Los expertos advierten de que la edad es un dato importante en el diagnóstico y abordaje de las personas con cardiopatías porque puede considerarse pacientes complejos.

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) siguen siendo la primera causa de muerte tanto a nivel mundial como en nuestro país, por delante de los tumores y de las enfermedades del sistema respiratorio. Además, eleva de manera desmesurada la cifra de hospitalizaciones. Los especialistas advierten de que la edad de comienzo más frecuente para estas patologías es la vejez, un dato que no puede perderse de vista porque es elemental para determinar el abordaje diagnóstico y terapéutico de estos pacientes, que se consideran más complejos.

Las enfermedades cardiovasculares se presentan y expresan con mayor intensidad en los adultos mayores, poniendo en jaque su salud y calidad de vida. Desde la Fundación Española del Corazón informan de que la mitad de los infartos de miocardio (tres cuartas partes de los infartos cerebrales y de las insuficiencias cardiacas) surgen por primera vez en mayores de 65 años. Y más de la mitad de estos problemas se producen en los mayores de 75 años.

Por tanto, si tenemos en cuenta que la población mayor está creciendo en nuestro país a pasos agigantados, cada vez se hace más necesario plantear estrategias eficaces para prevenir y abordar esta cuestión desde el plano social, sanitario y económico.

Factores de riesgo: edad, hipertensión y diabetes

Los principales factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, sobre todo en las personas mayores, son la edad, la hipertensión arterial y la diabetes. La edad, antecedentes familiares u otras cuestiones genéticas no son modificables. Sin embargo, hay muchos aspectos que pueden cambiarse con el fin de prevenir estos episodios. Entre los más comunes están hábitos nocivos como fumar, el sedentarismo, una mala alimentación, obesidad, estrés o la ingesta excesiva de alcohol.

Del mismo modo, resulta fundamental el control de la tensión y del azúcar en sangre y el tratamiento de otras alteraciones como el colesterol elevado.

En cuanto al abordaje de las cardiopatías en las personas mayores, el interés de los expertos es cada vez mayor y la actividad investigadora más prolífica. Así lo subrayó el doctor Pablo Díez durante la Reunión Anual de la Sección de Cardiología Geriátrica de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) : “El objetivo de nuestra Sección es promover la actividad científica en relación al estudio de los pacientes mayores con cardiopatía, para mejorar su atención y los resultados en salud en este grupo específico de población”.

De hecho, durante este encuentro especializado, distintos expertos cardiólogos presentaron estudios y herramientas que permiten avanzar en la optimización del diagnóstico y tratamiento médico de las enfermedades cardiovasculares más importantes, tanto por su prevalencia como por complejidad: insuficiencia cardiaca, síndromes coronarios y arritmias.