Juan Vela. Presidente de Lares

“Nuestro objetivo es lograr ser un altavoz para poder denunciar y cambiar las cosas”

Juan Vela

Presidente de Lares

El Grupo Social Lares celebrará el XV Congreso Europeo Lares, en colaboración con la Red Europea de Envejecimiento (EAN), los próximos 27, 28 y 29 de octubre. En formato virtual y bajo el lema Garantizando los derechos en los cuidados de larga duración, el encuentro pretende promover el intercambio de conocimientos y fomentar la investigación entre los profesionales del sector de los cuidados: expertos, representantes de las Administraciones Públicas, agentes sociales e, incluso, la población en general. Su presidente, Juan Vela, explica en esta entrevista las expectativas y principales novedades del Congreso, así como hacia dónde deberían evolucionar los cuidados de larga duración. “Nuestro objetivo es lograr ser un altavoz para poder denunciar y cambiar las cosas. El envejecimiento de la población y el cuidado de los mayores son problemas a nivel mundial, que deben ser abordados desde una óptica internacional”, subraya Vela.

Lares celebra el XV Congreso Europeo Lares, en colaboración con la Red Europea de Envejecimiento (EAN). ¿Qué va a aportar esa colaboración a esta nueva edición?

La EAN agrupa a más de 10.000 proveedores de cuidados en todo el continente europeo y está presente en 27 países. Lares, como único miembro español en esta Red, aporta todo su conocimiento y experiencia para, juntos, liderar iniciativas en el cuidado de los mayores. En esta ocasión, la presencia de la EAN en nuestro Congreso es aún más valiosa tras la crisis sanitaria vivida meses atrás. Con ellos, vamos a analizar qué es lo que ha sucedido y, sobre todo, sentar nuevas bases para evitar cometer los mismos errores en el futuro. Trataremos de aterrizar todas estas ideas para que puedan ponerse en práctica a la mayor brevedad posible.

¿A qué responde el lema Garantizando los derechos en los cuidados de larga duración?

Lares es una entidad sin ánimo de lucro. Nuestra filosofía de trabajo implica cuidar del que lo necesita sin mirar más allá, sin dejar a nadie atrás. Cuidamos de todos con independencia de los recursos con los que cuenta el residente y sus familias. Este es un derecho que, al margen del Tercer Sector, nadie respeta. Si no puedes pagar por el servicio, no puedes disfrutar de él. Pero, además, muchas de las medidas que se adoptaron al comienzo de la pandemia provocada por la Covid-19 vulneraron los derechos de los mayores. Se estigmatizó a todo un colectivo por el mero hecho de ser mayor. La sociedad observó inmóvil cómo el edadismo se extendía y se amparaba desde la propia Administración.

Por otro lado, obligar a que los mayores en residencias permanecieran encerrados en sus habitaciones, sin posibilidad de interacción con otros residentes o con el propio personal que le atendía, supuso un grave deterioro en sus facultades cognitivas. Y no quiero olvidar aquellos protocolos que se impusieron en algunas comunidades autónomas que impedían que las ambulancias llegasen a los centros residenciales. Queda demostrado cómo se vulneraron los derechos de los mayores y, por eso, para que no vuelva a repetirse, hemos querido reflejarlo en el propio lema del Congreso. 

¿Hacia dónde cree que deben caminar los cuidados de larga duración?

Fundamentalmente, hacia un cambio de modelo donde se prioricen las inversiones en centros de día, teleasistencia avanzada, rehabilitación de centros y creación de unidades de convivencia, entre otros. Ante este reto, el Grupo Social Lares tiene mucho que aportar. No solo porque nos avala la experiencia de 25 años trabajando al lado de los que más lo necesitan, ayudando sin pedir nada a cambio. Si no, sobre todo, porque somos la entidad nacional de referencia en el Tercer Sector y conocemos su idiosincrasia y problemáticas actuales y futuras.

¿Qué necesita el sector para poder garantizar esos cuidados?

Un sistema de financiación justo. Además, en unas semanas, comenzarán a llegar los fondos europeos para la recuperación económica del país, tras la crisis sanitaria. Es una oportunidad inmejorable para todo el sector. Pero es imprescindible que todas las organizaciones nos impliquemos y expliquemos a las comunidades autónomas que no queremos ser meros sujetos pasivos. Si no que deseamos ser actores principales a la hora de proponer y desarrollar proyectos que puedan beneficiarse de estos fondos y, al tiempo, pongan en marcha nuevas formas de entender y trabajar en el sector de los cuidados.

¿Qué elementos diferenciadores caracterizan a Lares en la evolución actual de los cuidados?

