deben transformarse en pequeños apartamentos que las personas consideren su hogar y que tengan un equipamiento básico mínimo que lo haga posible, así como con un tamaño más adecuado a este nuevo concepto. Lógicamente, estos cambios de carácter estructural conllevarán cambios también de carácter organizativo y de funcionamiento de estos equipamientos.

¿Y respecto a la modernización de los Servicios Sociales?

En cuanto al ámbito de modernización de servicios sociales, el presupuesto que se destinará será de 37 millones de euros a un total de 63 proyectos. La apuesta en este apartado es consolidar el nuevo sistema de atención que hemos denominado Dependencia 5.0. Para ello, se han presupuestado 26,3 millones de euros en diferentes proyectos. Entre ellos, habría que destacar la adquisición de dispositivos para el desarrollo de la teleasistencia avanzada que ya está en marcha en nuestra comunidad.

En este mismo ámbito, se engloban proyectos innovadores basados en la aplicación de tecnologías a los equipamientos del hogar para favorecer la promoción del envejecimiento activo y de la vida independiente.  Es el caso del andador inteligente, que es capaz de acercarse de forma autónoma a la posición del usuario para evitar caídas, o del inodoro asistido, que ofrece ayudas técnicas a personas con dificultades de movilidad o equilibrio. En enero del pasado año, la Junta contribuyó a financiar el desarrollo de estas dos soluciones sociosanitarias en el marco del proyecto “Procura”. Con estos nuevos fondos, pretendemos incorporar estos dispositivos al mapa de recursos públicos.

Y, por último, ¿qué proyectos e iniciativas tienen previstos para promover la accesibilidad universal?

Al bloque de accesibilidad destinaremos 18,42 millones de euros para poner en marca 57 actividades. Este tercer eje de actuación se enfocará a las mejoras en accesibilidad en el concepto más universal del término. Esto implica garantizar el acceso a la propia administración desde un punto de vista físico, mediante la eliminación de barreras arquitectónicas; pero también a sus servicios.

Dado que la Junta de Castilla y León va a avanzar hacia un modelo de administración sin papeles, es imprescindible asegurar la interlocución con los ciudadanos por canales digitales. Por eso, la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades invertirá estos fondos europeos en suprimir los obstáculos a los que se enfrentan las personas con discapacidad sensorial cuando tratan de utilizar un dispositivo electrónico o de acceder a una página web para solicitar una prestación o un servicio.

Las mejoras en accesibilidad abarcan también el ámbito educativo y el de transporte, fomentando el uso de vehículos adaptados a personas con discapacidad.

¿Qué papel juegan las corporaciones locales?

Destinaremos el 20 % de la financiación procedente del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea a las corporaciones locales para que puedan desarrollar sus proyectos. Este porcentaje es cinco puntos superior al exigido por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, lo que demuestra el compromiso de nuestro Gobierno autonómico con el municipalismo.

Los proyectos desarrollados por los ayuntamientos y diputaciones se centrarán en la atención residencial, mediante actuaciones en centros de su competencia, y en la accesibilidad para la supresión de barreras físicas y sensoriales, así como en la simplificación administrativa.

Además, ejecutaremos otro 10 % de las inversiones en colaboración con la Plataforma del Tercer Sector Social, como reconocimiento a la labor esencial que desempeñan estas asociaciones y fundaciones en la Comunidad y a su experiencia y conocimiento en estas materias. Participarán en gran parte de los proyectos piloto de innovación y de transformación tecnológica, tanto en el ámbito de la discapacidad como en el de la inclusión social.

Esos fondos tienen carácter finalista, ¿qué implica?

Es una garantía de que los fondos se destinan a la finalidad para la que se concedieron, que van a ser invertidos en servicios sociales y no en otros ámbitos, y que se gestionan con rigurosidad cumpliendo los hitos y objetivos acordados. Tenemos una amplia experiencia en gestionar este tipo de fondos que, si bien conlleva complejidad, también ha generado confianza en nuestra manera de gestionarlos y usarlos.

 ¿Cuándo dispondrán de los fondos? Y ¿cuándo empezarán a desarrollar los proyectos?

Todavía no tenemos una fecha cierta de cuándo dispondremos de manera efectiva de los fondos. Sí que hemos realizado ya las propuestas al borrador de convenio que nos ha remitido el Ministerio y nos ha indicado que pretende que se firme a lo largo del mes de julio. Creemos que, a continuación, podremos dispondremos de los fondos asignados para este año. No obstante, nosotros ya hemos empezado a hacer actividades preparatorias e incluso anticipando dinero de nuestros propios presupuestos para iniciar contratos para conseguir que los objetivos se logren dentro de los plazos establecidos.

El Ministerio de Derechos Sociales subraya que estos fondos pretenden fomentar un modelo de atención domiciliaria frente al residencial. ¿Qué opina al respecto?

Compartimos el objetivo de fomentar la atención domiciliaria frente a la residencial. Por ello, la transformación de las infraestructuras y equipamientos actuales es fundamental que se haga en esa misma dirección, puesto que las personas en estos nuevos equipamientos que estamos diseñando deberían recibir también un tipo de atención domiciliaria. El fomento del modelo de atención domiciliaria y la transformación de las residencias van en el mismo sentido, son absolutamente compatibles y necesarias, y van en la dirección que la Unión Europea nos marca.

En este sentido, el modelo de atención residencial también está asistiendo a una transformación para responder a las necesidades sociosanitarias  de las personas mayores. Por tanto, ¿ve perjuicio en esa afirmación?

La atención a las necesidades sociosanitarias de las personas mayores es necesaria, independientemente de donde viva la persona. Las necesidades sociosanitarias son las mismas si una persona vive en su domicilio habitual o en un nuevo dispositivo de cuidados de larga duración. Por lo tanto, lo importante es cómo el sistema de servicios sociales y atención a la dependencia y el sistema sanitario se organizan y se coordinan para garantizar esta atención, independientemente de donde viva la persona.

El Ministerio también habla de crear empleo de calidad. ¿Cómo afrontan esta cuestión?

En el ámbito de los servicios sociales, muchas inversiones tienen un impacto directo en el empleo, generándose muchos puestos de trabajo por cada millón invertido. Además, este empleo suele ser femenino y gran parte de él se genera en el mundo rural.

En los últimos años, se ha realizado un importante esfuerzo en la profesionalización de los trabajos de cuidado. Pero también es cierto que se trata de un trabajo complejo que exige mucho esfuerzo y, además, la disponibilidad de personas para trabajar en este ámbito en muchos territorios es escasa.

Por todo ello, es importante que los trabajadores tengan una remuneración adecuada y así lo hemos previsto en el último acuerdo en materia de dependencia, que se ha firmado en nuestra comunidad en la mesa de diálogo social. Este acuerdo prevé un gasto nuevo en las mejoras de las prestaciones de dependencia para el año 2021 de 35 millones de euros destinado, preferentemente, a conciertos de plazas y al servicio de ayuda domicilio con el objetivo, entre otros, de mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. Confiamos en que este incremento de la financiación facilite acuerdos entre los empresarios y los representantes de los trabajadores.