Este es el objetivo de la práctica profesional que el Centro de Salud El Progreso de Badajoz ha implantado desde hace 15 años y que le ha servido para ser elegido por la Comisión Europea por las prácticas innovadoras que lleva a cabo en Atención Primaria. Unas prácticas que han demostrado tener un impacto más que positivo en la atención sanitaria que ofrece y que nos explica la coordinadora del centro, María Ángeles Maynar y que devuelve a la Atención Primaria a su esencia primigenia. Una labor para la que ha sido esencial “organizarse”, como apunta Maynar, y hacerlo a través de dos herramientas fundamentales “que son el equipo y la evaluación”.

 

 

¿Qué supone para este Centro de Salud haber sido seleccionado por la Comisión Europea por la práctica Comisión Comunitaria de Salud, órgano permanente de participación de la comunidad, también durante la pandemia?

Para nosotros, para el centro de salud y también para todos los que forman parte de la Comisión Comunitaria de Salud, ha supuesto una gran satisfacción. Después de tantos años trabajando juntos es muy gratificante este reconocimiento del trabajo que hacemos.

 

El centro forma parte de las 11 prácticas innovadoras seleccionadas. De ellas, se elegirán tres para promocionar su transferencia a otros centros. ¿Cree que podrían ser una de ellas?

Pensamos que podría serlo. Sin embargo, hay que tener en cuenta varios aspectos que dificultan la transferencia. El trabajo comunitario es una “carrera de fondo”. No es una actividad aislada, es decir, no se ven resultados inmediatos, requiere mucho trabajo de comunicación, consenso, participación… y formación interna de los equipos y de la comunidad. Por otro lado, fomentar la participación, trabajar en prevención y la promoción de la salud, en un sistema que cada vez es más asistencialista, nos obliga a trabajar más y mejor, a ser proactivos. Es necesario contar con apoyo de la administración sanitaria, de la comunidad. No siempre eso es posible. Y todo esto hace más complicada la transferencia.

 

¿Cuál es el objetivo de la Atención Comunitaria?

Mejorar la salud de la comunidad, de todos los ciudadanos, no únicamente de los que enferman. Y, para nosotros, hacerlo “con” la comunidad.

¿Cuáles son los logros cosechados durante estos 15 años que mejoran la atención que reciben los usuarios del centro?

Si relacionamos los logros con la mejor atención en el centro tenemos que hablar de la organización de nuestro trabajo. Para poder desarrollar todas las funciones de la Atención Primaria de Salud hemos tenido que organizarnos. Porque la asistencia, la demanda diaria, la presión asistencial, hacen muy difícil poder desarrollar el resto de funciones: la prevención, la promoción de la salud, la investigación, la docencia, la salud pública, la participación comunitaria. Y nos organizamos con dos herramientas fundamentales: el equipo y la evaluación permanente. Trabajamos en equipo: nos reunimos, debatimos, consensuamos, unificamos criterios de actuación, nos complementamos, asumimos tareas, etc. Y permanentemente evaluamos lo que hacemos y cómo lo hacemos. Tenemos toda la actividad organizada en protocolos que revisamos y corregimos. Esta manera de trabajar tiene como resultado, en el funcionamiento del centro, mayor claridad en los criterios de atención, información permanente a la población sobre las normas y procedimientos, coherencia en la atención, menos demora y un ambiente de trabajo que se percibe como saludable también por los usuarios.

 

¿Cuáles los logros en cuanto a la implicación de los usuarios en sus procesos de salud?

La salud de la población depende de muchos factores, que son denominados determinantes sociales de la salud, como refleja la figura adjunta, que es el modelo de Dalgrem y Whitehead. Como vemos en este modelo de capa de cebollas, cuanto son más externas las capas, más peso tiene en la salud de los individuos y de las poblaciones. Para poder abordar todos estos factores que influyen en la
salud, no podemos hacerlo solo desde el sector salud, necesitamos un abordaje multisectorial, y es fundamental la participación activa de la ciudadanía.

En estos 15 años hemos conseguido muchos logros. El primero tener un órgano de participación comunitaria, la Comisión Comunitaria de Salud (CCS), donde están representados todos los actores que intervienen en la salud de las personas: los técnicos (sanitarios, educativo, sociales, empresarios), las administraciones (Ayuntamiento, Gerencia del Área de Badajoz) y los ciudadanos, en distintos colectivos o a título individual. Con ellos hemos hecho dos diagnósticos de salud comunitarios (hemos analizado los problemas de salud que tienen nuestra comunidad) y juntos hemos decidido las intervenciones a llevar a cabo para abordar dichos problemas. Algunas de estas intervenciones han sido:

Mejorar los hábitos alimentarios trabajando con los maestros y profesores de los centros educativos de la zona de salud, la Escuela de Peso, espacio para educar en una dieta sana en las que las maestras han sido, previamente alumnas (formación de formadores).

– El programa Motiva de inserción formativa y laboral de chicos entre 16-18 años que dejaron los estudios, los famosos “Ni-Nis” de nuestra sociedad. Programa financiado por la Fundación Caja Badajoz, para lo cual la CCS nos constituimos en una gran asociación de asociaciones, llamada “Asociación de Participación Comunitaria Avanzando”.

