Fabiola García Martínez. Conselleira de Política Social de la Xunta de Galicia
Fabiola García Martínez. Conselleira de Política Social de la Xunta de Galicia

“Queremos ser referentes en la transformación de los servicios sociales”

Fabiola García Martínez

Conselleira de Política Social de la Xunta de Galicia

La persona debe estar en el centro de los cuidados, más aún tras la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. Partiendo de esta premisa, la conselleira de Política Social de la Xunta, Fabiola García, se enfrenta al reto de ser referente de la “necesaria transformación” de los servicios sociales: “Queremos que Galicia se convierta en el lugar ideal para vivir y hacerse mayor”. Para ello, entiende que hay que cambiar el concepto de las residencias de mayores; “un cambio que debe ser integral, pero viable”. Para conseguirlo, Fabiola García destaca que el nuevo modelo sociosanitario debe basarse en tres pilares: coordinación entre la atención social y los servicios sanitarios, aplicación de la tecnología y mejoras estructurales. En este nuevo modelo de cuidados, los servicios domiciliarios y de proximidad ocupan un papel clave, “ya que son fundamentales y complementarios a los residenciales”.

¿Cuáles son sus prioridades en materia de política social?

Desde que llegué a la Consellería hace cinco años (primero como directora general de Mayores y Personas con Discapacidad y después como conselleira), mi prioridad en materia de política social ha sido convertir Galicia en el mejor lugar para formar una familia, la que cada gallego elija, y en un lugar ideal para crecer y para hacerse mayor.

La pandemia de la COVID-19 ha dejado mucho dolor y muchas pérdidas tras de sí, pero también muchas lecciones. Por eso, ahora mismo nuestros esfuerzos se centran en paliar los efectos de la pandemia sobre las personas más vulnerables, como son los mayores o las personas con discapacidad, y en ayudar a todas aquellas personas a las que ha afectado de una forma u otra y ha empeorado su situación personal. La Xunta de Galicia siempre ha estado, y siempre estará, junto a los que más lo necesitan, y en ello estamos trabajando sin descanso.

 ¿Cuál es la situación actual en las residencias de personas mayores?

Precisamente acabamos de iniciar la campaña para poner la tercera dosis de la vacuna a todos los usuarios de residencias de mayores de Galicia, ya que la situación actual demuestra que la vacuna es efectiva y que, aunque no evita los contagios, sí reduce la gravedad de los casos. En estos momentos, sigue habiendo algunos casos de positivos entre los usuarios de residencias gallegas, pero afortunadamente la inmensa mayoría de ellos no presentan síntomas y, si lo hacen, son leves. Aún así, no debemos bajar la guardia ni confiarnos, porque el virus sigue presente.

Tras lo vivido en la pandemia, ¿hacia dónde camina el nuevo modelo de atención a personas mayores o en situación de dependencia en la Xunta de Galicia?

Una de las lecciones que nos dejó esta pandemia es que es la persona la que debe estar en el centro de los cuidados. Tenemos que cambiar el concepto de las residencias de mayores. En Galicia llevamos trabajando en ello desde finales del año pasado, a través de un grupo de expertos que conforman el Comité Asesor Sociosanitario, integrado por médicos, personal sanitario, geriatras, familiares de usuarios y arquitectos, entre otros profesionales. Porque el cambio debe ser integral pero viable, y para conseguirlo el nuevo modelo sociosanitario debe basarse en tres pilares: coordinación entre la atención social y los servicios sanitarios, aplicación de la tecnología y mejoras estructurales.

Las unidades de convivencia o la sectorización de los centros son un recurso que está cogiendo cada vez más fuerza. ¿Qué opina al respecto? ¿Es viable arquitectónicamente en todos los centros?

Las residencias de mayores no deben ser ni hospitales ni hoteles, sino hogares. Es fundamental que la persona se sienta cómoda en la que va a ser su vivienda, y que se respete su intimidad y su dignidad. El modelo en el que estamos trabajando pasa por una necesaria adaptación de los centros a las necesidades de los usuarios. Se trata de garantizar su seguridad, su bienestar y su calidad de vida y todos, administraciones y empresas, tendremos que hacer un esfuerzo.

En este nuevo modelo de cuidados, ¿qué lugar ocupan los servicios domiciliarios y de proximidad, especialmente la ayuda a domicilio y la teleasistencia?

Son servicios fundamentales y complementarios a los residenciales, y ocupan un papel clave en el nuevo modelo de cuidados. Cada vez que preguntamos a los mayores que viven en Galicia dónde quieren pasar esa época de su vida, responden que quieren recibir la atención que necesitan en sus casas, dentro de su entorno y entre su gente.

Por eso, desde el Gobierno gallego llevamos años trabajando para mejorar programas como el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), que atiende hoy en día a uno de cada tres dependientes en Galicia; las casas del mayor, que son pequeños centros de día situados en ayuntamientos del medio rural completamente gratuitos para los usuarios (queremos acabar este año con un centenar); Xantar na Casa, que lleva comida sana y equilibrada al domicilio a mayores de toda Galicia; y la teleasistencia, un recurso fundamental para que las personas mayores que quieren permanecer en sus casas se sientan seguras, atendidas y cuidadas. Queremos que Galicia se convierta en el lugar ideal para vivir y hacerse mayor.

