Margarita Durán Limas

Logopeda en el Hospital Universitario 12 de octubre 

Miembro de la Comisión de Sanidad del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid.

Con la pandemia, el uso de las mascarillas se ha generalizado, y esto ha afectado directamente a la comunicación. Nos cuesta más escuchar y perdemos la información que nos aportaba la lectura labial. Esta situación se agrava en el caso de las personas mayores y/o dependientes que pueden tener problemas sensoriales, tanto auditivos como visuales.

Para las personas mayores y los profesionales que los atienden, ya sea en las residencias o, en sus casas, a través del servicio de ayuda a domicilio, las mascarillas se han convertido en una barrera comunicativa. Pero, puesto que su uso es imprescindible para prevenir contagios, y parece que ha llegado para quedarse, al menos de momento, lo ideal es que aprendamos a suplir esas carencias comunicativas de algún modo.

Algunas ideas básicas que te proponemos son las siguientes:

  • Procurar que no haya ruidos de fondo que interfieran en la comunicación.
  • Acompaña el diálogo con lenguaje gestual y corporal para facilitar la comprensión que se pierde por la falta de apoyo visual de los labios.
  • Siempre dirigirnos a la persona poniéndose a su altura y mirándole a los ojos.
  • Asegurarnos de que nos está entendiendo.
  • Procurar articular bien las palabras.
  • Mantener una cadencia o ritmo apropiado al momento que nos encontremos de conversación.
  • Utilizar un tono de voz cálido y con buena prosodia para que el discurso no sea monótono.
  • No chillar aunque exista pérdida auditiva, no nos escuchará.

Lenguaje respetuoso con las personas

Además de tener en cuenta estos consejos que facilitan la comunicación entre el cuidador y la persona mayor, los profesionales deben recordar siempre que el lenguaje es una herramienta poderosa para transmitir emociones a los demás, para cuidar, para mimar, para empoderar. Por ello, cuando te dirijas a las personas mayores no olvides:

  • Utilizar un lenguaje cotidiano.
  • Referirte a cada persona con su nombre.
  • No utilizar un léxico infantilizado o abusar de expresiones cariñosas.
  • Utilizar un lenguaje adecuado a la edad y a las preferencias personales de la persona.
  • Intentar usar expresiones que no se centren en sus déficits sino en sus capacidades.
  • Cuando el lenguaje está muy alterado, tratar de ponerse en su lugar y pensar cómo se puede sentir.
  • Ayudarle a expresarse con facilitación, empezando la palabra….etc., pero nunca hablar en su lugar.

Cuidados para cuidar la voz

Usar mascarillas también implica un mayor riesgo de tener problemas de la voz si no se tienen en cuenta algunos cuidados básicos como:

  • Hidratarse correctamente y con frecuencia. Beber dos litros de agua al día, y en pequeños sorbos.
  • Proyectar la voz.
  • Procurar respirar por la nariz.
  • Evitar hablar con la boca semicerrada, procurar que la voz salga hacia fuera y articular correctamente.
  • No elevar el tono de voz ni gritar para no forzar las cuerdas vocales.