– Convertir un punto ilegal de vertidos de ripios, escombros, con productos ricos en amianto, donde se quería crear una planta de reciclaje que no cumplía las garantías sanitarias para la ciudad de Badajoz, y mucho menos para nuestros barrios, en un parque donde se pueda pasear, hacer deporte, respirar aire puro….

Reivindicar la seguridad ciudadana en los barrios al norte de la vía del tren.

– Reuniones cada mes y medio (excepto durante la pandemia) de la CCS, aumentando cada vez el número de personas, colectivos, etc. que participan en ella, ¡después de 15 años!

“Trabajamos en equipo y constantemente evaluamos lo que hacemos y cómo lo hacemos”

 

¿Qué gana la Atención Primaria con esta práctica?

La Atención Primaria es esto. La Atención Primaria no es únicamente consulta médica y de enfermería. Gana trabajar en lo que es esencial en ella: promocionar la salud, prevenir la enfermedad, con la participación ciudadana, empoderándolos, para que usen de una forma racional los servicios sanitarios y sean autónomos. Gana en que realmente los centros de salud sean eso, centros de SALUD. Estamos todavía a
años luz, pero ese es nuestro horizonte y ese es nuestro deseo para la Atención
Primaria.

 

Hoy en día en la Atención Primaria ¿prima las tareas asistenciales frente a las de prevención y promoción de la salud? ¿Cómo podría cambiarse ese paradigma?

Efectivamente, prima las tareas asistenciales. Suponen el 90% de nuestra actividad y por eso nosotros, en nuestro centro de salud, nos vamos re-inventando, para mejorar la organización asistencial y poder arañar tiempo para la promoción y la prevención

Para cambiar este paradigma se necesita, en primer lugar, una apuesta decidida por la Atención Primaria desde la Administración. Actualmente se sigue con una visión “hospitalocentrista”, con una mayor inversión económica en Atención Hospitalaria, en detrimento de la Atención Primaria y de la Salud Pública. Se necesita una mayor inversión en recursos humanos, pero también un cambio de mentalidad en los profesionales de Atención Primaria. Romper con las inercias que hacen que se mantengan formas de trabajar, de organización que no solucionan los problemas asistenciales, salir de nuestros espacios de confort. Educar a la población para que haga un uso racional de los servicios sanitarios, para que valore el gran Sistema Nacional de Salud que tenemos, y esto lo tenemos que hacer todos: la Administración Sanitaria y los profesionales sanitarios, día tras día. Pero necesitamos el apoyo de la Administración, ser todos uno en un mismo mensaje. Tener todos claro que la Atención Primaria no es sólo asistencia sanitaria, que es también PROMOCIÓN Y PREVENCIÓN, y que seguramente si esto se hubiera potenciado desde el principio, no hubiéramos sufrido tanto esta terrible pandemia de COVID-19.

 

 

“Se necesita una mayor inversión en recursos humanos, pero también un cambio de mentalidad en los profesionales de Atención Primaria»

 

Este sistema, ¿podría aplicarse en todos los centros de salud extremeños, e incluso nacionales? ¿Está preparada la sanidad pública?

Por supuesto que podría aplicarse. Y debería aplicarse. Y estaría preparada si se tomaran decisiones para hacerlo posible. Decisiones que se pueden tomar y que se deben tomar. Hay que actuar en distintos ámbitos: la distribución de los recursos humanos y económicos, la comunicación a la ciudadanía y la orientación de los profesionales y servicios de salud. Se puede y se debe equilibrar la distribución del gasto entre hospital y primaria, y organizar los recursos humanos de manera que no se sobrecargue la primaria. Se puede mejorar muchísimo la comunicación, explicando a la población permanentemente cómo utilizar los recursos. Por ejemplo, durante la pandemia mucha gente, incluso medios de comunicación, han creído que teníamos los centros de salud cerrados, y nunca hemos trabajado más ni hemos estado más “abiertos”, haciendo malabares para atenderlo todo. Y la Administración no ha explicado esto y ese es un gran error que estamos pagando y seguiremos pagando mucho tiempo.
Y se deben orientar los recursos y el trabajo de todos los profesionales, motivando, reforzando y también dirigiendo de manera coherente.

 

¿Cree que los extremeños están preparados para ser parte activa en el control de su salud?

Los extremeños, igual que las personas de cualquier otro lugar, se han acostumbrado a ser dependientes. Es más cómodo y supone menor esfuerzo. Pero también se ha fomentado eso desde los servicios de salud. Pero, claro que, en general, todos queremos tener el control de nuestra vida, saber lo que nos pasa, tomar decisiones.
Necesitamos saber hacerlo, tener herramientas, que los profesionales actúen en una misma dirección buscando esa autonomía y responsabilidad personal.

También estamos preparados los ciudadanos para ser parte activa en la salud de la comunidad. Solo hace falta que exista un “motor” que despierte esa capacidad.
Todos nos movemos en la vida buscando resultados y beneficios. Cada cual los suyos y ahí reside la motivación para implicarnos, para ser parte activa de algo, en lo que conseguimos a cambio: afecto, dinero, reconocimiento, orgullo, disfrute, solidaridad…

La participación, el control sobre nuestra salud y nuestra enfermedad, la preocupación por la salud de la comunidad, el cuidado de los recursos sanitarios que son de todos, nos deberían importar a todos si conseguimos que se valoren.