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La limpieza y desinfección de centros sociosaniarios siempre ha sido una prioridad para poder ofrecer un servicio de la máxima calidad y con altos estándares de seguridad, ya que los residentes son personas especialmente vulnerables a la propagación de virus o bacterias. Y ahora más que nunca, ya que el COVID-19 obliga a reforzar las medidas de limpieza y desinfección tanto de las instalaciones como de las superficies de mayor contacto (puertas, ascensores, pasamanos, etc.) para prevenir o contener un posible contagio.

Cuando los centros sociosanitarios se encuentran inmersos en pleno proceso de desescalada y desconfinamiento de sus residentes, tener un adecuado protocolo de limpieza y desinfección es, por tanto, determinante para garantizar la seguridad de las personas mayores y de los profesionales que las atienden. Este reportaje expone algunas de las técnicas más innovadoras, así como de los principales productos que ofrece el mercado.

Actualmente, las residencias se encuentran en proceso de desescalada y el desconfinamiento de las personas mayores cobra especial relevancia. Para hacerlo de manera adecuada y segura, el responsable de Calidad y Medioambiente en Clece zona Norte, Juan Alfonso Domínguez, señala que la higiene y desinfección de los centros sociosanitarios es una de las medidas más importantes “para la prevención frente al coronavirus. Por ello, hemos llevado a cabo numerosas acciones para asegurar una limpieza y desinfección adecuadas para que el proceso de desescalada sea lo más seguro posible, tanto para las personas usuarias como para los trabajadores, y siempre cumpliendo con las recomendaciones que el Ministerio de Sanidad hace a través de la Guía de prevención y control frente al COVID-19 en residencias de mayores”.

Por su parte, el Técnico Especialista de Restauración y Servicios Generales en Eulen Servicios Sociosanitarios, Antonio Martínez, insiste en que es imprescindible reforzar las medidas de limpieza y desinfección, “asegurando una correcta desinfección de las superficies e incrementando su frecuencia. En este sentido, se deben implementar programas intensificados de limpieza y desinfección en el centro, con especial atención a las zonas de mayor tránsito y a las superficies de contacto frecuente”.

Respecto a la higiene personal, Martínez recuerda que se ha de priorizar el lavado de manos de forma frecuente, tal y como reiteran las recomendaciones de las autoridades sanitarias. En una residencia, este gesto tiene especial importancia, “dado el riesgo de contaminaciones cruzadas. Es fundamental garantizar la existencia y reposición de jabón de manos y toallitas de papel en los baños y vestuarios, así como de dispensadores de solución hidroalcohólica. Esto se refuerza con la exposición de carteles explicativos”, subraya.

Principales protocolos

La limpieza y desinfección juegan un papel fundamental en la prevención de un nuevo brote en los centros sociosanitarios. La responsable de Comunicación de Diversey, Miriam Gonzalo, lo tiene claro: “Los centros deben establecer un protocolo muy bien definido a diario y otro específico en caso de que se detecte algún caso de contagio”. Además, insiste en que la higiene de manos es la manera más simple y efectiva de prevención de infecciones: “Es importante colocar señales que recuerden tanto a residentes como visitantes que deben lavar o desinfectar sus manos obligatoriamente antes de entrar al centro y, sobre todo, a las habitaciones”.

El programa integral de limpieza y desinfección de Eulen Servicios Sociosanitarios cuenta también con protocolos específicos de actuación, dependiendo de la situación del centro. “Estos protocolos facilitan instrucciones detalladas para cada espacio, reforzando el uso correcto de los productos mediante pictogramas, con el objetivo de estandarizar procesos. También se refuerzan el circuito limpio-sucio, la evacuación de residuos y la formación del personal, así como la verificación mediante los registros correspondientes”, explica Antonio Martínez.

En la misma línea, Juan Alfonso Domínguez de Clece añade que “hemos llevado a cabo la intensificación de las frecuencias de limpiezas en los centros, en especial de las superficies y de los espacios en contacto con las personas usuarias, prestando especial atención a determinadas zonas de mayor contacto”. Además de emplear en la limpieza físico-química desinfectantes habituales autorizados para tal fin, Clece ha utilizado otros métodos de desinfección como la utilización de equipos portátiles de ozono para la desinfección de espacios o la tecnología de desinfección a partir de luz UV-C de Xenón (Sistema Xenex).

Limpieza de superficies

Tal y como explican expertos de Proquimia, el coronavirus se puede contagiar de forma indirecta, tras la liberación y caída de gotículas al toser o al estornudar sobre las superficies. Las personas pueden contraer la infección al tocar esas superficies u objetos contaminados y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca. Por ello, es muy importante garantizar la desinfección las superficies donde se producen múltiples contactos.

En este sentido, los expertos de Clece y Eulen aseguran que hay que prestar especial atención a las superficies o materiales de contacto manual frecuente: puertas y pomos, pulsadores de ascensores, pasamanos, reposabrazos, ventanas, armarios, puntos de luz, sillas y sillones, mesas, etc. Todas ellas, constituyen los puntos críticos en la desinfección de superficies, ya que es  donde mayor transmisibilidad podría haber por cualquier patógeno entre personas a través del contacto.

Por otra parte, el Técnico Especialista de Eulen Servicios Sociosanitarios, Antonio Martínez, puntualiza que en un centro donde no existan casos positivos o zonas de aislamiento, “se debe priorizar la desinfección de baños de uso común, zonas comunes y superficies de contacto frecuente. En estas zonas, es prioritario incrementar la frecuencia de la desinfección”.

En la misma línea, la responsable de Comunicación de Diversey, Miriam Gonzalo, incide en que es muy importante establecer una frecuencia de desinfección en función del flujo de público, “ya que son áreas que suelen tocarse por varias personas y, en caso de que alguna esté contagiada, podría depositar algunas gotas que contagiarían a la siguiente persona que entre en contacto con la superficie”.