StopEdadismo

“El movimiento #StopEdadismo está muy vivo y debe seguir creciendo”

Así de rotunda es Elena Sampedro, directora general de Asispa, entidad responsable de #StopEdadismo, una campaña que nació para romper con la discriminación por edad inserta en nuestra sociedad. Y que continúa sumando adhesiones, tanto nacionales como internacionales, para conseguir ese objetivo. La campaña #StopEdadismo de Asispa ha recibido el Premio Senda a la Iniciativa Innovadora 2021, en su categoría sociosanitario, por su apuesta por “sensibilizar y eliminar los prejuicios y las actuaciones que marginan a las personas mayores por razón de su edad”.

#StopEdadismo, como cuenta Elena Sampedro, es una iniciativa “innovadora que quiere responder a una de las necesidades que hace algunos años detectamos en nuestra sociedad. Vimos la necesidad de parar ya los falsos juicios de valor que se hacen en torno a la edad”.

Esta asociación sin ánimo de lucro que trabaja “con personas y para personas”, tiene un objetivo claro, como nos recuerda Sampedro: “ofrecer la mejor atención y que esa atención sea de calidad y con calidez”. En esa línea de trabajo se enmarca claramente esta iniciativa que busca contribuir a la construcción de una sociedad mejor y de unas mejores relaciones humanas. Por eso el interés de Asispa en hacer llegar esta campaña a cuantos más sitios mejor, “también a los colegios, porque es ahí donde se debe empezar a erradicar esas creencias erróneas en torno a la edad”. Como se trata de un asunto que nos afecta a todos, “cuantas más asociaciones se sumen a esta campaña y vean la necesidad del cambio, mejor”. De hecho, Sampredro considera que más que una campaña, #StopEdadismo hay que entenderlo como un movimiento que no debe parar.

Esta iniciativa, además, se vincula con la Agenda 2030, sobre todo en su Objetivo de Desarrollo Sostenible 10, el que se centra en la reducción de las desigualdades concretando que “de aquí a 2030, potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica u otra condición”.

Los profesionales de Asispa que se encargan del cuidado de las personas mayores, han recibido con alegría esta campaña porque “son conscientes de la realidad que hay que cambiar”.

La directora general asegura que también los usuarios de los centros están muy contentos con esta iniciativa. “Con las personas mayores que atendemos, independientemente desde el servicio desde el que lo hagamos, ellos son los que deciden en cada momento”. En el caso de que se trate de personas con deterioro cognitivo, los profesionales se basan en su historia de vida para elegir las actividades a realizar con ellos.

Estereotipos que nos dañan a todos

Como se refleja en el propio proyecto, los estereotipos sobre las personas adultas mayores se inculcan e integran en la infancia a través de influencias como la familia, el colegio o los medios de comunicación y la publicidad. Estas representaciones peyorativas influyen en la conducta que los demás producimos hacia las personas mayores, de tal manera que integran los estereotipos inculcados socialmente.

Esos falsos juicios de valor, esas creencias erróneas en torno a la edad que marcan el modo de pensar y de actuar “nos dañan a todos”, como asegura Sampedro. Especialmente a las personas mayores cuando, por el mero de la edad que tienen, “asimilamos que son personas con deterioro cognitivo o incluso con incapacidad para decidir por ellos mismos. Porque, que alguien joven se crea con el derecho a decidir y a tomar decisiones en nombre de otra personas que es mayor en edad, atenta contra su libertad y contra sus derechos”.

Con estas actitudes se vulnera, no solo el derecho de elección, por ejemplo, sino también el derecho de autodeterminación. De ahí la necesidad de campañas como #StopEdadismo, “que debe llegar a más asociaciones, colectivos y entidades que se sumen a decir que es necesario que haya un cambio cultural y en la forma de hablar a los mayores”.

La directora general de Asispa reconoce que el edadismo también se refleja en cómo tratamos, en muchas ocasiones a los mayores, en el tono que empleamos cuando nos dirigimos a ellos. Porque, “muchas veces, y aunque puede que con la mejor intención, utilizamos un tono paternalista, aniñado totalmente innecesario que es, en definitiva, una falta de respeto”.

Principios metodológicos del proyecto

Este proyecto “se integra en la propia misión de Asispa”, como apunta Sampedro. Misión que se concreta en diferentes vertientes que, además, son las que guían esta campaña. Así, con las personas usuarias se busca ofrecer una red de servicios a los cuales pueden acceder en función de sus necesidades y demandas, haciendo hincapié en el derecho a la diferencia de las personas con el lema: “Que mi falta de autoestima no cueste mi libertad”.

Teniendo como punto de mira a la sociedad en general, se quiere aunar esfuerzos y compartir sinergias para contribuir a crear una sociedad más justa y equitativa.

