El proceso de dentición comienza con la aparición de los primeros dientes a los 6 meses de edad, según la Fundación Dental Española (FDE). Al cumplir los dos años y medio, todos los dientes y muelas de leche del niño han erupcionado.

En total hay 20 dientes de leche: 10 arriba en el maxilar y otros 10 abajo en la mandíbula. Los dientes de leche son indispensables para que el niño pueda masticar y hablar adecuadamente. Además, también son los responsables de mantener el espacio en la boca del niño para que cuando salgan los dientes permanentes tengan el hueco perfecto para erupcionar, evitando una temprana desalineación.

La Sociedad Española de Odontopediatría (SEDO) señala que la primera visita al dentista debe realizarse tras la erupción del primer diente y siempre durante el primer año de vida del bebé, aunque el crecimiento de los dientes parezca normal a simple vista. Con esta visita al dentista, el odontopediatra puede prevenir la aparición de caries y otras posibles patologías habituales, y supervisar el crecimiento de los dientes para comprobar si hay cualquier anomalía relacionada con la erupción dentaria. A raíz de esta primera visita, el odontopediatra estipulará la frecuencia de las revisiones odontológicas teniendo en cuenta las necesidades específicas de cada niño.

En el caso de la primera revisión ortodóncica, la SEDO recomienda que sea a los 6 años, debido a que es la edad en la que aparecen los primeros molares definitivos, tanto superiores como inferiores, coincidiendo con la dentición mixta (período dentario que se produce entre los 6 y los 12 años donde los dientes temporales conviven con los definitivos). Estos dientes juegan un papel importante en el posterior desarrollo de la boca. Esto se debe a que en torno a los molares se organizan el resto de piezas definitivas que quedan por salir, y son las estructuras dentarias más importantes para el desarrollo de una apropiada oclusión dental, que determina la forma de morder, masticar, tragar o hablar.

A partir de los 6 años es el momento ideal para una detección temprana de posibles problemas dentales, así como una corrección más efectiva, ya que los huesos maxilares se encuentran en pleno crecimiento y las piezas dentales no han adoptado todavía una posición fija. Con la visita a la clínica dental, y dependiendo de cada caso, el odontólogo podrá realizar un diagnóstico precoz y plantear el tratamiento de ortodoncia adecuado. La ortodoncia infantil es uno de los tratamientos dentales para niños más comunes en odontopediatría, junto con la aplicación de flúor, la pulpectomía, los selladores de surcos y fisuras, y la obturación o empaste dental. Pero, ¿qué es la ortodoncia infantil? A continuación, abordamos los aspectos más relevantes de este tratamiento.

¿Qué es la ortodoncia infantil?

La ortodoncia infantil se ocupa del diagnóstico, prevención y tratamiento de los diferentes problemas bucodentales, focalizado y especializado en niños de entre 0 y 18 años. A diferencia de la odontología destinada a adultos, la odontología pediátrica destaca por la presencia de dientes de leche. Por este motivo, los tratamientos propuestos por los dentistas expertos se llevan a cabo de una manera menos conservadora, con el objetivo de erradicar cualquier problema de raíz, pero siempre con toda la seguridad necesaria y a través de los diagnósticos más precisos.

En la ortodoncia infantil, una buena prevención y un correcto tratamiento a tiempo son claves para evitar problemas dentales graves en el futuro. En cualquier caso, los tratamientos de ortodoncia infantil siempre son más eficaces durante la infancia, ya que la estructura ósea que soporta los dientes está en etapa de crecimiento y los dientes definitivos no han erupcionado por completo. Los tratamientos de ortodoncia infantil se suelen empezar cuando los dientes definitivos han erupcionado y reemplazado a los de leche, aunque depende de cada caso. Este tipo de ortodoncia es conocida como ortodoncia interceptiva, y se coloca generalmente desde la aparición de los primeros dientes permanentes (a los 6 años) hasta los 12 años con el objetivo de guiar el crecimiento y el correcto desarrollo del hueso maxilar y la mandíbula, consiguiendo que tengan una posición y un tamaño adecuados.

Los tratamientos de ortodoncia infantil, como la ortodoncia interceptiva, solucionan dos cuestiones importantes en la salud bucodental de los niños. Por un lado, cuando se produce la erupción de los segundos molares permanentes, que cierran el segundo período de erupción de dientes permanentes a partir de los 12 años, todos los dientes encajan a la perfección. Por otro lado, la ortodoncia infantil corrige el crecimiento inadecuado de los huesos maxilares, mejorando el alineamiento y la mordida de los dientes. De esta forma, los niños no tendrán que recurrir a procedimientos más complicados en la edad adulta. No esperes a que aparezcan los problemas en la boca del niño y acude a un especialista en tratamientos de odontología infantil para cuidar la salud bucodental del más pequeño de la casa.