Cuidamos con pasión y con compasión. Situamos en el centro de nuestra acción las necesidades y deseos de la persona. Así de sencillo y así de revolucionario a la vez. Trabajamos para que las personas que viven con nosotros lo hagan con dignidad y respetando sus deseos hasta el final de sus vidas. Cuidamos como quisiéramos ser cuidados.

En este sentido, ¿cuáles son las principales necesidades del sector de atención a las personas mayores y en situación de dependencia?

Es urgente un nuevo sistema de financiación. En la actualidad, son los propios centros los que deben hacer frente a gastos que no les corresponden. Por poner un ejemplo, las pruebas PCR para los trabajadores deben ser costeadas por la Administración y no lo hace. Otro de los problemas a los que debemos enfrentarnos es el edadismo, o la discriminación, que se produce por el mero hecho de ser mayor. Estamos alzando la voz para denunciarlo y atajarlo de raíz. Tampoco dejamos de lado la soledad no deseada que causa mucho sufrimiento en nuestros mayores.

¿Qué novedades destacaría de este encuentro?

Se partirá de las lecciones aprendidas durante la pandemia para llegar a la ética en los cuidados en la era post-COVID, donde se analizará el papel de la mujer en el sector, la situación de los trabajadores del sector sociosanitario o los nuevos modelos de cuidados.

¿Qué mesa o mesas redondas destacaría?

Va a ser determinante la mesa en la que se tratará acerca de la constitución de la Confederación de Empleadores Sociales sin ánimo de lucro de España (CESSLE). Es un paso muy importante no solo para lograr una visibilidad ante la sociedad sino, también, como una forma de reconocimiento profesional a unos trabajadores que cuidan, alientan y ayudan a miles de personas cada día desde una perspectiva más ética de los cuidados.

¿Y ponentes?

Estoy muy agradecido a todas y cada una de las personas que van a participar de forma desinteresada en el Congreso. Cada intervención es valiosísima, porque aportará una nueva visión sobre los temas a tratar. Su testimonio permitirá extraer conclusiones que podamos extrapolar al resto del sector y contribuir así a mejorarlo y enriquecerlo.

¿Cuántos profesionales esperan que participen?

Cerca de un millar de profesionales.

Por segundo año, el Congreso será en formato online. ¿Qué aportan los encuentros virtuales?

Una oportunidad de estar en contacto con otros profesionales y observar cómo se desarrolla el mundo de los cuidados en el Tercer Sector. Comparar si hay diferencias no solo entre comunidades autónomas, sino con otros países europeos gracias a la visión que aportará la EAN durante el Congreso. El debate es muy necesario para evaluar métodos y roles de trabajo y conocer su eficacia y, de no ser óptimos, descubrir alternativas que puede que ya se estén probando con éxito en otros lugares. Permite un enriquecimiento constante.

¿Qué pretende obtener de este encuentro?

Lo principal, dibujar una radiografía lo más exacta posible de cómo se encuentra el sector tras la pandemia. Solo partiendo de un buen análisis podemos trabajar en soluciones útiles para los problemas que se detecten. Por otro lado, pese a que la celebración de este Congreso volverá a ser virtual, sí va ayudar a fortalecer las relaciones personales y los vínculos entre profesionales del sector. Las intervenciones de todos ellos crearán una atmósfera cálida y de confianza que insufla energía y los refuerza en la importancia que tiene su trabajo.

25 Aniversario de Lares

Recientemente, Lares ha celebrado su 25 aniversario. ¿Qué balance hace de esos años?

Han sido 25 años en los que la entidad, al igual que la sociedad, ha ido evolucionando. Los problemas de 1996 poco tienen que ver con los que tenemos en la actualidad. Sin embargo, Lares ha estado, sigue y seguirá estando al lado de los que no tienen voz, de los más desfavorecidos. Sigue ayudando y cuidando a los mayores y personas con discapacidad. Ha sido influyente y quiere seguir siéndolo. Nuestro objetivo es lograr ser un altavoz para poder denunciar y cambiar las cosas. Con motivo de la celebración de este aniversario, Lares ha sido recibido en audiencia por Felipe VI. Este reconocimiento a nuestra labor social no es el fin, sino el vehículo para seguir cambiando las cosas.

 ¿Qué espera de los años que quedan por venir?

Una mayor implicación de la Administración con todo el sector que se materialice en un cambio en el sistema actual de financiación, del todo deficitario para nuestros centros en la actualidad. Por otro lado, que dos de nuestras reivindicaciones en estos años, la lucha contra el edadismo y la soledad no deseada, sean erradicados. A nivel de entidad, ya contamos con representación en órganos europeos, por lo que nuestra vista está puesta en los países latinoamericanos. El envejecimiento de la población y el cuidado de los mayores son problemas a nivel mundial, que deben ser abordados desde una óptica internacional.