Los profesionales del sector sociosanitario reivindican que la calidad debe primar sobre el precio de licitación. ¿Cómo se está desarrollando esta cuestión en su región?

Para la Xunta de Galicia la calidad siempre ha sido, y seguirá siendo, un requisito indispensable para cualquier servicio, pero especialmente para aquellos que se prestan a las personas más vulnerables. El Índice de Desarrollo de los Servicios Sociales destacaba en su último informe, de 2020, que Galicia es la comunidad con los servicios sociales más eficientes, lo que quiere decir que es la que logra un mayor nivel de cobertura con la inversión que realiza. Desde el Gobierno gallego creemos que esa es la pauta por la que se deberían regir todas las Administraciones Públicas: realizar un gasto racional para obtener una calidad fuera de toda duda y garantizar también que el sistema sea accesible.

¿Qué mecanismos tienen para controlar la calidad de los servicios prestados a las personas mayores y en situación de dependencia?

La Xunta de Galicia cuenta con unos servicios de inspección que actúan siempre que detectan o tienen conocimiento de posibles deficiencias en el funcionamiento de una residencia. Solo el año pasado los servicios de inspección superaron en un 50 % los objetivos del Plan autonómico de inspección y realizaron más de 360 revisiones en residencias de mayores y discapacidad. Uno de los objetivos del Gobierno gallego es seguir perfeccionando los procedimientos de la inspección para actuar con cada vez más rapidez y contundencia ante cualquier comportamiento inadecuado.

Por eso, reforzamos la labor inspectora y agilizamos los tiempos de tramitación a través de nuevos mecanismos que permitirán, entre otras cosas, que los centros tengan que informar por vía telemática de las quejas y denuncias que reflejen las personas usuarias y sus familias en su libro de reclamaciones.

En todo ese proceso, ¿cuál es el papel de la coordinación sociosanitaria? ¿Trabajan conjuntamente con Sanidad para que no volvamos a pasar por situaciones dramáticas como las vividas durante la pandemia?

En los últimos meses, hemos comprobado que las relaciones dentro del ámbito sociosanitario deben ser simbióticas, ya que es imprescindible contar con unos servicios sociales ágiles y personalizados para combatir la cronicidad y consolidar un sistema sanitario eficiente y racional; y con una sanidad que atienda las necesidades específicas de las personas mayores para que el sistema de cuidados ofrezca una atención ajustada a las expectativas de la ciudadanía.

La estrecha coordinación entre ambas esferas, obligada durante la pandemia, no puede desaparecer con la deseada vuelta a la normalidad. Lo normal debe ser trabajar juntos. Por eso, en Galicia el ámbito social ha asumido la responsabilidad que entendemos que nos corresponde y cuando el pasado mes de septiembre se renovó el Gobierno autonómico, tomamos la decisión pionera de crear, dentro de la Consellería de Política Social, una Dirección General de Atención Integral Sociosanitaria.

 ¿Qué pueden aportar en todo este proceso las nuevas tecnologías?

Las nuevas tecnologías no son el futuro de los cuidados sociosanitarios, sino su presente. Se trata de ayudar al personal que trabaja en las residencias a seguir la evolución del usuario, tanto física como mental, de forma permanente, y facilitarle y complementar su labor. Son infinitas las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías en este campo.

 ¿Cómo es la relación de la Consellería con las patronales del sector sociosanitario?

Una de las máximas con las que trabajamos en la Consellería de Política Social es intentar sacar adelante cualquier iniciativa, plan o proyecto pionero con el mayor consenso posible. Todos los grandes proyectos que hemos llevado a cabo en los últimos meses han contado con las aportaciones de todos los agentes implicados. Y también atendemos aquellas demandas que parten directamente de las entidades que prestan el servicio, siempre que sean razonables.

 ¿Qué aportarán los fondos europeos a la mejora del sistema de cuidados?

Los fondos europeos constituyen una oportunidad excepcional de llevar a cabo una transformación histórica de los servicios sociales. Son muchos los colectivos a los que queremos ofrecer la igualdad de oportunidades que merecen y a los que queremos garantizar una calidad de vida digna, a través de los nueve grandes proyectos que presentamos al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia por un importe de 164 millones de euros.

Se trata de propuestas muy diversas que abarcan muchos ámbitos diferentes, desde la dotación de recursos de teleasistencia avanzada y viviendas conectadas hasta la modernización tecnológica de los servicios sociales, pasando por la mejora de la accesibilidad en los ayuntamientos de Galicia o la modernización, digitalización y mejora de los servicios de protección, atención y acogimiento de la infancia.

 ¿Cuál son sus retos a corto y medio plazo?

Queremos ser referentes en la transformación de los servicios sociales. Para ello aprovecharemos al máximo los fondos europeos para terminar de perfilar el nuevo modelo de cuidados del futuro, mejorar los servicios de atención en el hogar, avanzar en la lucha contra el reto demográfico, ayudar a quienes la pandemia dejó en una situación de especial vulnerabilidad… En resumen, hacer que todas las personas encuentren en Galicia todo lo que buscan para formar una familia, crecer y hacerse mayor en ella.