Este año la vacunación contra la gripe se ha convertido en un objetivo prioritario de salud pública, debido a que esta epidemia estacional convivirá con el  COVID-19, y según los expertos, la coinfección de ambos virus puede suponer importantes complicaciones para la persona que se contagie.

Con el fin de evitar estos riesgos, las autoridades sanitarias han adelantado la campaña de vacunación contra la gripe dos semanas, pero lo realmente importante es el aumento de la cobertura. Para ello, es imprescindible mayor concienciación entre la población general, aquella que es más vulnerable y también entre los profesionales sanitarios, que más que nunca deben ser conscientes de su responsabilidad.

La vacunación antigripal es útil para prevenir la infección por gripe, los contagios en la población y complicaciones graves como la neumonía. Además, ha demostrado ser la estrategia preventiva más efectiva para reducir la morbilidad y la mortalidad por esta enfermedad en los grupos de riesgo.

El pico de la epidemia de gripe se suele producir en enero o febrero, por lo que conviene que las personas que necesitan la vacuna, por pertenecer a alguno de los grupos de riesgo, estén vacunadas un par de meses antes para desarrollar los anticuerpos contra el virus de la gripe y estar preparados frente a la infección. Es por eso la campaña de vacunación suele iniciarse a mediados de octubre, antes de que caigan drásticamente las temperaturas, de este modo, da tiempo a que el organismo se inmunice. 

Un año sin precedentes

Este año, debido a la convivencia de la gripe con el COVID-19, el Gobierno del Estado ha decidido adelantar la campaña de vacunación contra la gripe a la primera quincena de octubre (dos semanas), para estar preparados, pero, sin lugar a dudas, el reto principal es aumentar la cobertura de vacunación. El doctor Amos José García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV), explica que vacunarse de la gripe ha sido importante todos los años, pero este año toma un cariz especial: “Debemos ser conscientes de que vivimos una situación excepcional, que requiere de la atención y responsabilidad por parte de todos”.

Este especialista insiste en la vacunación de los grupos de riego, entre las que se encuentran las personas mayores y los pacientes crónicos. Pero también hace un llamamiento a los profesionales sanitarios y sociosanitarios: “Los sanitarios desempeñamos un rol educacional clave en la ciudadanía, en todo lo relacionado con la salud. Por lo tanto, es importante que la población vea que cumplimos ese rol con nosotros mismo. Es crucial para nuestra salud, pero también por el poder expansivo que tenemos a la hora de diseminar la gripe”.

Vacunación en pacientes crónicos

La vacuna contra la gripe es especialmente útil en los pacientes crónicos con enfermedades respiratorias, con asma u otras afecciones, patologías cardiológicas, con diabetes, obesidad o problemas metabólicos. No obstante, el doctor García Rojas sostiene que todos los pacientes crónicos deben vacunarse. “No se debe establecer un ranking de patologías. Todas las enfermedades crónicas son sensibles de conllevar complicaciones en caso de contagio de gripe”, incide.

Es más, también puede resultar interesante la vacunación para las personas que viven con estos pacientes crónicos. Así se puso de manifiesto en el encuentro “#YoMeVacuno. Por mí. Por ti. Por todos”, organizado por la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) y el Ministerio de Sanidad: “Este año, debido a la convivencia de la gripe con la COVID-19, es más importante que nunca que los grupos de riesgo y las personas con las que conviven se vacunen contra la gripe”…