Aurelio López-Barajas. CEO de SUPERCUIDADORES

La cualificación de los trabajadores sociosanitarios: algunas soluciones

Aurelio López-Barajas

CEO de SUPERCUIDADORES

Es un grito a voces, aunque sea una redundancia, que los trabajadores sociosanitarios, fundamentalmente los que trabajan en el ámbito residencial, de ayuda a domicilio y de teleasistencia necesitan formarse, tanto para adquirir los conocimientos necesarios para ejercer sus responsabilidades como para cumplir con la normativa que exige una titulación oficial para poder trabajar en estos ámbitos.

La cualificación profesional se obtiene fundamentalmente por la combinación de dos elementos: la formación y la práctica profesional. Esto es una generalidad en todos los sectores profesionales, al igual que ocurre en el sector sociosanitario. Pretender cualificar a trabajadores faltando uno de estos elementos no es la solución adecuada. Por esta razón, desde enero de 2008 (Real Decreto34/2008) se regularon los certificados de profesionalidad sociosanitarios, donde se recogió el contenido formativo y de prácticas profesionales necesarios para la obtención del título oficial.

La solución para obtener la cualificación oficial de los trabajadores sociosanitarios pasa por cumplir lo que se reguló en 2008, ya que combina tanto formación como práctica profesional, siendo esta la vía formal para acreditarse profesionalmente. La llamada “vía informal”, a través únicamente de demostrar unas determinadas competencias adquiridas por la experiencia laboral, debe ser una solución temporal y excepcional para obtener la titulación oficial.

Los certificados oficiales de profesionalidad en atención sociosanitaria a personas dependientes iban a ser exigibles por Ley a 31 de diciembre de 2015, ampliándose su exigibilidad posteriormente a 31 de diciembre de 2017 y, por tercera vez, a 31 de diciembre de 2022.

Más de 14 años parece tiempo suficiente para que tanto las instituciones públicas como las empresas y trabajadores del sector sociosanitario cumplan con la obligatoriedad de cualificarse, máxime cuando se trata de una necesidad para poder prestar un servicio esencial, como es el cuidado y atención a nuestros mayores y a las personas dependientes.

Todos, tanto la Administración Pública como las empresas privadas, debemos de contribuir a lograr el objetivo de cualificación de los trabajadores del sector, ya que será la única vía para que se reconozca y se dignifique la importante labor social y trabajo que se realiza. Si logramos cualificar al sector lograremos que se retribuya adecuadamente a las personas que en él trabajan, mejorando el atractivo del sector, que necesita atraer profesionales, ya que la escasez de éstos es uno de sus mayores problemas.

La obtención de los certificados de profesionalidad en atención sociosanitaria a las personas dependientes se convierte en la mejor solución para cualificar al sector, siendo necesario y deseable lo siguiente:

 

  • Se ayude a los trabajadores a acceder a formación de calidad y a pagar el coste de dicha formación.
  • Se facilite el acceso a formación presencial y formación online, mediante la teleformación, que está igualmente de reconocida y acreditada, y ofrece múltiples ventajas, entre ellas la mejora de la conciliación y la de igualdad de oportunidades, con independencia de la zona geográfica donde se viva.
  • Que los organismos y administraciones competentes (SEPE, Ministerio de Educación y Formación Profesional y comunidades autónomas) se pongan de acuerdo para que no se paralice o se retrasen las autorizaciones de acciones formativas para la realización de los certificados de profesionalidad por problemas de competencias, coordinación y de gestión entre dichos organismos y administraciones.
  • Que se complemente la formación de los certificados de profesionalidad con otras formaciones especializadas y de manera continuada (masterclass, soft skills, cursos…), mediante itinerarios formativos personalizados.
  • Que se permita hacer la parte presencial (para tutorías y exámenes) de la modalidad de teleformación de una sola vez, en lugar de la finalización de cada módulo, para facilitar su realización a las personas que se forman desde el ámbito rural o en ciudades donde no hay centros de formación presenciales.