Patxi Amutio se incorporó a Sanitas hace casi 20 años, donde ha desempeñado cargos de diferente responsabilidad hasta que, en enero de 2020, asumió la dirección general de Sanitas Mayores. Para dar respuesta a los cambios demográficos y al envejecimiento progresivo de la población, Amutio asegura que “debemos evolucionar ante la demanda creciente con una oferta de cuidados mucho más amplia, diversa y flexible”.

Por eso, además de la atención en residencias y centros de día, “apostamos por trasladar los cuidados profesionalizados al ámbito domiciliario a través de En Casa Contigo”. Respecto a la emergencia sanitaria que estamos viviendo, Amutio reconoce que las residencias han tenido que responder a una carga asistencial superior a la habitual y asumir una tarea que va más allá de sus responsabilidades. “Pertenecer a un grupo de salud nos ha permitido afrontar la situación desde una posición algo más aventajada, pero nuestros centros están destinados a cuidar no a curar”, apunta. Ahora bien, Amutio también señala que esta crisis sanitaria va a hacer que el sector aprenda y se fortalezca: “El futuro pasará por una mayor medicalización de los centros, que permita ampliar los cuidados asistenciales sin perder todo el trabajo sociosanitario, de cuidado enfocado en la persona, que se venía haciendo hasta ahora y que ha demostrado importantes resultados en la salud emocional y física de los residentes”.

Patxi Amutio

Director general de Sanitas Mayores

Tras casi 20 años en la compañía desempeñando diferentes cargos de responsabilidad, ¿qué objetivos se plantea como director general de Sanitas Mayores?

En Sanitas tenemos claro nuestro objetivo: cuidar de la salud de las personas en todos los momentos de su vida, les ayudamos a conseguir vidas más largas, sanas y felices. En Sanitas Mayores esto se traduce en un cuidado de la salud en todas las etapas del mayor, desde un primer momento en una fase de independencia hasta el momento de dependencia total. Damos respuesta a todas estas fases a través de nuestras residencias, centros de día y desde hace ya un tiempo trasladamos los cuidados del mayor al propio domicilio.

Esta es la línea que quiero seguir. Para dar respuesta a los cambios demográficos y al envejecimiento progresivo de la población, debemos evolucionar ante la demanda creciente con una oferta de cuidados mucho más amplia, diversa y flexible. Además, dada la crisis actual, debemos estar preparados para ampliar los cuidados asistenciales que ya se dan a los mayores, que ahora son de carácter ambulatorio. Esto, por supuesto, sin abandonar el aspecto social que ya se cultiva ampliamente en las residencias (acompañamiento, estimulación, entretenimiento, socialización, etc.) y que es fundamental para el estado emocional y físico de los mayores.

Además, nos apoyamos en todas las oportunidades que nos ofrece la digitalización para ofrecer una calidad asistencial sobresaliente que se traduzca en una mejora de salud y calidad de vida de nuestros mayores.

¿Cómo están funcionando los centros de Sanitas en esta situación?

Estamos trabajando en todo momento, desde el inicio de esta emergencia, de forma coordinada con las autoridades sanitarias y de bienestar social de cada comunidad autónoma para atender a los residentes de Sanitas Mayores de la mejor manera posible y con los mayores estándares de seguridad clínica.

Pero es innegable que las residencias han tenido que asumir una carga asistencial superior a la habitual, han tenido que medicalizarse y asumir una tarea que va más allá de sus responsabilidades. Son centros que están destinados al cuidado no a curar. En el caso de nuestras residencias, el pertenecer a un grupo de salud nos ha permitido afrontar la situación desde una posición algo más aventajada, sin olvidar que la población que tenemos en nuestros centros es, en estos momentos, el eslabón más débil de la cadena.

En este sentido, el habernos adelantado al estado de alarma ha permitido que nuestros centros y profesionales hayan contado con el material de protección necesario. En Sanitas Mayores desde mucho antes de que se decretara el estado de alarma, las residencias ya estaban anticipándose y tomando medidas (algunas duras e impopulares en su momento, como impedir las visitas de familiares desde el 7 de marzo) para evitar la propagación del COVID-19 y, en última instancia, los fallecimientos entre los residentes.

En estos momentos, los profesionales de Sanitas están mostrando un alto compromiso y lo que desde luego no falta en nuestros centros es voluntad y trabajo para sortear y minimizar los efectos de esta situación lo antes posible.

Más allá del modelo de atención centrado en la persona, que defienden todos los profesionales del sector sociosanitario, y al margen de la crisis sanitaria actual, ¿cómo definiría el modelo de atención de Sanitas Mayores?

El modelo de atención de Sanitas Mayores se entiende solo desde la personalización y la excelencia en la calidad asistencial. Esto es posible gracias al compromiso de todos los que forman parte del equipo. El contar con una plantilla formada y motivada permite implantar las ideas de cuidado propias de la compañía. Trabajamos en torno a dos ejes estratégicos, el envejecimiento activo y el cuidado de personas que viven con demencia. Ambos son aspectos diferenciales de la compañía.

Todos los centros de la red asistencial de Sanitas Mayores están especializados en el cuidado de las personas que viven con demencia, todo el personal se encuentra formado para atender las necesidades de los residentes que viven con alzhéimer. Esta especialización parte de un enfoque que pone en el centro a la persona y no a la enfermedad. De ahí el planteamiento de terapias no farmacológicas, la involucración de las familias en el proceso asistencial, la formación y atención a los cuidadores y la apuesta por un cuidado sin sujeciones físicas y químicas.

Otro de los pilares fundamentales de Sanitas Mayores es el cuidado sin sujeciones. Se trata de un programa de racionalización y eliminación de sujeciones físicas denominado “Por una residencia sin sujeciones”, junto con la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA). El cuidado sin sujeciones físicas de las personas mayores en centros residenciales favorece a la salud de estas personas según evidencia científica. Además, se reduce el número de caídas con consecuencias graves.

Como comentaba, Sanitas Mayores es una compañía pionera en acreditar sus centros libres de sujeciones físicas y químicas. ¿Por qué han apostado por este modelo de atención? ¿Qué implica para los trabajadores y, sobre todo, para los mayores y sus familias?

Hemos apostado por este tipo de cuidados, ya que el cuidado sin sujeciones físicas de las personas mayores en centros residenciales favorece a la salud de estas personas según la evidencia científica. Las sujeciones físicas pueden ser eliminadas con seguridad, ya que la supresión de estas ataduras en personas mayores no incrementa los riesgos de lesiones por caídas y mejora su situación médica y psicológica.

La compañía ha impartido más de 60.000 horas de formación en este campo a más de 7.390 profesionales y contamos con 43 residencias de Sanitas Mayores en toda España con acreditación externa como centros que cuidan libres de sujeciones. En la actualidad, tan solo el 0,44 % de los residentes de Sanitas Mayores son cuidados con sujeciones.