presbifonía

Tratando el envejecimiento de la voz o PRESBIFONÍA con logopedia

Roxana Coll Barragán

Fonoaudióloga y logopeda. Miembro del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM)

La voz va sufriendo cambios a lo largo de las diferentes etapas de crecimiento, producidos especialmente por influencia del sistema nervioso y endocrino (hormonas sexuales y de crecimiento), que crean modificaciones morfológicas y funcionales y un envejecimiento de la voz, que se le llama presbifonía.

La voz es una de las características distintivas del ser humano que está presente durante toda la vida.  A través de ella nos comunicamos, expresamos conocimientos, ideas, pensamientos y sentimientos. La voz adulta es la que se presenta terminada la muda vocal y se considera estable. La laringe desciende entre los 15 y 20 años. La voz adulta permite identificar el sexo, a no ser en voces patológicas donde esa identificación puede verse comprometida.

Entre los 50 y 77 años se da el climaterio o etapa presenil en la que se producen mayores cambios en la mujer que en el hombre por influencia hormonal, especialmente en la menopausia, en la que la frecuencia fundamental desciende, se puede producir una modificación vocal de discreta a severa, debido a la combinación de factores como la disminución de la progesterona a cero, niveles de estrógeno bajo y presencia de andrógenos.

En la etapa senil o envejecimiento (de 77 años en adelante), el deterioro global del organismo influye también en el rendimiento vocal. La voz del anciano depende de muchos sistemas y aparatos: el neurológico, el hormonal, el auditivo, el respiratorio, el muscular, el óseo y el psíquico, entre otros y sus alteraciones contribuyen al deterioro de la voz.

A este envejecimiento de la voz se le llama presbifonía; puede darse a partir de los 55-60 años y se produce una atrofia de los pliegues vocales que quedan arqueados y dejan escapar el aire durante la fonación, la voz puede ser temblorosa, ronca, soplada, con poco volumen y falta de proyección con pérdida de fuerza, y de brillo, la extensión vocal se reduce, desciende la frecuencia fundamental, puede aparecer temblor.

El paciente refiere fatiga vocal y su tiempo fonatorio es corto, o sea, necesita coger aire más seguido y las frases son más cortas; la velocidad, la precisión y la estabilidad de la articulación también se ven afectadas. Todo esto hace que la comunicación de la persona con presbifonía se vea mermada y sea más dificultosa.

Intervención del logopeda

El logopeda interviene en estos casos realizando una evaluación funcional y la rehabilitación vocal con ejercicios que trabajan la musculatura laríngea, respiratoria, resonancial y articulatoria para fortalecerla y lograr un mejor cierre cordal haciendo que se escape menos aire y mejoren los síntomas.

Se trabaja la voz como una unidad funcional mejorando el trabajo de todo el sistema fonatorio para que el paciente logre una comunicación más efectiva y fácil que le hará la vida mejor.