Telerrehabilitación
Foto: Esteban Palazuelos

La telerrehabilitación empodera a los pacientes para que se responsabilicen de su salud y su recuperación

Por José López Sánchez, cofundador y director técnico de Centro Europeo de Neurociencias

Las tecnologías avanzadas en salud han introducido importantes cambios en la forma en la que se prestan los servicios sanitarios. Una de las situaciones históricas que más ha influido en este cambio ha sido la pandemia del COVID-19. Como consecuencia de los confinamientos y las restricciones en el acceso a los servicios de salud, muchas personas han sufrido importantes recortes en sus programas de rehabilitación, y para paliar este problema se han desarrollado sistemas como la telerrehabilitación, que permite un incremento de la implicación de los pacientes, ya que se trata de servicios más asequibles económicamente, a los que se pueden acceder desde casi todos los lugares (solo se necesita una conexión a internet) y permiten una interacción a distancia con los profesionales sanitarios.  

La telerrehabilitación es un tipo de rehabilitación que se realiza a distancia, utilizando tecnologías de la comunicación y la información. Durante la telerrehabilitación, la comunicación entre el profesional sanitario y el paciente se puede realizar por teléfono, mensaje, e-mail, videoconferencia, y dispositivos avanzados en rehabilitación. Esta comunicación puede ser en tiempo real o retardada (cuando no hay una respuesta inmediata).

La telerrehabilitación tiene una serie de ventajas potenciales sobre la rehabilitación presencial:

  • Mejora el acceso a la rehabilitación a aquellas personas que viven lejos de los servicios de rehabilitación.
  • Reduce los costes monetarios, de tiempo y ambientales asociados al transporte a los centros de rehabilitación.
  • Apoya la estandarización de los cuidados de salud, la provisión de información, el auto manejo de la salud y la contextualización de la rehabilitación al entorno del hogar y de la comunidad del paciente.
  • Permite monitorizar eficazmente la actividad de los pacientes y su evolución.

La evidencia científica apoya la efectividad de la telerrehabilitación. En los últimos 15 años se han publicado varios estudios clínicos[1] aleatorizados con distintos perfiles de pacientes. Por ejemplo, en una revisión sistemática y metaanálisis de Cochrane de 2020 se concluye que la telerrehabilitación es tan efectiva como la rehabilitación en persona para pacientes recuperándose de un ictus[2], y similares resultados se han encontrado en pacientes con otras patologías[3].

La telerrehabilitación ha mostrado en esos estudios tener un impacto positivo en:

  • Independencia en actividades de la vida diaria.
  • Calidad de vida relacionada con la salud.
  • Síntomas depresivos.
  • Aspectos motores, tales como mejora del equilibrio, la marcha y la movilidad de los brazos y manos.

La evidencia científica actual sugiere que la telerrehabilitación puede ser mejor en coste-beneficio que la terapia en persona[4].

Recientemente, parte del equipo de Centro Europeo de Neurociencias, centro pionero en la implantación de la telerrehabilitación en personas que han sufrido algún tipo de lesión neurológica, hemos acudido al congreso europeo de ictus, celebrado en Lyon del 4 al 6 de mayo de 2022, en donde hemos presentado a la comunidad científica nuestro proyecto de telerrehabilitación, llamado “RehabGym at Home”, es decir, el “Gimnasio de Rehabilitación en casa”.

Este es el resultado de dos años utilizando distintas tecnologías para hacer posible la rehabilitación de los pacientes en sus propios domicilios. Ha sido necesario discernir qué sistemas son más motivadores y útiles para los pacientes y cómo fomentar en ellos el que se hagan responsables de su recuperación, sabiendo que tienen los medios adecuados y que nosotros, los profesionales sanitarios, estamos, aunque sea a distancia, supervisando su proceso y ayudándoles a avanzar en su recuperación.

La telerrehabilitación cuenta con tecnologías avanzadas en rehabilitación que se pueden transportar e instalar fácilmente en los hogares de los pacientes como, por ejemplo, tecnologías de sensores que se colocan en el cuerpo y que detectan los movimientos que hacen los pacientes, con ello pueden realizar una serie de ejercicios en el ordenador, que les va informando de cómo los están realizando, y además los datos de dichos ejercicios son accesibles para los terapeutas, que pueden ir monitorizando su ejecución e introducir los cambios que sean necesarios.

Para implantar la telerrehabilitación ha sido necesaria también la colaboración con la empresa EvolvRehab, pionera en el desarrollo de sistemas de telerrehabilitación en España. Dicho sistema integra en un solo dispositivo una cámara Kinect de última generación y un microordenador. El paciente se lleva el dispositivo a su casa y solo tiene que conectarlo a su televisor. Todos los ejercicios están configurados individualmente para cada paciente, en función de sus necesidades y objetivos, y los terapeutas realizan sesiones semanales en directo en las que pueden ver al paciente en su hogar realizando los ejercicios. De esta forma pueden aconsejarles cómo realizarlos, pueden hacer modificaciones para hacer los ejercicios más desafiantes o fáciles, en función de las necesidades del paciente, y pueden monitorizar de forma precisa la evolución de la persona.

Es una nueva forma de hacer rehabilitación, a la que los pacientes no están acostumbrados, pero una vez experimentan las ventajas y las mejoras en su estado físico, se motivan a seguir trabajando duro, siempre con el acompañamiento y la supervisión remota de los terapeutas.

El futuro de la rehabilitación, y en general de los servicios de prestación de cuidados de salud, se debe centrar más en el empoderamiento de los pacientes y sus familias. Los pacientes deben hacerse más responsables sobre sus procesos de recuperación y mantenimiento de la salud realizando, por ejemplo, una actividad física regular en sus domicilios, que les ayude a mejorar sus dolencias y a prevenir complicaciones secundarias de la inmovilidad. Se les debe ayudar en este proceso y proveerles de los medios que les posibiliten el acceso a programas de ejercicio y profesionales que les monitoricen regularmente para asegurar el cumplimiento de los programas.

Con el aumento progresivo en los próximos años de la población y de las patologías neurológicas, tales como ictus, demencias, etc., vamos a necesitar ampliar la provisión de servicios de rehabilitación y atención sanitaria a distancia. La telerrehabilitación es una potente herramienta que, en manos de profesionales formados y motivados, puede ayudar a mejorar el estado de salud de muchas personas.

[1] Cramer et al., 2019; Gandolfi et al., 2017; Rimmer et al., 2018; Saywell et al., 2020

[2] Laver et al., 2020

[3] Di Tella et al., 2020; Ownsworth et al., 2018.

[4] Caughlin et al., 2020; Housley et al., 2016; Lloréns et al., 2015.