La complementariedad y el trabajo en red, coordinándose con diferentes instituciones y agentes sociales para fomentar la autonomía y los derechos sociales de las personas mayores, es uno de los principios metodológicos que guía esta acción. A este se suma la colaboración público/privada, como vehículo eficaz para conseguir los compromisos con la ciudadanía.

Además de la intersectorialidad y el enfoque integral y ecológico, considerando las necesidades desde una perspectiva física, psicológica y social que tenga en cuenta todos los factores que afectan al individuo. Es decir, los factores individuales, familiares, interpersonales, organizacionales y comunitarios.

Estos principios no se olvidan de la perspectiva de género, que cobra una importancia especial ya que la discriminación por edad afecta en mayor medida a las mujeres que a los hombres. #StopEdadismo considera que es necesaria una mirada analítica que determine los condicionantes de esta realidad para establecer las acciones que sean necesarias y que lleven a una cultura igualitaria.

Por último, el enfoque interseccional es otro de sus principios. Un enfoque que permite que la superposición entre las entidades de sexo, clase, etnia, sexualidad, etc., se incorpore a la intervención para atender a la diversidad cultural, social, lingüística o económica.

Sensibilizar e implicar a todos

#StopEdadismo quiere construir una sociedad donde las relaciones se produzcan a través de relaciones igualitarias, independiente de la edad de las personas. Una sociedad en la que no se prejuzgue a nadie por edad y, para conseguirlo, Asispa considera que la sensibilización es la herramienta principal de cambio.

Este “movimiento”, como lo define Sampedro, quiere hacernos ver que esta discriminación por edad existe y cómo nos afecta, porque está inmersa en todos los ámbitos, en el personal y el comunitario, por lo que se dirige a todos, al entorno profesional, al cultural, social, a los propios medios de comunicación, político, económico, etc.

Asispa considera que “es responsabilidad de todos construir una nueva realidad” y unas nuevas formas de representación, consumo, relación e interacción igualitaria que incluya a todas las personas sin perjuicio de su edad. “Creemos que la sensibilización es uno de los primeros pasos en la tarea de eliminar conductas comunitariamente dañinas e injustas”, reza el proyecto. De ahí que se teje en torno a una estrecha colaboración con diferentes agentes sociales para conseguir que el objetivo estratégico “se convierta en un movimiento real que ponga fin a esta lacra social”.

Sampedro asegura que la intención es realizar muchas acciones porque, la suma de todas, amplía la sensibilización a la población.

Acciones en marcha de #StopEdadismo

Desde que arrancó la campaña, son muchas las iniciativas que ya se han desarrollado en el marco de #StopEdadismo. “Hemos hecho desde maratones de radio, monográficos, hemos recogido las vivencias de personas mayores que son conocidas por su profesión”, relata Sampedro. También se han firmado convenios de colaboración con diferentes asociaciones, “como la Fundación Alicia y Guillermo, por ejemplo, y eso nos alegra mucho porque este movimiento cuantas más asociaciones se sumen a esta campaña, estará más viva”.

Asispa ha establecido sinergias con entidades internacionales como Obras Sociais Viseu y Together International Portugal; Revistas Envelhecer, Bica y AmoViseu (Portugal); y el portal LongeviNews, Aptare 360 y 50 Mais Aprendiz Digital (Brasil).

La iniciativa cuenta también con apoyo en Argentina, Chile, Cuba, El Salvador, México, Panamá, Venezuela. Con el municipio de Santo Domingo, República Dominicana, y la Plataforma internacional de sostenibilidad Quiero.

Además, Asispa ha puesto en marcha su web www.stopedadismo.com, como escaparate en el que se recopilan todas las actividades de sensibilización que se han llevado a cabo, y donde se recogen testimonios y contenidos relacionados directamente con el edadismo y con el envejecimiento activo.

Un portal en que se ha incorporado una sección de piezas audiovisuales que se emite en la cuenta de Youtube de Asispa, se recogen testimonios por parte de personas expertas y otras conocidas por el gran público sobre el edadismo y dar a conocer el movimiento de manera permanente, generando una serie de vídeos que contribuyan a la sensibilización de la población, así como de recursos para combatir este prejuicio y contenidos técnicos referentes al tema.

El éxito de las actividades realizadas hasta ahora, hace que este año continúen en marcha. Por ejemplo, se repetirán las Mesas de Reflexión, también la Jornada virtual (en abril de 2022) incorporando nuevos países al movimiento internacional. Y arrancan nuevos proyectos como Grandes, que es una iniciativa artística en colaboración con La Revolución de las Emociones, el área cultural de la plataforma internacional de sostenibilidad Quiero. El objetivo de este proyecto es el de generar una reflexión en torno a los estereotipos existentes en nuestra sociedad sobre las personas mayores así como visibilizar nuevos referentes, tomando como punto de partida el movimiento contracultural.

Y Six Over Sixties, uno premios de la Fundación Asispa que son un reconocimiento anual a seis personas que siendo mayores de 60 han destacado en distintas disciplinas por su trabajo, pasión, entusiasmo o motivación.